Máximo Flórez y Valentina Flórez entrevistan a César Casas
¿Cómo nace la obra que está presentando en la exposición?
A partir de estudiar el material, la arcilla, sus durezas y sus debilidades, así como su relación con el territorio. Me interesan esos diálogos que nacen, desde la práctica cerámica, entre lo artificial y lo natural, que dan cuenta de las transformaciones que ha ido teniendo el territorio con los procesos de industrialización y el éxodo de personas del campo a la ciudad, así como los procesos de destrucción y de cambio que día tras día vive la naturaleza.
¿Cómo ha sido su relación con la técnica de la cerámica? Tengo entendido que también forma parte un colectivo. ¿En qué consiste?
He trabajado aprendiendo de mis vecinos, amigos y familiares, de todo ese conocimiento que hay en el municipio de Ráquira, pero también de lo que me ha brindado la academia. Mi propósito es dar, desde mis intereses particulares, nuevas miradas a la cerámica y, con ello, aportar a mi municipio. En el 2019 empezamos, junto con varios creadores del municipio de Ráquira, un colectivo llamado ¡Por los Tiestos! Encuentro de Creadores, que hasta ahora es una semilla, pero que espera crecer y poner en cuestión la frontera que ha cavado un abismo entre lo artístico y lo artesanal. La idea es seguir actuando en conjunto e invitar a más creadores a formar parte de esta red y sus latidos, pues creemos que cada uno de estos tiestos (cerámicas) porta consigo memorias, conocimientos y huellas tanto personales como territoriales.
¿Qué impacto considera que tiene el programa Imagen Regional en su carrera?
Creo que es una oportunidad para mostrar nuestro trabajo en diferentes escenarios y llegar a más personas, pero también la coyuntura perfecta para tejer redes entre artistas, curadores, galeristas y gestores culturales, con intereses similares, para, a la larga, poder trabajar juntos por nuestras comunidades.