Las definiciones del diccionario son famosas por su estilo que procura ser seco y libre de todo tipo de connotaciones subjetivas. De todas maneras la simplicidad y la concisión de las definiciones de los diccionarios usuales hacen que se requiera cierto talento que se puede considerar literario. Entre los mayores fanáticos de los diccionarios están los escritores, muchos de los cuales han jugado también a proponer sus propias definiciones. El juego está tanto en intentar copiar el estilo de los diccionarios como en distanciarse todo lo posible. ¿Cómo definiría usted sus palabras favoritas?
Si a las palabras les está permitido ser cariñosas, encomiásticas, despectivas o irónicas, al lexicógrafo no les es lícito imitarlas. En su vida privada, en sus ratos de ocio, el redactor de un diccionario puede escribir páginas coloristas, inventar arriesgadas metáforas, componer versos gongorinos, o sentar plaza de humorista; puede, en suma, dar curso libre y expresión cumplida a su particular idiosincrasia y crearse un estilo que lleve el sello inconfundible de la personalidad de su autor; pero todo esto deberá dejarlo en el guardarropa antes de entrar en la oficina lexicográfica. Porque esas ‘equivalencias’ no responderán adecuadamente a su fin mientras no sean inertes e incoloras, mientras no estén suficientemente esterilizadas de todo germen capaz de originar un efecto estilístico.
Julio Casares
EJEMPLOS DE USO. Una de las críticas usuales al diccionario académico es que privilegia las definiciones por encima de los ejemplos, al contrario de lo que sucede en la mayoría de los diccionarios anglosajones. Los ejemplos pueden ser citas de todo tipo o inventados por los lexicógrafos.
Para una amplia clase de casos- aunque no para todos- en los que empleamos la palabra “significado”, puede ser definido del siguiente modo: el significado de una palabra es su uso en el lenguaje. Ludwig Wittgenstein
CITAS. Con el fin de encontrar el lenguaje allí donde “mejor” se lo usa, los lexicógrafos clásicos (Cuervo, Littré) buscaron ejemplos en las obras de las plumas más reconocidas. Por eso recorrer sus diccionarios siempre será una aventura llena de sorpresas agradables. En diccionario de uso actual se citan ejemplos de la prensa, que por lo general no son tan emocionantes como los literarios.
Un diccionario sin citas es un esqueleto. Voltaire
ACEPCIÓN. Significado en que se toma una unidad léxica.
CALCO. Extranjerismo integrado en el sistema de la lengua, que lo recibe mendiante traducción de la estructura semántica o léxica: balompié, del inglés foot-ball; medialuna, del francés croissant; fin de semana, del inglés, week-end.
COLOCACIÓN. Combinación frecuente de palabras: tanto da; tanto mejor; ¿qué tal?
CÍRCULO VICIOSO EN LA DEFINICIÓN. Definición defectuosa en la que el definido se remiten recíprocamente. (Sin: definición circular)
DEFINCIÓN ENCICLOPÉDICA.Definición que informa acerca de cosas, describe procesos, explica ideas o conceptos, aclara situaciones, enumera partes, tamaños, formas, etc., en cantidad necesaria para distinguir lo definido de cualquier otro término que se le pueda parecer.
DEFINCIÓN LINGÜÍSTICA. Definición que informa acerca de palabras, no de cosas ni de conceptos.
ENTRADA. Palabra, locución, frase, sintagma, signo o conjunto de letras o signos que encabeza un artículo de diccionario, vocabulario, glosario, terminología, índice, ficha, etc. y es objeto de definición o explicación y, eventualmente, de tratamiento enciclopédico.
ETIMOLOGÍA. Ciencia que tiene por objeto estudiar el origen de las palabras de una lengua y la búsqueda de los elementos que la constituyen.
LÉXICO, CA. Del vocabulario de una lengua o región o relacionado con él. (® artículo, campo, caudal, contenido, significado léxico, categoría, definición, entrada, familia, información, neología, palabra, unidad léxica).
LOCUCIÓN. Expresión pluriverbal, de forma fija o con flexión en algún elemento, cuyo sentido unitario no responde siempre a la suma de los significados de sus componentes.
MACROESTRUCTURA. Conjunto de las entradas seleccionadas para formar un diccionario. // Ordenamiento y tratamiento de las entradas de un diccionario.
PALABRA FANTASMA.Palabra inexistente, fruto de un error de copia, de una errata o de una creación caprichosa que se trasmite por copia indiscriminada de diccionarios, vocabularios y glosarios anteriores.
REMISIÓN. Indicación en un escrito del lugar del mismo o de otro escrito al que se envía al lector.
