Esta investigación curatorial plantea una revisión exhaustiva sobre los paisajes inexplorados de los Llanos Orientales de Colombia a través de la Colección de Arte del Banco de la República. Con una curaduría de Ómar Eduardo Gómez Reina que, en cuatro capítulos, resalta aquellas obras de la colección que capturan la esencia simbólica de esta región única.
Sirven al propósito de la muestra en su primer capítulo llamado Salida de Bogotá y la provincia de oriente, las acuarelas de Eduard Walhouse Mark, de Manuel María Paz y de Ramón Torres Méndez que retratan paisajes de la salida de Bogotá hacia municipios como Choachí, Fómeque y Chipaque.
Posteriormente, fotografías e imágenes de Luis Benito Ramos rememoran el desarrollo vial del país con la construcción de la carretera a Villavicencio que le da nombre al segundo capítulo La carretera Bogotá – Villavicencio.
Dibujos, fotografías y óleos conforman la muestra en su tercer capítulo Villavicencio, el Meta y los Llanos Orientales de Colombia, que retrata las posibilidades articuladoras de Villavicencio con el Meta y la región conocida como los Llanos Orientales, desde una perspectiva histórico cultural. Aquí encontramos obras de artistas de gran reconocimiento nacional e internacional como Fernando Botero, José María Espinosa, Nereo López, Oswaldo Guayasamín y Leo Matiz, entre otros.
El capítulo de cierre Del llano a la selva, una amarga transición, con una obra instalativa del artista Felipe Arturo y con obras del fotógrafo y documentalista Jorge Silva, profundiza en las problemáticas originadas en la ganadería extensiva como fuente despojo de tierras y desplazamiento de familias, y en la particular condición de la Orinocoamazonía como gran epicentro biológico y cultural donde han sucedido los más atroces abusos de poder retratados incluso en la novela fundacional del modernismo en la literatura colombiana La Vorágine, de José Eustasio Rivera.