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Tipo de minisitio

¿Pueden evidenciar los manuscritos la pasión con la que aman los colombianos? ¿Una carta escrita a mediados del siglo XIX nos comunica aún toda la carga de celos e ira con la que fue enviada? ¿Qué sensación nos produce el libro que en los años treinta un artista hace a mano para la amiga de la que está enamorado, la consulta que en los setenta una joven hace para saber si ese muchacho es o no el hombre de su vida, las primeras páginas originales de una novela de amor entre dos hombres en los años noventa y las fotografías acarameladas de novios, esposos y familias de todo el siglo XX? He aquí asomo al amor en Colombia.

Carta de Mariana Arboleda a su esposo, Tomás Cipriano de Mosquera

Carta de Mariana Arboleda

Manuscrito de la Carta de Mariana Arboleda

a su esposo Tomás Cipriano de Mosquera

Cuando Mariana Arboleda se casó con su primo Tomás Cipriano de Mosquera, no esperaba que el matrimonio fuera a fracasar. Pero todo comenzó con la distancia. Él estaba comprometido en las campañas libertadoras y lejos de Popayán, donde ella vivía. Las cosas empeoraron cuando a Mariana le llegaron rumores de infidelidades. Así que cuando Mosquera asumió la presidencia de la Nueva Granada, veinticinco años después de haberse casado, el matrimonio ya estaba más que destruido; sin embargo, la sociedad de la época no aceptaba aquello. Tanto así, que en 1847 tuvo que dejar el poder temporalmente ante un país que le gritaba “¡fornicador!”, por la relación que tenía con Susana Llamas. En 1829, Mariana le escribía: “Mi querido amigo de mi corazón, ¿hasta cuándo seré tan desgraciada? (…) Despréndete de todo y vente para tu casa”.