En 2024, el Banco de la República abrió la convocatoria de Imagen Regional 10 (IR10), una nueva edición de su programa nacional orientado a fortalecer las prácticas artísticas contemporáneas en las regiones del país. A la convocatoria se presentaron más de 1200 artistas provenientes de distintos territorios de Colombia, quienes participaron en un amplio proceso de acompañamiento que incluyó talleres de revisión de portafolios y de formación en la práctica profesional. Estas actividades fueron orientadas de manera presencial y personalizada por los siete curadores invitados de la edición, junto con los curadores de la Unidad de Artes y Otras Colecciones del Banco de la República.
Imagen Regional es una plataforma de intercambio y aprendizaje que promueve el diálogo entre artistas, curadores y comunidades mediante un robusto programa de exposiciones. Su propósito es impulsar el desarrollo de las artes plásticas y visuales en las regiones mediante la visibilización de procesos creativos, la circulación de obras y la consolidación de redes de trabajo que fortalecen el ecosistema artístico nacional. En esta décima edición, el acompañamiento curatorial permitió conocer de primera mano las inquietudes, búsquedas y formas de producción que atraviesan el arte contemporáneo colombiano en una gran diversidad de contextos geográficos, culturales y sociales.
Como resultado de este proceso, el equipo curatorial, conformado por Adriana Castellanos, Andrés Felipe Gallo, Dayro Carrasquilla, María Isabel Rueda, Mauricio Cuchimba, Snyder Moreno y Susana Quintero, seleccionó un conjunto de artistas para desarrollar siete exposiciones regionales, cada una concebida desde una perspectiva curatorial particular. En total, las siete curadurías reunieron a 105 artistas seleccionados, de los 1,141 inscritos, distribuidos en siete muestras realizadas en 2026 en Santa Marta, Cartagena, Cúcuta, Ibagué, Cali, Armenia y Pasto.
La exposición central de IR10, titulada “Insistir, resistir”, reúne en el Museo de Arte Miguel Urrutia (MAMU) a 70 artistas provenientes de las siete exposiciones regionales mencionadas. La muestra propone un espacio de encuentro entre miradas diversas sobre el arte contemporáneo en Colombia que aborda preguntas urgentes sobre la experiencia de habitar el territorio, la construcción de comunidad, las transformaciones sociales y ambientales, la memoria y las formas de persistencia individual y colectiva. La estructura de la exposición preserva las siete curadurías regionales como capítulos que mantienen su autonomía conceptual y, al mismo tiempo, establecen relaciones entre sí.
En El suelo por donde camino, Adriana Castellanos Olmedo reúne prácticas arraigadas en el Pacífico colombiano que transforman la experiencia cotidiana, los vínculos comunitarios y la memoria local en formas de creación y resistencia. Este capítulo reúne artistas inscritos en Buenaventura, Cali y Quibdó. Sin piel, la curaduría de Andrés Felipe Gallo, explora la fragilidad como una potencia desde la cual imaginar formas de coexistencia sustentadas en el cuidado y la interdependencia. Esta curaduría reúne artistas inscritos en Armenia, Manizales, Medellín y Pereira. Por su parte, Umbral: Cartografía del resistir, la curaduría de Dayro Carrasquilla Torres, entiende la resistencia como una práctica vital que permite reconstruir sentido en contextos atravesados por la complejidad y la transformación. Esta curaduría está conformada por artistas inscritos en Cartagena, Montería, San Andrés y Sincelejo.
En Cuando suba la marea, María Isabel Rueda propone una reflexión sobre los movimientos, desplazamientos y procesos de adaptación que configuran nuevas maneras de relacionarse con el entorno. Su curaduría reúne artistas inscritos en Barranquilla, Santa Marta, Riohacha, Valledupar. Hilos al viento, curada por Mauricio Cuchimba, conecta memoria, espiritualidad y territorio mediante relatos construidos desde la escucha, los saberes ancestrales y los vínculos con la vida. Esta curaduría reúne artistas inscritos en Ipiales, Leticia, Pasto y Popayán. En Tensiones vivas, Snyder Moreno aborda conflictos contemporáneos que transforman las relaciones entre la identidad, el entorno y la convivencia. Su curaduría está integrada por artistas inscritos en Florencia, Girardot, Honda, Ibagué y Neiva. Finalmente, El malestar del territorio, de Susana Quintero, examina distintas formas de desigualdad, exclusión y precariedad, al tiempo que visibiliza estrategias de resistencia y persistencia colectiva. Esta curaduría reúne artistas inscritos en Bogotá, Bucaramanga, Cúcuta, Tunja y Villavicencio.
Las siete curadurías de “Insistir, resistir” responden a contextos territoriales, preocupaciones y procesos artísticos específicos de distintas regiones del país. Sin embargo, además de respetar la autonomía conceptual de cada capítulo, el equipo curatorial desarrolló una lectura transversal que permite establecer vínculos entre obras procedentes de diferentes territorios y núcleos curatoriales. Esta segunda capa de interpretación, presente tanto en las fichas de sala como en esta publicación, propone recorridos alternativos a partir de temas compartidos que atraviesan la exposición: los rasgos de lo humano y lo no humano, los espacios de cuidado, las ritualidades, las materialidades precarias, los territorios, los cuerpos políticos y las tensiones alimentarias. De estas conexiones emergen resonancias, tensiones y preguntas comunes que enriquecen el diálogo entre las obras y amplían las posibilidades de lectura de la muestra.
De este modo, “Insistir, resistir” se configura como un espacio de encuentro entre experiencias diversas y formas múltiples de comprender y habitar el mundo. Las obras reunidas dan cuenta de la complejidad de las realidades contemporáneas en Colombia y de la capacidad del arte para tejer relaciones, producir conocimiento sensible y abrir conversaciones sobre aquello que nos une, transforma e interpela como sociedad.
Luis Fernando Ramírez
Curador
Sección Técnica y Curatorial
Unidad de Artes y Otras Colecciones