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La colección Finlandia 1890. Antonio Faccini (ca 1840 - 1897). Academia Colombiana de Historia ©


1. ¿Qué es el Tesoro Quimbaya? (historia y polémica de una donación)

El contexto y el evento son bien conocidos: a lo largo del siglo XIX la guaquería fue una actividad extendida en los procesos de colonización campesina en las montañas de los Andes Centrales; los objetos encontrados eran llevados a casas de fundición y convertidos en lingotes de oro para su consecuente comercialización. En este contexto y para la segunda mitad del siglo XIX el país se encontraba en el proceso de identificación cultural hacia la construcción de una identidad nacional, favorecido por el interés extranjero por las ricas piezas precolombinas que llegaban de América; es aquí donde las antiguas piezas cobran nuevas miradas de valoración como parte de un pasado exótico que representaba la riqueza de la nación a la vez que anclaba y legitimaba su origen desde el principio de los tiempos.

Las piezas de este hallazgo, al parecer proveniente de diferentes tumbas encontradas en la jurisdicción de Filandia en la Provincia del Quindío, fueron conducidas a Bogotá en 1890 para ofrecerlo en el mercado de antigüedades que salían al extranjero. Sin embargo, gracias a las noticias de su gran belleza y complejidad técnica, el gobierno colombiano decidió comprarlo para usarlo como principal grupo de la muestra que representaría el país en la exposición internacional que se llevaría a cabo en Madrid con motivo del IV centenario del Descubrimiento de América. De otra parte coincidía en ese momento con “el Laudo Arbitral proferido por la Corona española en favor de Colombia a propósito del conflicto limítrofe que por ese momento sostuvo con Venezuela.”

“El 20 de julio de 1892, el presidente Carlos Holguín, en su mensaje al Congreso, dice de esta colección: "Es la más completa y rica de objetos de oro que habrá en América, muestra del grado de adelanto que alcanzaron los primitivos moradores de nuestra patria. La hice comprar con ánimo de exhibirla en las Exposiciones de Madrid y Chicago y obsequiársela al Gobierno español para un museo de su capital, como testimonio de nuestro agradecimiento por el gran trabajo que se tomó en el estudio de nuestra cuestión de límites con Venezuela y la liberalidad con que hizo todos los gastos que tal estudio requería. Como obra de arte y reliquia de una civilización muerta, esta colección es de un valor inapreciable." (Gamboa, 1992, El Primer Tesoro de los Quimbayas…)

De carácter introductorio, los artículos seleccionados dan cuenta de las condiciones y las vicisitudes de su compra, traslado y donación, cuya legalidad ha sido controvertida cien años después a propósito de las discusiones internacionales sobre repatriación de patrimonios. Desde hace varios años y en diferentes publicaciones, la Academia de Historia del Quindío ha venido acopiando argumentos y adelantando gestiones con el gobierno colombiano en pro de la repatriación de esta importante colección. En contraposición a dicha pretensión, y después de un minucioso recuento basado en fuentes de la época, -sobre la adquisición del tesoro por parte del gobierno colombiano y su posterior donación-, en 2023 la Academia Colombiana de Historia ha desestimado los diferentes argumentos en pro de su repatriación, indicando que tal donación fue realizada en los marcos legales del momento, según las fuentes documentales y de prensa citadas como base de esta argumentación; la discusión sin embargo sigue abierta.


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Quimbaya. Orfebrería temprana

Referencias bibliográficas para ampliar la consulta:

  • Los viajes del Tesoro Quimbaya. Sven Schuster. Credencial Historia No. 369 (2020)

    "En 1920, el gobierno colombiano prohibió la exportación no autorizada de objetos arqueológicos. Antes de esta fecha, su venta en el mercado internacional era común. Sin embargo, la situación cambió cuando en 1918 estos objetos empezaron a considerarse parte de la historia patria1. A pesar de que la lista de artefactos precolombinos que salieron del país de manera legal e ilegal es amplia, el caso del Tesoro Quimbaya fue el más destacado. 

