1. ¿Qué tipo de viajeros recorrieron el antiguo Caldas?
La palabra viajero no solo se refiere a la persona que viaja, pues es diferente al turista, quien también viaja, pero a diferencia del turista el viajero emprende un viaje con el propósito de conocer o descubrir nuevos sitios y lugares en una ruta diseñada según sus propios intereses, que a menudo no están en las guías de turismo, en adición el viajero describe su viaje con el objeto de fijar su experiencia que ha menudo hace parte de un reporte con fines exploratorios, científicos, académicos, económicos o de intereses precisos para sí mismo o un colectivo interesado en los temas que propiciaron el viaje.
Fueron variados los asuntos que estimularon a quienes adelantaron sus itinerarios por el territorio colombiano y según sus motivaciones visitaron unas u otras geografías del país durante su periodo colonial, la transición republicana y en tiempos de la república decimonónica; en particular y respecto del tema que nos ocupa se hace referencia a aquellos exploradores y viajeros extranjeros y nacionales quienes recorrieron las montañas de los Andes Centrales y se adentraron en la Provincia Quimbaya y el Cauca Medio.
Para introducir este acápite relativo a viajeros se recomiendan algunos de los sitios que la Biblioteca virtual Luis Angel Arango ha creado para su consulta, acompañado de galerías de imágenes y en algunos casos fotografías sobre sus recorridos. En segundo lugar los artículos de la revista Credencial Historia especialmente dirigidos a ubicar la naturaleza de los viajes emprendidos por estos científicos o expedicionarios en misión diplomática interesados en reconocer las riquezas del país a fin de identificar las potencialidades comerciales de las nuevas repúblicas. En su mayoría ingleses y franceses.
En tercer nivel los trabajos dedicados especialmente a los viajeros en el Antiguo Caldas, para lo cual se destaca el trabajo de compilación realizado por Albeiro Valencia Llano y Fabio Vélez Correa, quienes en el libro “Viajeros por el Antiguo Caldas” compilar con rigor exhaustivo las narrativas y descripciones hechas por los viajeros más representativos de la región. Cabe destacar el Blog del profesor Albeiro Valencia en donde pueden encontrarse sucintos artículos sobre los viajeros compilados en el libro. Por último el artículo de Jaime Lopera (creador de la Academia de Historia del Quindío) quien además de indicar los motivos subyacentes a los viajes, da cuenta de variadas y llamativas anécdotas sobre los más sobresalientes “Viajeros por los Caminos del Eje Cafetero”.
Referencias bibliográficas para ampliar la consulta:
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Viajeros por Colombia.
"Los viajeros fueron aquellos personajes que recorrieron el mundo para explorarlo, descubrirlo y darlo a conocer a través de sus escritos.
Con orígenes y motivaciones diferentes, algunos eran naturalistas contratados por un gobierno para emprender una expedición científica; otros tenían la misión de levantar un mapa; muchos eran viajeros que emprendían una larga travesía para conocer nuevas regiones o culturas; y otros realizaban estudios académicos o fundaban empresas. No obstante, todos los viajeros de la Galería Histórica tuvieron algo en común: dejaron un valioso registro de sus viajes y sus experiencias.
Desde los antiguos griegos, las aventuras de los viajeros inspiraban grandes poemas como la Odisea. En la Edad Media, los relatos de viajes protagonizados por caballeros, dragones y sirenas, eran muy atractivos. Después del descubrimiento de América, los escritos de los cronistas permitieron divulgar la colonización de las nuevas tierras. Finalmente, a partir de la Ilustración y de las guerras de independencia, los libros de viajes se popularizaron y se convirtieron en un medio eficaz para conocer el mundo y los territorios nacionales.
La revolución industrial contribuyó a la proliferación de los libros de viajes ilustrados con bellas imágenes, muchas de las cuales se recopilan en esta sección de la Galería Histórica."
- Viajeros. Bicentenario de una Nación en el Mundo. Biblioteca Virtual-Banco de la República. Bicentenario de una Nación en el Mundo s.f
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Viajeros extranjeros y sus representaciones del trópico colombiano en el siglo XIX. Katherinne Mora Pacheco. Credencial Historia No. 406 (2023).
