Jonnathan Cataño Aponte
Nació en Cali en 1983. La concentración, el silencio, la quietud y el no hacer son una serie de elementos y técnicas por medio de los cuales diversas culturas han procurado acceder a experiencias extrasensoriales, a veces concebidas como ejercicios rituales. A menudo, con estos se busca generar un despertar de conciencia hacia lo espiritual, además del hecho de que sirven como detonantes energéticos para entrar en conexión con el entorno cultural y con la naturaleza. Sus obras se crean a partir de materia orgánica y procesos de percepción construidos con lo viviente y lo sensible, que producen una resonancia desde sus piezas (la escultura, el video), las cuales nos hacen replantear nuestra relación con la naturaleza y lo no sensorial. Participó en Imagen Regional 9, Banco de la República (Colombia, 2020), Residencia Artística en Huerto Roma Verde (México, 2020), Beca Residencias en Bloque Artbo-Idartes (Colombia, 2020-2021). Reside actualmente en Bogotá.
Entrevista de Ana María Lozano a Jonnathan Cataño Aponte
¿Quisieras explicarme, brevemente, ¿cuál fue el origen de tu obra Lo suprasensible?
La pieza escultórica nace de un proyecto desarrollado en el corregimiento de Juntas, situado en el cañón del río Combeima, en cercanías de la ciudad de Ibagué. El proceso del proyecto se realiza haciendo una autorresidencia en la finca de una familia de sembradores. Dentro de la constante interacción con el entorno montañoso y la observación, descubro el estiércol y otros elementos como materia plástica, que por su misma organicidad y proceso natural ofrecen muchas posibilidades de transformación, proceso por el cual también pasa la cognición humana; al explorar la obra, se activa la sensibilidad interior del hombre y se logra restablecer su conexión con la naturaleza.
¿Crees que en la muestra Imagen Regional, zona Andino-Amazonia, se hace sentir lo regional? Si la respuesta es afirmativa, ¿en qué forma?
Puedo contestar desde mi desconocimiento de los otros territorios en todos los sentidos, y el proyecto de Imagen Regional (IR) me hace reflexionar sobre esto y muchas otras cosas. Sería muy importante para mí tener la posibilidad de compartir experiencias con los demás artistas y los territorios de manera más directa, pues creo que desde ahí, y con una presencia mucho más amplia de la mujer, se generaría ese sentir. La muestra y el proyecto de IR generan más preguntas y reflexiones en relación con lo regional.
En tu experiencia como artista que vive en Ibagué, ¿se han hecho sentir relaciones inequitativas entre regiones en las dinámicas del arte colombiano? Si la respuesta es afirmativa, ¿de qué manera?, ¿entre qué regiones?
Imagen Regional es una ventana a esas miradas que no conocemos, incluso la de nuestra propia región; esta propuesta descentraliza. Y eso ha dado la posibilidad de hacer lecturas desde varios panoramas y realidades, dentro y fuera del campo del arte, en las regiones. Una de ellas tiene que ver con la formación profesional, que no está presente en todos los departamentos, lo cual genera un contraste entre las regiones y artistas, tanto en las propuestas como en la demanda. Hay una urgencia de espacios, recursos y proyectos que generen más visibilidad desde las regiones, así como la conexión entre ellas.