Estas fotografías fueron tomadas poco tiempo después de que Bahía Solano, en el Chocó, a unos cien kilómetros de Quibdó, fuera fundada en 1935. Un pueblo joven, fruto de un proyecto gubernamental de creación de colonias agrícolas. Mejor dicho: una forma tardía de conquista de territorios. Allí llegaron indígenas y habitantes del interior del país, que se fueron quedando y que, rápidamente, le dieron crecimiento y desarrollo al pueblo. En las imágenes, se ve la Escuela Mutis, en la cabecera de Bahía Solano, zona que se conoce aún hoy como Ciudad Mutis.
Fotógrafos no identificados
Bahía Solano
[Fotografías], sin fecha
Archivo Eduardo Santos,
Biblioteca Luis Ángel Arango,
Colección Banco de la República, Bogotá.
El neoyorquino Steve Cagan es ya una leyenda de la fotografía documental. Su trabajo lo ha hecho viajar por todo el mundo, pero es en Colombia, y sobre todo en el Chocó, donde están sus obsesiones: los pobres, los olvidados, la destrucción de la selva, la contaminación, la minería, la pérdida de las tradiciones… A Cagan no le preocupa que se le considere un ‘fotógrafo comprometido’, ni que se le relacione con la denuncia. Todo lo contrario: tiene claro que su oficio debe cumplir una función; tanto así, que algunos lo califican de ‘activista’. Todas estas fotografías corresponden a su trabajo en el Chocó, región que ha visitado más de quince veces.
Steve Cagan
Archivo fotográfico del departamento del Chocó, Colombia
[Fotografías], 2003-2007
Biblioteca Luis Ángel Arango,
Colección Banco de la República, Bogotá.
Hay relaciones que sólo es posible establecer cuando se miran a distancia. Por ejemplo, la de los Triana, padre e hijo, con el Chocó. José María, el padre, es uno de los fundadores de las escuelas normales, que tantos profesores han formado en la región. Frente a usted, imágenes del manual de enseñanza mutua, una de sus creaciones. Por su parte, José Jerónimo, el hijo, se unió a la comisión corográfica -que buscaba entender el país desde sus costumbres hasta sus recursos naturales- como encargado de la parte de botánica. Alrededor de 1853 estuvo en el Chocó, recolectando plantas, describiéndolas, completando el más bello herbario que jamás se había hecho en Colombia. Frente a usted, nada más ni nada menos que su cuaderno de apuntes.
José Jerónimo Triana
Cuaderno manuscrito de botánica colombiana,
[Manuscrito], 1850-1859
José María Triana Manual de enseñanza mutua para las escuelas de primeras letras, Bogotá, J. A. Cualla
[Páginas del libro], 1845
Biblioteca Luis Ángel Arango,
Colección Banco de la República, Bogotá.
Julio Arboleda fue un rico hacendado esclavista, dueño de numerosas minas, y muy poderoso en regiones de lo que ahora son Chocó, el Cauca, el Valle y Nariño. En la BLAA hay un amplio archivo con documentos que le pertenecieron o que están relacionados con su familia. Estos manuscritos de los siglos XVIII y XIX dejan ver cómo se negociaba con personas afrocolombianas como si se tratara de simple mercancía; cómo los hombres acomodados se declaraban dueños de los esclavos; cómo era común, en el mundo de las minas, cambiar oro por hombres; y cómo muchos de los esclavos eran obligados a mazamorrear; es decir, a escarbar las minas y los ríos en busca de pepitas de oro.
William Robertson
Documentos del archivo de Julio Arboleda
[Manuscritos], 1782
Biblioteca Luis Ángel Arango,
Colección Banco de la República, Bogotá.
Y aún al Chocó se le sigue sacando oro. La mayoría de las minas y explotaciones que hay allí son ilegales, y el dinero que la minería produce no se ve: Chocó lleva años encabezando la lista de los departamentos más pobres de Colombia. Y hay más: alrededor de la búsqueda de este metal se teje una red de paramilitarismo, guerrilla, asesinatos, desplazamientos y contaminación, que a veces parece incontrolable. En 1972, bajo el irónico título de “Los dioses dorados de Colombia”, Nina de Friedemann y Ronald J. Duncan hicieron una investigación social sobre el tema. Estas bellas fotografías hacen parte de ese trabajo.
Ronald J. Duncan y Nina S. de Friedemann
Proto-huellas; the golden gods of Colombia
[Fotografías], 1969-1973
Biblioteca Luis Ángel Arango,
Colección Banco de la República, Bogotá.