SINCRONÍA. Principio por el que se describe una lengua en un estadio determinado, sin tener en cuenta los cambios sufridos en su evolución.
UNIDAD LÉXICA. Elemento léxico que es objeto de definición en un diccionario, glosario, vocabulario, etc.
VACIAR. Extraer de un libro, publicación periódica, escrito, etc., los datos, pasajes, citas, noticias, etc. que se precisan para llevar a cabo el trabajo lexicográfico.
José Martínez de Sousa, Diccionario de lexicografía práctica
PUDOR. El honor de la mujer, por cierto colocado en muy resbaladizo y vidrioso declive, en harto periculosa pendiente, ocasionadas a insubsanable fracaso.
CUELLO. Especie de istmo carnoso y cartilaginoso que junta la península cabeza con el gran continente formado por la mayoría física del individuo.
DEMÓCRATA. Partidario de la democracia; que sigue los principios de la soberanía popular / Amante del pueblo y enemigo de la tiránica dominación de los reyes.
Diccionario nacional. Ramón Joaquín Domínguez 1846
DÍA. Espacio de tiempo que tarda el Sol en dar una vuelta completa alrededor de la tierra.
Maria Moliner
DÍA. Tiempo que el sol emplea en dar aparentemente una vuelta a la tierra.
Real Academia
DÍA.“Tiempo que tarda la Tierra en dar la vuelta sobre sí misma”
Petit Larousse
Recogidos por Gabriel García Márquez, “La vaina de los diccionarios”
IDIOTA. Miembro de una tribu vasta y poderosa cuya influencia en los asuntos humanos siempre ha sido dominante y rectora. La actividad del idiota no se reduce a un campo de ideas o de acción en particular, sino que “penetra y regula todo el conjunto”. Tiene la última palabra en todo; su decisión es inapelable. Decide las modas y las opiniones, dicta limitaciones del habla y circunscribe la conducta de manera tajante.
LENGUAJE. Música con que encantamos a las serpientes que custodian el tesoro ajeno.
OLVIDO. Estado o condición en que los inicuos dejan de luchar y los melancólicos descansan. Es el tiradero eterno de la fama. Congelador de grandes esperanzas. El lugar donde los escritores ambiciosos contemplan sus obras sin orgullo y las de quienes son mejores que ellos sin envidia. Un dormitorio sin reloj despertador.
PATRIOTISMO. Basura combustible que se lee bajo la antorcha de quienquiera que ambicione iluminar su propio nombre. En el famoso diccionario del Dr. Johnson el patriotismo es definido como el último recurso de un canalla. Con el debido respeto a ese ilustre aunque inferior lexicógrafo, suplico que me permita señalar que no es el último sino el primero.
REFERÉNDUM. Proyecto de ley que se somete al voto popular para conocer la tontería de la opinión pública.
SOLO. En mala compañía.
Ambrose Bierce, Diccionario del diablo
ALMOHADA. Del árabe hispano muhádda (árabe clásico mihadd), derivado de hadd 'mejilla'
Empalagar. Probablemente empalagarse ‘sentir hastío de un majar comido en demasía’ es evolución de la idea de ‘comprometerse excesivamente en algo’ y provenga de empalegarse ‘ internarse demasiado en el mar’, sentido conservado en catalán, s XIII, y portugués, deriv. de piélago ‘alta mar’.
ENFADAR. (raro hasta fines del s. XVI). Del gallegoportugués, donde enfadarse, s. XIII, significaba en la Edad Media ‘desalentarse’, ‘cansarse’, ‘aburrirse’, y parece ser derivado de fado ‘hado’, ‘destino, especialmente el desfavorable’, probablemente en el sentido de ‘entregarse a la fatalidad’, ‘ceder a ella y disculparse con ella’, en castellano enfadar significó sólo ‘aburrir, hastiar, cansar’ hasta el s. XVIII, en que de ahí pasó a usurpar el sentido de enojar, vocablo que es todavía casi el único empleado en América.
JERGA. ‘lenguaje especial, difícilde comprender, jeringonza.’ Deriv. retrógrado de oc. ant. gergon, que a su vez se tomó del fr. ant. jargon, S. XII, o gergon, id., dialectalmente gargon, primitivamente ‘gorjeo de los pájaros’ (de donde ‘habla incomprensible’), derivado de la raíz onomatopéyica GARG-, que expresa las ideas de ‘hablar confusamente’, ‘tragar’ y otras relacionadas con la de garganta.
LIBRO. Tom. del lat. liber, -bri, id.; primitivamente significó ‘parte interior de la corteza de las plantas’ (que los romanos emplearon como papel), de donde el tecnicismo botánico líber, 1884.
