Tairona: la gente y el oro en la Sierra Nevada de Santa Marta
La Sierra Nevada de Santa Marta es un complejo montañoso no andino a orillas del mar Caribe, en el norte de Colombia. En las bahías costeras hay vestigios de sociedades que trabajaron la orfebrería en el período Nahuange, del 200 d.C. a 900 d.C. Hacia el 900 d.C. se encuentran en partes altas de la Sierra, de clima medio y frío, vestigios relacionados con los anteriores. Son pectorales en forma de ave rapaz o de doble espiral, cuentas de collar y adornos tallados en piedra, pero también un complejo sistema de ciudades y aldeas satélites con cimientos de piedra, unidas por caminos. Los cacicazgos taironas ocupaban la vertiente norte y la esquina noroccidental de la Sierra Nevada a la llegada de los europeos y enfrentaron la conquista durante un siglo.
Tairona en la exposición del Museo del Oro
Muisca: la gente y el oro en la Cordillera Oriental
Sobre los altiplanos de la Cordillera Oriental habitaban, a la llegada de los conquistadores españoles, los muiscas y otras sociedades relacionadas como los guanes, laches y chitareros. Eran descendientes de grupos que habían llegado a su vez a la región hacia el año 600 de nuestra era, emparentados con los de la Sierra Nevada de Santa Marta y con otros de lenguas chibchas, de origen centroamericano. Los muiscas y sus vecinos momificaron a los miembros de las élites gobernantes e hicieron figurinas de metal —los tunjos— que emplearon para hacer ofrendas a sus dioses.
Muisca en la exposición del Museo del Oro
Urabá y Chocó: la gente y el oro entre dos mares
La orfebrería fue también un arte importante en Centroamérica —principalmente en Panamá y Costa Rica—, donde las antiguas sociedades la aprendieron de los pobladores del Urabá antioqueño y de las selvas del Chocó. Numerosas formas de objetos indican que había elementos culturales compartidos entre estas regiones, pero también con el Cauca Medio y las sociedades del norte de Colombia. Estas dos vitrinas son las últimas de nuestro recorrido por este piso.
Urabá y Chocó en la exposición del Museo del Oro
Después de Colón...
En 1492 dos continentes por largo tiempo incomunicados se descubrieron mutuamente. Las guerras de conquista y las enfermedades diezmaron la población indígena, que se vio luego sometida al tributo colonial en el trabajo agrícola, el transporte y la explotación minera. Muchos objetos fueron fundidos ante un concepto mercantil del oro y una nueva religión. Desde el siglo XIX los vestigios del pasado han motivado el estudio de la historia antigua de este territorio.
Hasta nuestros días...
Colombia tiene una historia de 15.000 años. Las sociedades prehispánicas nos dejaron un valioso legado de diversos modos de organización, adaptaciones y formas de pensamiento. Actualmente existen 84 grupos indígenas que hablan 64 lenguas aborígenes. La mayoría mantiene su religión y algunos utilizan en sus rituales el oro heredado de sus antepasados.
Los objetos prehispánicos son patrimonio e identidad de los colombianos. Su mensaje ancestral de diversidad, de respeto por la diferencia, señala el futuro en un país que ha sumado a lo indígena influencias africanas y europeas.