"Después de la independencia— por razones como la eliminación de las trabas a los viajes transatlánticos y al comercio con potencias rivales de España, o por la necesidad de respaldo diplomático para el reconocimiento de la naciente república— el territorio colombiano fue visitado por numerosos viajeros extranjeros. Sus orígenes, perfiles y propósitos son muy variados, pero, la mayoría eran ingleses y franceses en misión diplomática, comercial o científica. A partir de 1850, en el contexto de la segunda Revolución Industrial, llegó una nueva oleada de visitantes foráneos quienes, en buena parte, buscaban materias primas, alimentos tropicales, suelos fértiles y oportunidades de agronegocio 1. Para la época, en Occidente predominaban los ideales de civilización y progreso, superioridad racial, sometimiento de la naturaleza y determinismo geográfico. No sorprende que estos fueran los lentes a través de los que dichos extranjeros interpretaron el clima de Colombia y las condiciones que asociaron al trópico: vegetación exuberante, mosquitos y la desnudez y pereza de sus habitantes"
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Bonpland, Kunth y la botánica en el viaje de Humboldt. Santiago Díaz Piedrahita. Credencial Historia No. 134 (2001).
La publicación de las observaciones y resultados obtenidos durante el recorrido de Humboldt y Bonpland por las regiones equinocciales transformó la visión europea de América (ver Credencial Historia Nº 122, febrero 2000). El cambio más notorio se produjo en el conocimiento de la flora tropical. Sobre las plantas americanas existían unos cuantos estudios, pero en ellos se trataban muy pocas especies, motivo por el cual el conocimiento sobre las plantas del continente era precario. En los herbarios europeos, aparte del de Madrid, no se contaba con suficientes materiales y se ignoraba la verdadera riqueza de la flora tropical americana.
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El trayecto colombiano de Humboldt: Los Andes, gran revelación para el naturalista. Santiago Díaz Piedrahita. Credencial Historia No. 122 (2000).
(...) La del Quindío era la ruta más penosa y difícil que tenía la cordillera. Entonces era un bosque espeso, completamente deshabitado y que sólo permitía el paso en verano, debido a los numerosos torrentes que descendían de las nieves perpetuas. El estrecho camino alcanzaba los 3.500 metros de altitud y abundaba en barro, lo que hacía más penoso su trayecto. Para la carga se utilizaban bueyes; también se empleaban cargueros que llevaban a cuestas los fardos o los viajeros, valiéndose de una silleta de guadua sostenida con una jáquima similar a las empleadas con las bestias. Al caer la noche los cargueros construían una armazón que cubrían con hojas de bijao, de tal forma que los viajeros pudiesen pasar la noche resguardados de la lluvia. Humboldt y Bonpland cruzaron la cordillera en octubre, valiéndose de doce bueyes para llevar sus instrumentos, pertenencias y colecciones científicas. El trayecto entre Ibagué y Cartago normalmente tomaba quince días, que bien podía irse a treinta..."
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Ciencia Europea en un país en ciernes: una misión francesa para la naciente república de Colombia. Efraín Sánchez. Enciclopedia Banrep (2020).
"La misión Francesa de Zea: El propósito específico de la tarea encomendada a Zea por Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander era reclutar jóvenes que tomaran a su cargo la enseñanza de las ciencias naturales para la juventud colombiana, y contribuyeran con sus luces al establecimiento de una escuela de minas y un museo de historia natural en Bogotá, la capital del país. Debido en gran parte al interés que habían despertado en Europa las observaciones y descripciones de Humboldt y Bonpland en el Nuevo Mundo, publicadas en suntuosos volúmenes durante las dos décadas anteriores, en un proceso que aún continuaba, no fue difícil obtener el apoyo de los sabios para la empresa que proponía Zea. Muchos de los estudios adelantados por Humboldt y Bonpland aún necesitaban complementarse y, además, la ciencia europea se encontraba en un momento de ebullición que se acrecentaría a lo largo del siglo XIX."
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Aventurero, científico y espía (Carl August Gosselman). Gilberto Loaiza Cano. Boletín Cultural y Bibliográfico. Vol. 34 Núm. 44 (1997).
"Informes sobre los Estados sudamericanos en los años de 1837 y 1838. Carl August Gosselman. Ediciones Abya-Yala, Quito, 1995,226 págs."