    El Tesoro fue encontrado en una finca cerca del pueblo de Filandia, el cual por entonces pertenecía al departamento del Cauca y actualmente al Quindío. Este conjunto de más de cuatrocientas piezas de cerámica, oro y tumbaga, es considerado el más importante hallazgo arqueológico realizado en Colombia. Después de que un grupo de guaqueros locales extrajeron los objetos de dos tumbas, la mayor parte de estos terminó en Bogotá, donde fueron catalogados por el comerciante italiano Carlo Vedovelli".

  • El primer tesoro de los Quimbayas: Hace cien años fue obsequiado a España. Pablo Gamboa Hinestrosa. Credencial Historia No. 30 (2017).

    "Al producirse la migración antioqueña hacia el Quindío, en el último cuarto del siglo XIX, bajo la presión de continuas guerras y revoluciones y en búsqueda de tierras fértiles, se produjo como consecuencia un rápido crecimiento de poblaciones como Pereira, Armenia y Calarcá; se fundaron nuevos centros urbanos, y tuvo gran auge la "guaquería". De esta manera, en 1878 se fundó Filandia, y trece años más tarde, en el sitio de La Soledad, fueron descubiertas y saqueadas dos sepulturas con una copiosa ofrenda de orfebrería y cerámica, que inicialmente se conoció como el "Tesoro de Calarcá", el cacique quimbaya que opuso resistencia a los españoles. Luego se le dio el nombre de "Tesoro de los Quimbayas", con el cual el año siguiente, 1892, se haría famoso internacionalmente durante el IV Centenario del Descubrimiento de América."

  • A tesoro regalado no se le mira el colmillo. Fernando Salamanca.  Boletín Cultural y Bibliográfico Vol. 56 Núm. 103 (2022).

    "Libro reseñado: Las metamorfosis del oro. El Tesoro de los Quimbayas. Pablo Gamboa Hinestrosa. Taurus, Penguin Random House, Bogotá, 2020, 400 pp."

  • El Tesoro de los Quimbayas, un siglo después. En: Alexander Betancourt Mendieta, Policromia de una región. Procesos históricos y construcción del pasado local en el Eje Cafetero, 23-42. Pablo Gamboa Hinestrosa. Pereira: Red de Universidades Públicas del Eje Cafetero - Alma Mater, 2008 (2008).

    "En la región del Quindío, en 1890, cerca del pueblo de Filandia, los guaqueros sacaron un ajuar funerario en oro y cerámica, depositado alrededor del 250 d. C. –según María Alicia Uribe, del Museo del Oro– correspondiente al estilo “quimbaya clásico”. Por su riqueza, rareza, cantidad y diversidad de objetos rituales o de sus suntuosos atuendos –exquisitas obras de arte de la más refinada orfebrería–, con un número indeterminado de piezas, constituidas como símbolos religiosos o emblemas jerárquicos precolombinos, sólo 123 piezas de esta ofrenda, son las conocidas como “El Tesoro de los Quimbayas”. Un siglo después de su descubrimiento, de haberse expuesto en 1892, durante el IV Centenario de América, en Madrid, y de su donación a la Corona Española, nos proponemos hacer algunos planteamientos sobre estos hechos desde la problemática de la identidad y el patrimonio cultural."

  • El nuevo tesoro quimbaya / Exposiciones temporales: Oro clásico Quimbaya / Seccion de divulgación: Videos y Audiovisuales. Boletín Museo del Oro Núm. 20 (1988).

    "Es bien conocida la historia del famoso "Tesoro de los Quimbayas" hallado hacia finales del siglo pasado en Filandia (Caldas) y posteriormente adquirido por el Gobierno Nacional para ser donado a la Corona de España. Desde entonces no se había realizado otro hallazgo similar y no se tenía en el país un conjunto tan notable por su calidad y magnitud. Diversas conversaciones adelantadas en años recientes con el Gobierno Español tendientes a recuperar al menos parte del tesoro no han logrado aún resultados. De allí, pues, que el hallazgo de un nuevo conjunto orfebre Quimbaya Clásico revista tanta importancia y sea recibido con tanto júbilo".