PALABRA. antiguamente prabla, h. 1250. Del lat. PARABOLA ‘comparación, simil’, que a su vez vino del gr. parabole ‘comparación, alegoría’ (derivado de paraballo ‘yo comparo, pongo al lado’, ballo ‘yo echo’). En romance se pasó de ‘comparación’ a ‘frase’, acepción muy corriente en los SS. XII-XIV, y de ahí a ‘vocablo’.
RELOJ. ‘instrumento destinado a medir el tiempo e indicar la hora y sus divisiones’: catalán antiguo relotge ‘reloj’ (catallán rellotge), de orollotge ‘reloj’, del latín horologium ‘reloj de sol’; reloj de agua’, del griego hôrológion ‘reloj de sol; reloj de agua’, literalmente = ‘decidor de la hora’ de hôro- (de ‘hora’; véase hora) + logion, de légein, ‘coger, recoger, hablar, decir’, del indoeuropeo leg- ‘coger, recoger’ (vease leer)
JEROGLÍFICO. Del latín tardío hieroglyphikus ‘jeroglífico’ (adjetivo), del griego hieroglyphicós ‘escrito en jeroglíficos; de los escritos sagrados (de los antiguos egipcios)’, de hiero- ‘sagrado’ (de hierós ‘sagrado’; veánse hierátio, ira) + glyphicos ‘relativo a la escultura o a la talla’, de glyphé ‘obra tallada, grabado’, de glyphein ‘tallar, grabar’, del indoeuropeo gleunbh – ‘cortar’-
Corminas, Joan. Breve diccionario etimológico
ABRACADABRA. Es una palabra cabalística a la cual se atribuía la propiedad de curar todas las enfermedades. Su origen etimológico así lo declara. Viene del griego abràxas, que quiere decir “omnipotente” y del hebreo dabàr, palabra; es decir, palabra omnipotente. Las letras de este vocablo están dispuestas en triángulo, podían leerse en todos los sentidos:
Durante siglos se atribuyó a esta palabra (de cinco “aes”) poderes mágicos; la tabla donde estuviera escrita servía de talismán, Hoy se usa en español y otras lenguas para indicar una cosa insoluble, indescrifrable, muy complicada.
Gaitán, Efraín. Biografía de las palabras
DIARIO. En cierto modo esta arca es otro modo de llevar un diario, señores estudiosos del futuro, y si los diarios son una novela, también las novelas, todas, son un diario, y en todas ellas está enterrado el día a día del novelista, camuflado en personajes, paisajes y situaciones, y si pudiésemos desentrañarlas nos asombraría comprobar que tal o cual recurso que reputamos de una previsión genial, no fue en realidad sino un impulso caprichoso de ese día, y que el vino que en ese momento bebe el protagonista de ese libro no es más que el que se está bebiendo su autor mientras lo escribe, o el que se querría beber, y tal abrazo de la heroesa, el abrazo que al autor le gustaría dar a la suya en el mismo instante en que lo escribe.
QUIETUD. La quietud, que es una virtud cervantina, ha de serlo también de todas las novelas, incluso de las de acción. Es decir, que una novela ha de reposarnos el ánimo y clavarnos en nuestra butaca o en nuestro duro banco con un libro que no podamos soltar.
ACADÉMICO. Académico es el que llega el último o llega tarde o no llega nunca, pero tiene mañas para hacer creer a todo el mundo que fue el primero en presentarse, antes que nadie. Y de ello hace norma, y el engaño lo celebra con frac, pajarilla y medalla.
ÍNTIMO. No creo que nadie pudiera definir mejor íntimo (que Covarrubias): lo muy propio y del alma, que es, por otro lado, lo que es de todos. Por eso, cuando hablamos de literatura íntima, estamos diciendo que es algo que todos podríamos leer, porque la verdadera intimidad sucede a los ojos de todos.
AZAR. El azar es lo que hermosea nuestra vida, como las amapolas las cunetas.
JUEGO. La posibilidad de que el mundo no sea más que fruto de un juego de dados entre los dioses es lo que hace de este lugar algo tan sombrío, y de los dioses unos seres a los que habría que decapitar.
AFORISMO. A la mayor parte de los aforismos, de cuatro que han de tener, las falta una pata, o cojean de alguna. Incluído este. Por otro lado, el aforismo, como los icebergs, o son la punta de algo que queda oculto, o no son nada, por eso el buen aforismo nos conmueve y remueve de abajo a arriba, de dentro afuera, cuando lo normal es que los aforismos que habitualmente encontramos, empiezan por fuera y se quedan... fuera.
Andrés Trapiello, El arca de las palabras.