Paula Milena Sánchez
Nació en el Valle de San Juan (Tolima) en 1989. Maestra en Artes Plásticas, gestora y docente. Se interesa por la ruralidad y la relación que se establece con los fenómenos vivos. Trabaja en la construcción de imágenes cinematográficas y procesos escultóricos. Está vinculada a proyectos de innovación social, investigación y creación en varios municipios del Tolima. Ha participado en muestras y festivales a escalas local e internacional, tales como los 17 Salones Regionales de Artistas (2021) e Imagen Regional 9 (2020), del Banco de la República.
Entrevista de Ana María Lozano a Paula Milena Sánchez
¿Quisieras explicarme, brevemente, cuál fue el origen de tus piezas Desmoronar, Memorial en tierra y Conocer-desconocer?
Las preguntas por la fragilidad del ser humano, su relación con la tierra y la construcción de la imagen-tiempo siempre han estado en mi trabajo. Tras muchos viajes al municipio del Valle de San Juan (Tolima) empecé a encontrar, entre la maleza, historias que hablan de la transformación de las dinámicas sociales en torno a la siembra de maíz. Con la necesidad de volver sobre antiguos rituales de mi infancia, y en una insistencia por evitar su desvanecimiento y olvido, aparecen cuestionamientos sobre la conservación de semillas y el impacto del cultivo de maíz transgénico en Colombia. ¿Qué pasa cuando eres tú mismo quien tiene que desmoronar, derrumbar o deshacer a pedazos tu propia historia?
¿Crees que en la muestra Imagen Regional, zona Andino-Amazonia, se hace sentir lo regional? Si la respuesta es afirmativa, ¿en qué forma?
Para mí, lo regional se presenta como un contraste de fragmentos de realidad; artistas que se mantienen en su hacer persistente desde contextos y vivencias reales, que persiguen genuinamente el deseo de narrar, de permanecer en la búsqueda de imágenes y materialidades que pueden hablar del despojo, del material simbólico que nos define. Creo que en el caso de la zona Andino-Amazonia se presentan grandes cuestionamientos, por la identidad colectiva o individual, los recursos naturales, la memoria del conflicto o los saberes populares.
En tu experiencia como artista que vive en Ibagué, ¿se han hecho sentir relaciones inequitativas entre regiones en las dinámicas del arte colombiano? Si la respuesta es afirmativa, ¿de qué manera?, ¿entre qué regiones?
Pienso que la diferencia entre las regiones es evidente. Ciudades como Medellín, Cali o Bogotá cuentan con plataformas que hacen visible el trabajo de artistas a escala nacional e incluso internacional, y que en general movilizan el sector, vinculan a la comunidad y articulan el trabajo de artistas, curadores y academia. En el caso de Ibagué, es visible que el circuito cultural, y en general las oportunidades y espacios para los artistas, es muy reducido, y eso para no hablar de la ausencia de políticas específicas que fortalezcan la práctica de las artes plásticas y visuales en el ámbito local.