  • Imaginando la “tercera civilización de América”: Colombia en las exposiciones internacionales del IV Centenario (1892-1893). Sven Schuster, Laura Alejandra Buenaventura Gómez. Historia Crítica, 1(75), 25-47. (2020).

    En el contexto de las celebraciones del IV Centenario del descubrimiento de América, Colombia participó en la Exposición Histórico-Americana de Madrid en 1892 y la Exposición Universal de Chicago en 1893. En ambas ocasiones, el enfoque de la muestra estaba en objetos prehispánicos. Por medio de la glorificación del pasado precolombino, los organizadores de las exhibiciones querían proveer el país con una “antigüedad” propia, comparable a las civilizaciones antiguas de Perú y México, además de proyectar la imagen de una nación moderna a través del tratamiento científico de tales vestigios del pasado. Originalidad: Tradicionalmente el estudio de las exposiciones internacionales se ha concentrado en la proyección de autoimágenes nacionales. No obstante, aparte de enfocarnos en su relevancia para la formación de la nación, las analizaremos como plataformas transnacionales que fomentaron la circulación de conocimientos y objetos. Metodología: Usando el método histórico-crítico, nos apoyaremos en fuentes primarias provenientes de Colombia, España y Estados Unidos, incluyendo material de archivo, pero también prensa, catálogos y memorias de congresos. El material de archivo se analiza principalmente para entender los procesos organizativos detrás de las exposiciones, por lo cual el enfoque está en la correspondencia entre los delegados y el Gobierno colombiano. La prensa, los catálogos y las memorias, por otro lado, dan una idea de las diferentes formas de presentación, así como de la recepción por el público. Conclusiones: El hecho de que Colombia se haya preocupado por organizar presentaciones internacionales, que consistían predominantemente en objetos precolombinos, da cuenta de la importancia que el estudio del pasado había ganado a finales del siglo XIX. Aunque el pasado precolombino no fue integrado al imaginario nacional de la época, su estudio científico y su presentación en el extranjero sentaron las bases para su futura nacionalización.

  • Antigüedades y nación: Coleccionismo de objetos precolombinos y musealización de los Andes, 1892-1915. María Elena Bedoya Hidalgo. Universidad Javeriana - Universidad Santo Tomás - Universidad del Rosario (2021). 

    "Este libro analiza el proceso de construcción de un saber especializado sobre el pasado y sus objetos realizado por intelectuales-coleccionistas en la región andina, entre 1892 y 1915. Durante estos años, las antigüedades, en particular las indígenas, fueron vestigios valorados en múltiples dimensiones: desde la transacción diplomática, el credo hispánico, el discurso de la arqueología transatlántica, las sociabilidades intelectuales y el museo nacional. Esta investigación aborda las distintas experiencias locales y sus conexiones globales que arrancan en 1892 con la conmemoración del “descubrimiento” de América y se extienden hacia las primeras décadas del siglo xx, con la fundación de academias, sociedades e institutos de historia. El estudio crítico de estos procesos de musealización y sus proyecciones públicas, en perspectiva cruzada, nos permiten comprender el complejo escenario en el que se erigen las representaciones nacionales y los distintos sentidos atribuidos a los objetos que fueron exhibidos, obsequiados, negociados o coleccionados."

  • Tesoro Quimbaya (sección temática). Academia de Historia del Quindío. Blog de la Academia de Historia del Quindío (2018-2022).

    El Blog de la Academia de Historia del Quindío ha dedicado toda una sección: "Tesoro Quimbaya", a la discusión sobre la repatriación del esta importante colecicón. De igual manera esta sección compendia un variado repertorio de artículos sobre las técnicas, estilos, representaciones y documentos historiográficos sobre su hallazgo y valoración histórica.

  • La Colección Filandia y la postura de la Academia Colombiana de Historia. Armando Martínez Garnica, Roberto Lleras Pérez. Boletín de historia y antigüedades, Volumen CX, No. 877, (2023).

