Al observar en detalle algunos de los personajes que hacen parte de las piezas de la Colección Arqueológica del Museo del Oro se les puede ver sentados en flor de loto, con rostros pacíficos y sonrientes. Resulta difícil no detectar algunas similitudes entre las posiciones de las piezas y las posturas meditativas usuales en la práctica del yoga. Con esta idea en mente surgió esta mirada a la colección desde la revisión de las contemplativas posiciones en las que se encuentran algunas piezas.
La colección del Museo del Oro ha sido investigada desde diversas especialidades: músicos, biólogos, diseñadores y hasta matemáticos se han dejado cautivar por objetos sonoros, representaciones realistas de fauna y flora, patrones sin precedentes y geometrías extraordinarias. Pero jamás una maestra yogui había estudiado las posturas meditativas de la colección.
Las asanas, según el yoga podrían definirse como posturas firmes y cómodas a la vez. Las dos cualidades que se buscan en la práctica de las posturas de yoga o asanas son en primer lugar sthira: que en sánscrito quiere decir firme, y en segundo lugar sukha: que en sánscrito significa “buen espacio”, y se refiere a un estado de bienestar libre de obstáculos. Es así que las asanas propician el bienestar emocional desde la firmeza del cuerpo.
¿Qué buscaban los antiguos pobladores al asumir posturas meditativas? ¿Tendrían las mismas intenciones que las asanas? ¿Habrá alguna conexión entre estas formas de pensar y mantener el equilibrio en el mundo? Estas son preguntas que tal vez nunca podamos resolver pero que mientras tanto vale la pena hacerse porque sin duda había intenciones al asumir estas posturas.
SUKHASANA – Postura fácil


Figuras modeladas en arcilla, sentadas en actitud meditativa. Ambas llevan pintura corporal y rostros apacibles.
Imagen 1: Maestra yogui: Ángela María Pesántez
Imagen 2: Figura antropomorfa. Cauca Medio - Quimbaya Periodo Tardío 700 d.C. - 1600 d.C.
Imagen 3: Vasija antropomorfa. Cauca Medio - Quimbaya Periodo Tardío 700 d.C. - 1600 d.C.
VIRASANA – Postura del héroe


Sentadas sobre sus rodillas o en postura de parto, estas figuras femeninas llevan adornos vistosos en el cuerpo o pintura corporal. Una de ellas es alcarraza o recipiente para contener líquidos.
Imagen 1: Maestra yogui: Ángela María Pesántez
Imagen 2: Figura antropomorfa. Llanuras del Caribe - Tradición Zenú 200 a.C. - 1600 d.C.
Imagen 3: Alcarraza antropomorfa. Calima Valle - Periodo Malagan a 100 a.C. - 400 d.C.
MALASANA – Postura de la guirnalda



Los pensadores de las sociedades indígenas de la Colombia de hoy, encargados de guardar y transmitir la tradición oral, asumen posturas corporales especiales consideradas culturalmente como apropiadas para pensar. Estas posturas son seleccionadas por razones simbólicas y también por favorecer la concentración. En los materiales arqueológicos colombianos se reconocen claramente dos de ellas: una en donde la persona está sentada en un banquito o butaco de poca altura y la otra en donde se sienta sobre el piso con las piernas flexionadas y los brazos rodeando las rodillas.
Ambas posturas están cargadas de un rico simbolismo entre poblaciones indígenas actuales, con orígenes antiguos. El butaco es un artefacto esencial de la parafernalia chamánica y un símbolo asociado a la sabiduría, el equilibrio y el poder. Cuando el chamán se sienta en su butaquito experimenta que se transforma y traslada al centro del mundo, desde donde se desplaza por el axis mundi y penetra en la dimensión espiritual de la realidad. El canasto es, metafóricamente, la gente, un canasto tejido con fibras de pensamiento, con las palabras pronunciadas por los ancianos y el chamán; aprender es tejer y llenar el propio cuerpo-canasto con conocimientos sobre la cultura y la tradición.
Imagen 1: Maestra yogui: Ángela María Pesántez
Imagen 2: Figura antropozoomorfa. Sierra Nevada de Santa Marta - Periodo Tairona 900 d.C. - 1600 d.C.
Imagen 3: Vasija antropomorfa. Calima Valle - Periodo Ilama 1600 a.C. - 100 d.C.
Imagen 4: Figura votiva antropomorfa. Cordillera Oriental – Muisca 600 d.C. - 1600 d.C.
Imagen 5: Figura votiva antropomorfa. Cordillera Oriental – Muisca 600 d.C. - 1600 d.C.
GOMUKHASANA – Postura de la cara de vaca


Imagen 1: Maestra yogui: Ángela María Pesántez
Imagen 2: Figura antropomorfa. Cauca Medio - Quimbaya Periodo Tardío 700 d.C. - 1600 d.C.
SAMASTHITI – Postura de oración


Imagen 1: Maestra yogui: Ángela María Pesántez
Imagen 2: Vaso silbante antropomorfo. Alto Magdalena - Tierradentro Medio 200 a.C. - 900 d.C.
TADASANA – Postura de la montaña


Imagen 1: Maestra yogui: Ángela María Pesántez
Imagen 2: Figura antropomorfa. Urabá 300 d.C. - 1600 d.C.
Imagen 3: Figura antropomorfa. Costa Pacífica Sur - Tumaco Inguapí 700 a.C. - 350 d.C.
UTKATA KONASANA – Postura de la diosa


Este gran pectoral fue elaborado por un experimentado orfebre mediante la técnica de la fundición a la cera perdida en una tumbaga –aleación de oro y cobre– de color rojizo debido a su alto contenido de cobre. Los diseños calados en el cuerpo y el tocado de la figura fueron finamente recortados en la cera antes del vaciado.
La pieza muestra una imponente figura antropomozoomorfa con las extremidades desplegadas lateralmente, de estilo esquemático, que se destaca por su simetría, formas rectilíneas y equilibrio de las proporciones.
Imagen 1: Maestra yogui: Ángela María Pesántez
Imagen 2: Pectoral antropozoomorfo. Región Tolima - Tolima Medio 1 a.C. - 700 d.C.
MANDUKASANA – Postura de la rana


Imagen 1: Maestra yogui: Ángela María Pesántez
Imagen 2: Pectoral antropozoomorfo. Región Tolima - Tolima Medio 1 a.C. - 700 d.C.
Imagen 3: Pectoral zoomorfo. Alto Cauca – Cauca 900 d.C. - 1600 d.C.
UTTHAN PRISTHASANA – Postura del lagarto


La leyenda del Hombre Caimán es una de las historias de la cultura ribereña del Magdalena, en la Costa Caribe de Colombia. Narra el mito, que un joven se volvió caimán para espiar a las mujeres cuando se bañaban desnudas en el río. Había traído de La Guajira dos aceites, uno para ser caimán y otro para retornar a su estado humano. Un día se untó el primero, pero el segundo se le derramó, salpicándole la cara, lo que le devolvió su apariencia humana únicamente en el rostro y el brazo izquierdo. Desde entonces anda por el río en forma de Hombre Caimán.
Imagen 1: Maestra yogui: Ángela María Pesántez
Imagen 2: Colgante zoomorfo. Cauca Medio - Quimbaya Periodo Tardío 700 d.C. - 1600 d.C.
Imagen 3: Remate de bastón horizontal zoomorfo. Llanuras del Caribe - Zenú Temprano 200 a.C. - 1000 d.C.