Beatriz González es una de las artistas más reconocidas de Colombia por su aguda visión de la historia reciente del país, que se ha construido en el encuentro de pintura y gráfica con su obsesión por coleccionar recortes de periódico. Los suicidas del Sisga (1967) es su primera apropiación de prensa, con la imagen de una pareja que se mata por amor al saltar a una laguna.
González establece que, más allá de su interés por la historia de muerte pasional, lo que la hipnotizó desde entonces fueron las técnicas de imprenta rotativa, que tenían unos efectos bastante particulares al degenerar la fotografía y reducir los detalles. La artista decide, entonces, construir su particular estética pictórica con planos de color cuyo punto de partida es la imagen de periódico. En la muestra se presenta la obra La muerte de Catalino Díaz, la cual es una versión de una imagen de prensa del periódico Vanguardia Liberal, en la que esta imagen del cuerpo yacente es casi abstraída y sobrepuesta en una tela decorativa, guiño que la maestra siempre hace a lo kitsch al poner sobre la mesa la cuestión del mal gusto.