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Friedrich Von Schenck. Geógrafo, economista y botánico. Albeiro Valencia Llano. Blog. Albeiro Valencia Llano
"Entre los viajeros que visitaron nuestro país en el siglo XIX está el destacado geógrafo y economista alemán Friedrich Von Schenck. Era también botánico aficionado y recorrió las tierras de Antioquia analizando las costumbres de su gente; hizo excelentes anotaciones sobre la geografía, el paisaje y la vida económica.
Sobre el tema está el relato publicado en el tomo IV de la colección Las maravillas de Colombia, editorial Forja de 1979. El último capítulo corresponde a Schenck y se llama “Un viajero alemán por los caminos de Antioquia, 1880”, pero me voy a referir solo al aparte que tiene el título “Desde Medellín hacia las minas de Marmato y Manizales”(..)"
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Viajeros por el Antiguo Caldas. Albeiro Valencia Llano y Fabio Vélez Correa. (Compildores). Fundación El Libro Total proyecto de responsabilidad social e intelectual de la firma Sistemas y Computadores S.A (2009).
Con este título ha publicado la Academia Caldense de Historia, presidida por Jorge Eliécer Zapata Bonilla, un maravilloso libro de 450 páginas, de gran formato, donde recoge trece crónicas viajeras escritas –casi todas– durante la segunda parte del siglo XIX, de las cuales son autores ilustres visitantes que recorrieron la geografía colombiana en misiones diversas y aportaron valioso material para el conocimiento del país. Estos trabajos fueron compilados por Albeiro Valencia Llano –autor del prólogo– y Fabio Vélez Correa. Realizó su publicación la Editorial Manigraf, de Manizales, firma que en los últimos años ha dado a la luz libros de excelente factura. En el presente caso, como en otras obras que han llegado a mis manos por gentileza de amigos caldenses, cabe destacar la limpieza de los textos y la pulcritud editorial.
- Viajeros por los Caminos del Eje Cafetero. Jaime Lopera.
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Representaciones geográficas de un territorio de frontera: el centro occidente colombiano, 1850-1905. Sebastián Martínez-Botero, Alexander Betancourt-Mendieta. Universidad Nacional. Historia y Sociedad. Núm. 39 (2020).
"La construcción de un territorio tiene múltiples aspectos, no se trata sólo de disponer de líneas imaginarias divisorias o el nombramiento de funcionarios con diferentes tareas por realizar; tiene que ver también con la elaboración de ejercicios matemáticos de medición y registro que interactúan, a su vez, con los recuerdos sobre el uso del suelo que tienen los habitantes de esas áreas sobre las soluciones prácticas que crearon para sortear los obstáculos de la naturaleza, para denominar los lugares que le dieran sentido al espacio que contiene a las sociedades que lo habitan, lo usan y lo transforman. En este contexto, el presente trabajo hace un recorrido histórico sobre las diferentes formas como se ha representado y se han generado noticias de las zonas que en el presente constituyen la región del centro occidente colombiano y analiza cómo esas representaciones a medida que prestan atención a una zona que tuvo por siglos un lugar limítrofe, y por lo tanto, había sobre ella pocas certezas acerca de sus realidades sociales, económicas e históricas, se hace evidente la importancia de tener mayor precisión sobre las sociedades que la habitaron, cómo definieron la toponimia y cómo establecieron los límites político-administrativos previo al surgimiento del café como referente articulador de la economía y la vinculación de esta zona a los procesos de construcción del Estado nacional a fines del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX".
2. ¿Quién es el viajero en los estudios académicos?
La primera referencia vinculada se refiere al valioso trabajo realizado por J. Alberto Navas Sierra, “Ciencia y reinserción internacional pos colonial. Las expediciones científicas colombianas de 1821-1822: un caso de Veho Historia” el cual deja claro como las expediciones realizadas durante el periodo de transición republicana se dirigen fundamentalmente a la búsqueda de recursos naturales de explotación y comercialización que le permitieran a la nueva república entrar en las lógicas de la revolución industrial o expansión de la “ciencia, la manufactura y el comercio” según los ideales ilustrados apropiados por las visión europea y el republicanismo de las recién emancipadas colonias.
