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Tipo de minisitio
Tipo de exposición

América fue poblada hace 20.000 años por cazadores y recolectores venidos del Viejo Mundo. Luego de ocupar este territorio, con el tiempo desarrollaron la agricultura y vivieron en aldeas y ciudades.

La metalurgia, descubierta hace 3.500 años en el Perú, se expandió hasta llegar a la costa sur de Colombia. Desde 500 años antes de Cristo hasta la conquista española el trabajo metalúrgico floreció en el área andina y en los litorales. Con más de una docena de estilos diferentes, se elaboraron miles de objetos en diversos metales.

El trabajo metalúrgico fue común entre las sociedades con líderes políticos y religiosos permanentes que gobernaban sobre grupos de aldeas. Sin ser estados, estos cacicazgos alimentaron su numerosa población con una agricultura eficiente, centrada en el cultivo del maíz o la yuca, y un buen suministro de caza y pesca. Gracias a los excedentes de alimentos, algunas personas se dedicaron a actividades especializadas, como la minería y la orfebrería.

La producción metalúrgica estuvo al servicio de los gobernantes, quienes la utilizaron para reforzar su prestigio y hacer visible su autoridad. Estos objetos sagrados y simbólicos expresaban una compleja filosofía que trataba del origen del mundo y de la humanidad, explicaba el devenir del universo y justificaba las relaciones sociales y naturales. La gente común empleó numerosos adornos sencillos. Los metales sirvieron, además, para fabricar herramientas y ofrendas. 

Nariño: la gente y el oro en el altiplano Nariñense

Dos vitrinas representan la arqueología de los Andes de Nariño, en el sur del país, y dan pie para iniciar un recorrido por distintas regiones del territorio colombiano en épocas anteriores a su descubrimiento y conquista por Europa. En el fondo traslúcido de la vitrina, una silueta difusa muestra cómo entre las sociedades de la América prehispánica era costumbre ataviarse con adornos de metal: en la frente una diadema, en la nariz nariguera, orejeras en las orejas y al pecho collares y pectorales. Dos atuendos muy oxidados son lo primero que encuentra el visitante: están fechados hacia el año 500 después de Cristo. Permanecieron enterrados por 1.500 años en las tumbas de quienes los usaron en vida y se vistieron con ellos para su viaje hacia la muerte. Son láminas de cobre recubiertas con una fina laminilla de oro fundida: su tecnología de elaboración única en Colombia indica al ojo experto del arqueólogo la presencia de contactos e influencias que llegaban desde el Perú. También la concepción dualista del mundo, expresada por los objetos de oro, cobre y plata expuestos en la segunda vitrina, es una tradición cultural andina.

Nariño en la exposición del Museo del Oro

Tumaco: la gente y el oro en la Costa Pacífica

El mapa que introduce las siguientes dos vitrinas marca nuestra entrada a las llanuras de la costa del Pacífico, frontera con el vecino Ecuador. En ambos países se encuentran los vestigios de las sociedades del período Inguapí, entre los que abundan las cabezas maravillosamente modeladas de figurinas en arcilla que fueron decapitadas en algún tipo de ritual. Una canoa y las casas construidas sobre montículos recuerdan el ambiente acuático que ocuparon estas gentes. Los pequeños y delicados adornos que usaban contrastan con un enorme mascarón de oro fino expuesto en la vitrina del frente: éste tiene la forma de la cabeza de un jaguar, el animal de piel dorada tan significativo dentro de la religión de los indígenas americanos, el chamanismo.



Tumaco en la exposición del Museo del Oro

 

Calima: la gente y el oro en la región Calima

Una amplia sala acoge tres períodos sucesivos de la historia humana en los alrededores del actual lago Calima. La vitrina dedicada al período Ilama, entre 1500 y 100 a.C., tiene cerámicas cuyas formas de personas y animales capturan la atención; las del período Yotoco, de 200 a.C. a 1200 d.C., contienen grandes narigueras, pectorales y máscaras de oro fino; en la del período Sonso hay un tronco de árbol que fue labrado y utilizado como sarcófago en el año 1250 de nuestra era. Para comparar, pensemos que hacia 1500 antes de Cristo se iniciaba la civilización griega; las tribus de Israel vivían en Egipto y sólo en 1250 a.C. ocuparon Palestina guiadas por Moisés; en el 79 a.C. una erupción del Vesuvio destruyó Pompeya; en 1250 d.C., cuando se enterró a un cacique en este sarcófago, Europa peleaba en las cruzadas y se construía la catedral de Notre-Dame en París.



Calima en la exposición del Museo del Oro

San Agustín y Tierradentro: la gente y el oro en el Alto Magdalena

En San Agustín, el valle de La Plata y Tierradentro vivieron sociedades contemporáneas con las de Calima y relacionadas con ellas. En algunos objetos de oro fino, como las diademas, puede verse esa relación, como también en las alcarrazas, que son recipientes de cerámica con dos vertederas. Las estatuas de piedra que han hecho famoso a San Agustín datan del período Clásico Regional, entre 1 y 900 d.C.; una estatua original se descubre en un pequeño recinto al fondo de esta sala. Hay también una reconstrucción de uno de los hipogeos de Tierradentro, que son grandes cámaras excavadas en las cumbres de las montañas, donde se colocaban urnas con huesos humanos retirados de un primer entierro, a semejanza de los osarios en las criptas de nuestras iglesias.



San Agustín en la exposición del Museo del Oro   Tierradentro en la exposición del Museo del Oro


Del valle del Magdalena a las llanuras del Caribe

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Carácter de la exposición
Area misional