Máximo Flórez y Valentina Flórez entrevistan a Pablo Rincón
¿Cómo nace la obra que está presentando en la exposición?
Me encontraba estudiando en “El ademán de exhibir entre nubes”, un taller ofrecido por Fidel Yordan Castro sobre los contenidos en la obra de arte. Uno de los contenidos estudiados era acerca del género y el medio. Debimos trabajar sobre un mismo género en dos medios distintos.
“Ley de signos” es una de las dos propuestas que generé en este contenido. El paisaje arquitectónico fue el género elegido.
Uno de los temas álgidos en ese momento de mi vida era la lucha que los estudiantes, profesores, directivos y padres de familia de la Escuela Normal Superior de Bucaramanga libraban en contra de la decisión del gobierno local de tomar más de tres mil metros cuadrados de su escuela para un proyecto vial.
La llegada de Rodolfo Hernández a la Alcaldía de Bucaramanga ya me hacía pensar que la capacidad ejecutiva del alcalde presionaría para solucionar este conflicto. Así que una de sus decisiones apresuradas fue demoler una parte de la escuela para construir unos salones que ya se atrevía a llamar “compensación” por los tres mil metros cuadrados de espacio educativo que debía ceder al proyecto vial. Sin embargo, esto no era cierto, pues esa remodelación de la escuela debía hacerse para la implementación de la jornada única y los recursos del orden nacional ya estaban, tan solo se debían gestionar. Rodolfo Hernández le pagó al contratista todo lo que la administración municipal le debía y le exigió avanzar; el siguiente paso fue cambiar a la rectora, que era una defensora del espacio de la escuela, y traer a otra que permitiera la obra.
Viví esto muy de cerca, puesto que mis dos hijas se graduaron de la Escuela Normal Superior.
La obra aparece porque la demolición llevaba un año en el piso y ni los escombros recogían, se llevaron todos los techos, puertas, ventanas, baterías de baños en fin, todo lo que de alguna manera podía ser vendido… solo quedaban los muros en pie y ya un año en ruinas y con ese espacio cercado por latas, me hacían dudar de la capacidad ejecutiva de Hernández, en fin, un ambiente que detona “Ley de signos”.
Un ejercicio de fotografía, que permite tratar el problema del espacio físico destinado a la educación oficial, anclado a un tema de matemáticas y a un momento de emociones fuertes, es el pegante que podría fijar en la memoria lo vivido y lo estudiado. También podría suscitar reflexiones sobre la situación de las plantas físicas de los establecimientos educativos… Si esto pasó aquí, ¿cómo será en lugares de Colombia con peores circunstancias?...
¿Cómo ha sido su relación con la fotografía y el video como medios de expresión?
Hasta ahora la uso como medio que le tributa a la obra, mas no como un fin en sí misma. No soy un fotógrafo ni un videógrafo experto, y no soy ingenuo en la toma de las imágenes, así que busco lo mejor que mi ojo y el objetivo de la obra necesitan.
¿Qué impacto considera que tiene el programa Imagen Regional en su carrera?
El área cultural del Banco de la República es una institución referente del arte colombiano, y poder trabajar en un proyecto con ellos es para mí un espacio de aprendizaje y crecimiento de la más alta calidad. Por eso participé en la convocatoria, buscando ese nivel para mi proceso.