En adición al anterior planteamiento, Jaime Jaramillo Uribe y Jorge Orlando Melo no solo coinciden en la importancia de estos relatos como fuentes de investigación sino que indican cómo las descripciones de la cultura y la vida cotidiana de las nuevas naciones, vista en muchas ocasiones como atrasada e incluso bárbara, estaba cruzada por la idea de superioridad moral y física, bajo una de las argumentaciones que hizo carrera en la mayoría de círculos científicos referida a la idea de que la fortaleza física e incluso moral estaban en buena parte determinadas por el clima. Además de las afectaciones que potencialmente producía el clima quedaba la idea de una herencia autoritaria y gobiernos retrógrados como justificación a los defectos políticos que podían observarse en el ejercicio del nuevo poder republicano de la colonia española, era pues una mirada desde la superioridad europea que en el fondo legitimaba la posición de ejemplo modélico del viejo continente pese a que América se consideraba como el territorio para la construcción de nuevas sociedades que pudieran superar los defectos del viejo continente.
En palabras de Jorge Orlando Melo “en el siglo XIX, en especial, la civilización europea asumió en forma creciente una visión de sí misma como encarnación del destino humano, que habría de extenderse desde los países industriales y capitalistas hasta la periferia salvaje. El viajero acompañaba entonces el proceso de conocimiento científico, de búsqueda de nuevas realidades naturales, inextricablemente unido a la perspectiva de explotación de “recursos naturales, de civilización y evangelización de pueblos atrasados”. (Melo p.4)
Por último el artículo de Luisa Fernanda Giraldo-Zuluaga, “Las narrativas de viajeros en el Antiguo Caldas, y siguiendo las ideas imperantes de climismo y racialismo, expone como una de sus conclusiones que Las narrativas de los viajeros contribuyeron a una representación de Antioquia como una región homogénea y predominantemente blanca, asociada a determinados comportamientos que configuraron un modelo sociocultural soportado en determinadas características geográficas, raciales, de familia y género, que fue ampliado a los nuevos territorios colonizados en virtud de la procedencia de los pobladores a quienes se les atribuyeron similar es rasgos.
Referencias bibliográficas para ampliar la consulta:
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Ciencia y reinserción internacional pos colonial. Las expediciones científicas colombianas de 1821-1822: un caso de Veho Historia. J. Alberto Navas Sierra. México; Bogotá: Clío Nova (2014).
"El libro reseña las principales acciones de Francisco Antonio Zea y su proyecto ilustrado de difundir los resultados de las expediciones científicas de Nueva Granada, que contribuyó a la participación de Esáña en el renacer de la nueva ciencia europea de inicios del siglo XIX"
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La visión de los otros. Colombia vista por observadores extranjeros en el siglo XIX. Jaime Jaramillo Uribe. Historia Crítica, No. 24 (2002).
"El viaje y los relatos de los viajeros como fuentes de conocimiento histórico y social tienen una antigua tradición en las ciencias sociales de Occidente, pero fue el descubrimiento de América el hecho que dio al relato de viajes el carácter de una fuente y un método que transformaron la visión de la historia al colocar al europeo ante nuevos hechos, nuevas sociedades y nuevas culturas. La tendencia a explorar nuevas tierras y a conocer nuevas culturas se intensificó al progresar los medios de comunicación, sobre todo con la aparición de la navegación a vapor, y al producirse la revolución industrial de los siglos XVIII y XIX, que condujo a los europeos a la búsqueda de nuevos mercados y nuevas formas de inversión."
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La mirada de los franceses: Colombia en los libros de viaje durante el siglo XIX. Jorge Orlando Melo. Simposio, Viajeros colombianos en Francia y franceses en Colombia Paris, Embajada de Colombia, (noviembre de 2001.
Este texto es una presentación preliminar y descriptiva de la forma como los viajeros franceses que visitaron a Colombia en el siglo XIX, presentaron el país en sus escritos. Para esta presentación, he destacado los más conocidos y significativos. Otros autores cuyas obras han sido menos divulgadas deberán tenerse en cuenta para formar una imagen más completa. No todos los textos analizados son, estrictamente, libros de viajeros: algunos son memorias personales, y otros se acercan más al informe científico. Sin embargo, en todos ellos parece operarse ese mecanismo que según Levi-Strauss (Tristes Tropiques, 1955, p. 27) constituye el atractivo de los libros de viajes del pasado: el descubrimiento de la diferencia cultural, del sentido de lo otro: "Je comprends alors la passion, la folie, la duperie des récits de voyage. Ils apportent l'illusion de ce qui n'existe plus et qui devrait etre encore, pour que nous echappions a l'accablant évidence que 20.000 ans d'histoire son joués".
