¿Qué es el Centro de Memorias Orales?
El Centro de Memorias Orales (CMO) del Banco de la República es un proyecto que tiene como propósito recolectar, preservar y divulgar la memoria oral con el fin de contribuir a la construcción de ciudadanías. Se busca crear, a través de procesos participativos, una colección sonora de memorias orales de las comunidades o de sus miembros, que esté para su consulta en las colecciones de la Red de Bibliotecas del Banco, y que crezca a través la participación de diversas comunidades del país. El proyecto comenzó en el 2015 en el Centro Cultural de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.
¿Por qué hacer un Centro de Memorias Orales desde el Banco de la República?
Colombia es un país rico en expresiones orales; varias tradiciones, conocimientos y experiencias circulan, fundamentalmente, a través de la palabra. Estas memorias son el patrimonio inmaterial más valioso de una comunidad y se expresan en forma de cuentos, cantos, testimonios, relatos, expresiones corporales y prácticas cotidianas. Desde hace varios años han surgido múltiples iniciativas para rescatar, preservar y visibilizar las memorias y tradiciones orales de diferentes comunidades a lo largo del territorio nacional. No obstante, varias de ellas funcionan a nivel local y con recursos limitados, lo que dificulta su visibilización y la preservación de las expresiones orales. De ahí, pues, que sea posible considerar que el patrimonio oral colombiano está en riesgo y que su rescate y preservación sea una necesidad fundamental. El CMO busca salvaguardar este patrimonio con el trabajo participativo con las comunidades y el ingreso a las colecciones documentales del Banco de la República de las grabaciones obtenidas para su puesta al servicio del público. De esta forma se cumple con la misión del Banco de la República de contribuir con el rescate, preservación, análisis, estudio, organización, investigación y difusión del patrimonio cultural de la nación, propiciar el acceso al conocimiento y consolidar el sentido de ciudadanía.
¿Cuáles son los pilares del proyecto?
El Centro de Memorias Orales está construido sobre tres pilares: la valorización de los bienes comunes, la activación de archivos vivos y la construcción de ciudadanías incluyentes.
En primer lugar, los bienes comunes se refieren a bienes que no siguen la lógica del mercado por lo que su valor no se refleja en el precio, y que están atados a categorías comunitarias, es decir, que son compartidas por sujetos colectivos1. Son bienes que están en tensión en la medida que las comunidades son complejas y heterogéneas, y por tal, tienen mecanismos de exclusión, inclusión, jerarquías internas y formas de discriminación2. Así, la gestión de los bienes comunes está en permanentemente re-negociación. Los bienes comunes pueden ser prácticas, objetos, territorios o saberes, por ejemplo. El conocimiento y el uso de plantas medicinales y las técnicas de la pesca artesanal, por ejemplo, son bienes comunes propios de las comunidades del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina; el conocimiento de las corrientes y la fauna y flora del río Magdalena, de los habitantes de Honda y los bailes de las músicas de marimba de las comunidades de Buenaventura, por ejemplo.
En segundo lugar, los archivos vivos hacen referencia a acervos documentales que ya existen pero que no son estáticos, sino que están en permanente cambio como resultado de su uso para la activación de la memoria. De este modo, las fotos, cantos, testimonios, mapas y diferentes materiales de la Red de Bibliotecas del Banco de la República se convierten en archivos vivos en la medida en que sirven para estimular memorias e invitar al diálogo; es decir, son apropiados por las comunidades. El CMO busca, de esta manera, usar las colecciones documentales de la Red para que se conviertan en archivos vivos, que pertenecen a las comunidades, y que son re-interpretados y re-significados a través de la palabra compartida.
Por último, el tercer pilar se refiere a la construcción de ciudadanías incluyentes, que apunta al reconocimiento de la diversidad como un factor central de nuestras identidades, al fomento de ciudadanos críticos, a la valorización de las voces individuales de todos, y a la generación de espacios de construcción colectiva del conocimiento. Esto permite avanzar en la transformación de las bibliotecas, en donde el ciudadano no solo viene a consumir información, sino también a crearla y compartirla. En ese sentido, las grabaciones de memorias orales que resultan del proyecto harán parte de las colecciones del Banco de la República y tendrán la misma importancia que tienen las fotografías históricas, los documentos oficiales, los manuscritos y demás documentos de carácter patrimonial. De ahí, pues que el carácter pluri-lingüístico (como es el caso de las grabaciones realizadas en San Andrés, Providencia y Santa Catalina) y multicultural del proyecto, permita la participación de sujetos diferentes, que se invite al diálogo y se denoten las múltiples miradas alrededor de temas similares.
1 Hardin, Garrett. “The Tragedy of the Commons”. Science, New series, 162 (3859) (Dec. 13, 1968); 1243-1248, American Association for the Advancement of Science. Recuperado el 10 de enero de 2014 de http://www.geo.mtu.edu/~asmayer /rural_sustain/governance/Hardin%201968.pdf Volver arriba
2 Esposito, Roberto. Communitas. Origen y destino de la comunidad. Buenos Aires, Amorrortu editores, 2003. Volver arriba