Junto con su cercano amigo Santiago Rebolledo, René Freire fue uno de los primeros animadores de Suma, fundado en 1976 en el taller de Ricardo Rocha en la Escuela Nacional de Artes Plásticas. En 1974, a raíz de una exposición en el Museo de Arte Moderno de Chapultepec, los dos jóvenes descubren a dos artistas mayores: Manolo Millares y Antoni Tàpies, quienes revolucionan las relaciones entre la tela y la pintura, e inventan el informalismo español. La lección no se pierde y les abre campos totalmente nuevos: los ensamblajes de imágenes y objetos a los que se dedicarán los miembros de Suma valen tanto por la materia (social, histórica o plástica) como por el mensaje que contienen el gesto que les da existencia. Se entreveran el espacio urbano y el de la obra.