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Las narrativas de viajeros en el Antiguo Caldas. Luisa Fernanda Giraldo-Zuluaga. Revista CS, Núm. 37 (2022).
"El artículo aborda las narrativas de algunos viajeros que recorrieron el Antiguo Caldas. El propósito es analizar la región como construcción, a partir de las descripciones del territorio y la población contenidas en las narrativas de los viajeros seleccionados. El artículo adopta un enfoque histórico-antropológico de tipo cualitativo, que se fundamenta en la revisión de memorias e informes de los viajeros y en otras fuentes bibliográficas que las complementan y amplían. El artículo muestra cómo las narrativas de los viajeros contribuyeron a la configuración de un modelo sociocultural soportado en nociones de geografía, raza, familia y género que fue ampliado a los nuevos territorios colonizados en el sur de la provincia de Antioquia, de la cual emergió el Antiguo Caldas como región."
3. ¿Cuales relatos y memorias podemos consultar?
Como ha quedado claro los relatos y memorias de viaje se han convertido no solo en objeto de estudio historiográfico sino en una importante fuente para la investigación histórica. Como primera referencia vinculada y recomendada para el caso de la Nueva Granada y particularmente para comprender la geografía, el paisaje y las riquezas botánicas de los Andes Centrales y su paso por el Camino del Quindío, cabe destacar el viaje científico llevado a cabo por el más conocido naturalista y científico alemán Alexander von Humboldt, quien en su viaje de Santafé a Quito durante los últimos meses de 1801 atravesó el paso del Quindío en compañía de Aimé Bonpland. Humboldt describió un lugar deshabitado, recorrido por torrentes que descendían de los nevados y sin lugar a dudas el más rico en plantas de los recorridos en su expedición por la América Equinoccial. Entre sus aportes se destacan la medición del Camino del Quindío y la descripción científica de la Palma de Cera, árbol nacional de Colombia.
En la transición republicana o periodo de independencia sobresale Jean-Baptiste Boussingault, integrante de la misión francesa contratada por Francisco Antonio Zea -a pedido de Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander- con el propósito de explorar las riquezas del territorio y formar a jóvenes talentos en minas y ciencia naturales. También tuvo Boussingault la tarea de medir el Camino del Quindío e identificar nuevos recursos mineros en la región.
Entre los viajeros que a lo largo del siglo XIX recorrieron los Andes Centrales y el Cauca Medio se vinculan en orden cronológico, según el recorrido de sus viajes, las memorias y relatos de los siguientes personajes: Gaspard-Théodore, conde de Mollien (Francés 1796-1872); Carl August Gosselman (Sueco, 1899-1843); Charles Saffray (Frances, 1833-1890); Isaac Farewell Holton (Norteamericano, 1812-1874); Manuel Pombo (Colombiano,1827-1898); Pierre d'Espagnat (Francés, 1868-1902); Friedrich Von Schenck (Alemán 1828.1901); Alfred Hettner (Alemán, 1859-1941); Félix Serret (Francés, 18??-19??) Ernst Röthlisberger (Suizo1858-1926), entre los más destacados.
Referencias bibliográficas para ampliar la consulta:
- Alejandro de Humboldt, Viajes por Colombia.
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Memorias. Boussingault, Jean Baptiste Joseph Dieudonné, 1802-1887. Bogotá: Banco de la República. Departamento Editorial (1985).
"Memorias del explorador francés Jean-Baptiste Boussingault, que describe los momentos más relevantes de su vida y hace mención de sus logros como explorador y científico."
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Viaje por la República de Colombia en 1823. Gaspard-Théodore, conde de Mollien, 1796-1872. Bogotá: Imprenta Nacional (1944).
"De los veinticinco capítulos que integran los dos tomos de la obra en que Mollien consigna las impresiones de su viaje a Colombia, casi la mitad están consagrados al examen del estado político y social de la República recién nacida a la vida independiente y el resto a la descripción, monótona y habitual de ese género de trabajos, del viaje de Cartagena a Bogotá por Turbaco y Barranca; de la clásica subida del Magdalena, que en esos tiempos se hacía en piragua hasta Honda; y del trayecto por tierra, a lomo de mula, desde esa ciudad hasta la capital. Completa el autor la descripción de Colombia con la narración de una excursión a la Provincia de Socorro y del viaje de regreso a Europa, por Cali y Popayán a Buenaventura, y de aquí por mar a Panamá y la Jamaica. Es de advertir que la descripción que hace de Quito, donde no estuvo, y del camino de Quito a Cuenca, la toma del viaje de un bogotano - Viaje de Caldas, manuscrito, 1805- por considerar interesante conocer la opinión de un colombiano sobre esa parte de su país y de sus compatriotas"
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Viaje por Colombia: 1825 y 1826. Carl August Gosselman, 1800-1843. Bogotá: Ediciones del Banco de la República (1981).
"A comienzos del siglo XIX, las relaciones comerciales entre Colombia y Suecia se fortalecieron por el interés europeo en la explotación minera y el desarrollo económico de la región. Como consecuencia de este hecho, las naciones europeas enviaron emisarios a recorrer y reconocer las potencialidades de los territorios americanos. Tal fue el caso del teniente de marina Carl August Gosselman, explorador sueco que recorrió la geografía colombiana en dicha época, destacando los recursos naturales, costumbres locales y cultura general del país; de esta forma, dio a conocer un panorama amplio de la nación."
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Viaje a Nueva Granada. Charles Saffray, 1833-1890. Bogotá: Prensas del Ministerio de Educación Nacional (1948).
"Cuando los hombres de mi generación estábamos niños (y adviértase que no digo que lo éramos, no vaya, a suceder que a muchos se nos tache de que nos quedamos con la manía, verificándose de ese modo en nosotros aquel pasaje de la Escritura en que se habla de párvulos de cien años), cuando nosotros, digo, o mejor, iba a decir, estábamos niños, y por tales, teníamos que pagar tributo a las llamadas enfermedades eruptivas, esto es, al sarampión, la varicela y otras de la laya, solíamos paliar los posibles estragos de la enfermedad tomando leche con toronjil, abrigándonos con buena copia de frazadas, y si la había, con una ruana, y entreteniendo los forzados ocios con la visión, diré mejor que la lectura, de unos libros profusamente ilustrados con láminas en madera y en piedra, entre los que 110 faltaban en ninguna casa, dos encantadores: el Correo de Ultramar, y uno que se editó en París, como obsequio a los lectores del Correo, llamado aquél La vuelta al mundo."
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La Nueva Granada: veinte meses en los Andes. Isaac Farewell Holton (1812-1874). Bogotá: Ediciones del Banco de la República (1981).
"Resumen: Durante el siglo XIX los relatos de viajeros fueron un género importante dentro de la literatura y la historia. En varias ocasiones, los viajes eran financiados o promovidos por sus gobiernos para realizar investigaciones o estudios de los nuevos estados-nación, en cuanto a sus habitantes y los recursos naturales. Isaac Holton fue un botánico estadounidense que viajó a la Nueva Granada para estudiar la flora tropical del territorio y también para realizar un tratado de fauna, flora, geografía física y humana del país. El autor describe detalladamente las ciudades que visitó; las costumbres y vida cotidiana de los habitantes; y la importancia de la educación para el desarrollo de la nación.
Resumen: Capítulo I – Introducción Capítulo II – Sabanilla Capítulo III – Barranquilla Capítulo IV – Cartagena Capítulo V – El vapor del Magdalena Capítulo VI – El Champan Capítulo VII – Honda y Guaduas Capítulo VIII – La Sabana de Bogotá Capítulo IX – Honda y Guaduas Capítulo X – Posada en Bogotá Capítulo XI – Extranjeros en Bogotá Capítulo XII – Los Bogotanos Capítulo XIII – Religión e Iglesias en Bogotá Capítulo XIV – Las Iglesias de Bogotá Capítulo XV Capítulo XVI Capítulo XVII – La prisión, el hospital y la tumba Capítulo XVII – El Valle del Orinoco Capítulo XIX – El congreso, las constituciones, las instituciones y el clima Capítulo XX – El Salto de Tequendama Capítulo XXI – Bailes y toros Capítulo XXII – El Puente de Pandi Capítulo XXIII – Ibagué Capítulo XXIV – De regreso a Bogotá Capítulo XXV – Cruzando las montañas del Quindío Capítulo XXVI – Familia caucana Capítulo XXVII – Roldanillo y la ley Capítulo XXVIII – La vida del hacendado Capítulo XXIX – Las diversiones del hacendado Capítulo XXX – La casa del hacendado Capítulo XXXI – Los potreros de la montaña Capítulo XXXII – Buga y Palmira Capítulo XXXIII – Cali y Viajes Capítulo XXXIV – Suplemento Apéndice Ilustraciones"
- De Medellín a Bogotá. Manuel Pombo, 1827-1898. Bogotá: Banco de la República (1992).
- Recuerdos de la Nueva Granada. Pierre d'Espagnat, 1868-1902. Bogotá: Ministerio de Educación Nacional (1942).
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Viajes por Antioquia en el año de 1880. Friedrich Von Schenck, 1828 - 1901. Banco de la República (1953).
Durante la segunda mitad del año de 1880 tuve nuevamente la oportunidad de realizar un viaje por este interesante país montañoso, y de conocer mejor sus diferentes regiones. Esta vez fui equipado con los instrumentos necesarios, y así pude tomar alturas barométricas y realizar levantamientos topográficos, que agrego al final de este informe. Los conocimientos obtenidos sobre el territorio, que se consignan en este informe, pueden aún ser ampliados, aclarados o corregidos. Es por eso recomendable que competentes exploradores dediquen su atención a Antioquia, especialmente a las regiones fronterizas, como son las vertientes septentrionales de la Cordillera Centro-Occidental, en la misma forma en que lo hicieron en tiempos anteriores Reiss y Stubel, entre otros, con los Andes del sur de Colombia y el Ecuador. Quiero aquí señalar solamente las regiones de Penderisco y San Jorge, y las montañas al noroeste de Remedios.
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Viajes por los Andes colombianos: (1882-1884). Alfred Hettner, 1859-1941. Bogotá: Talleres Gráficos del Banco de la República (1976).
Libro de Alfred Hettner titulado Viajes por los Andes colombianos, en el que describe la geografía, la sociedad y la economía de la región andina de Colombia. Primera versión castellana de Heinrich Henk. Título original: Reisen in den columbianischen anden.
- Viajes por Colombia en los años de 1891 a 1897. Jorge Brisson. Bogotá: Imprenta Nacional (1899).
- Viaje a Colombia 1911-1912. Félix Serret. Colombia: Instituto Colombiano de Cultura-Colcultura, Biblioteca Nacional de Colombia (1994).
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El Dorado: estampas de viaje y cultura de la Colombia suramericana. Ernst Röthlisberger, 1858-1926. Bogotá: Banco de la República (1963).
"Este relato consigna las experiencias de Ernst Röthlisberger, profesor suizo que fue enviado a Colombia a mediados del siglo XIX para hacer parte de la catedra de Derecho en la Universidad Nacional. A través de sus múltiples amistades y viajes, el autor describe la geografía nacional y la diversidad de caracteres que se encuentra en el diálogo cotidiano con todo tipo de personas: desde personajes ilustres como su colega Salvador Camacho Roldán, hasta leprosos y enfermos a los que visita en alguna de sus expediciones. Además, este testimonio permite apreciar la evolución histórica, contrastes, vida del pueblo y otros aspectos del país que, por entonces, permitían evaluar el fluir de los fenómenos sociales, culturales y económicos en Colombia.Para esta edición, patrocinada por el Banco de la República, se agregan algunas observaciones complementarias y un apéndice sobre los problemas económicos, textos escritos por Walter Röthlisberger, hijo del autor, que se radicó como comerciante en Bogotá en las primera décadas del siglo XX. Con esto, se actualizan los conocimientos y los datos que retratan a la Colombia de siglo XIX desde la perspectiva del extranjero, es decir, con un aura de exotismo que vuelve impresionantes los paisajes, animales, habitantes y costumbres del territorio colombiano. Finalmente, vale la pena destacar el especial cuidado que pone el autor en su testimonio que refleja también la honda emoción producida por su travesía, sobre la que comenta: “Allí se me descubrió una rica fuente de observaciones y experiencias, que invito a compartir conmigo a los propicios lectores”."