    “La controversia jurídica alrededor de la colección Quimbaya. Aun cuando la Colección Quimbaya se entregó en donación a la reina María Cristina en 1883, solo fue hasta ochenta y dos años después, por parte de Belisario Betancur cuando era embajador de Colombia en España (1975-1878), que se iniciaron los primeros trámites de reclamación encaminados a obtener la repatriación de est conjunto. Desde entonces, estos intentos han sido reiterativos, aunque claramente infructuosos, ya que el Museo de América de Madrid y el Estado español se ha negado tajantemente a considerar cualquier tipo de devolución, sea total o parcial…“

2. ¿Qué estudios se han realizado sobre el tesoro quimbaya y su orfebrería?

Dada la complejidad de su tecnología y la belleza de sus formas, la orfebrería Quimbaya se ha puesto en el centro de las investigaciones sobre la metalurgia precolombina. La arqueóloga Clemencia Plazas (exdirectora del Museo del Oro) es considerada la mayor especialista en el tema y como investigadora se ha esforzado por hacer claridad sobre las zonas arqueológicas, los periodos, las técnicas, los estilos y las representaciones entre otros aspectos de análisis, aclarando con precisión que la producción de objetos con los que identificamos el tesoro Quimbaya responden a un periodo cultural anterior a las pueblos encontrados por los españoles durante la conquista. Si bien las poblaciones contactadas por el conquistador Jorge Robledo trabajaban el oro, sus técnicas no alcanzaban el nivel de sofisticación que caracteriza periodos anteriores al poblamiento de los siglos XV y XVI.

A nivel divulgativo cabe destacar el trabajo de compilación y producción de conocimiento sobre el Tesoro Quimbaya que ha publicado en su Blog la Academia de Historia del Quindío, quien ha dispuesto en su página una sección “Tesoro Quimbaya” en la que se compila un variado repertorio de artículos elaborados por distintos académicos sobre la historia del tesoro, sus técnicas, estilos, representaciones y documentos historiográficos sobre su hallazgo y valoración.

El artículo sobre “Oro colombiano en manos extranjeras” hace un detallado inventario sobre los objetos que reposan en museos extranjeros según inventarios reportados desde 1892 -cuando piezas de la colección expuesta en Madrid fueron vendidas a museos de Estados Unidos y Europa- hasta la segunda mitad del siglo XX. De esta manera y para 1973 se indican el número de piezas y el nombre de los museos donde reposan en España, Inglaterra, Holanda, Suecia, Dinamarca, Suiza, Estado Unidos, Alemania Francia, Bélgica e Italia, para un total de 1.581 piezas sin contar aquellas pertenecientes a colecciones privadas.

Lejos de mejorar en el tiempo, el comercio ilícito de bienes precolombinos sigue siendo hasta hoy uno de los más rentables y en consecuencia uno de los problemas más graves para la conservación y salvaguarda de este tipo de patrimonio. Por último y a manera de ilustración se vincula un artículo del Instituto Colombiano de Antropología e Historia -ICANH- en el que se describe la repatriación en 2014 de una colección decomisada en Madrid, gracias a la colaboración mancomunada entre las autoridades españolas y las colombianas. La colección decomisada estuvo integrada por “691 objetos prehispánicos de diferentes épocas, culturas y zonas de de Colombia, pertenecientes a diversas áreas arqueológicas del país, como la Nariño, Tumaco, Quindío, Caldas, Risaralda y del norte del Valle del Cauca, entre otras.”


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Tesoso Quimbaya - Documentos

Referencias bibliográficas para ampliar la consulta:

  • Quimbaya. Orfebrería temprana. Clemencia Plazas. Bogotá: Instituto Colombiano de Antropología e HIstoria (2022).

    "El Tesoro Quimbaya, extravagante regalo del Estado colombiano a España en 1892, dio a conocer al mundo la calidad estética y técnica de su estilo. Desde entonces es considerado como uno de los más notables de Colombia y América. Este libro es el resultado de más de cincuenta años de estudio de la orfebrería quimbaya temprana. Clemencia Plazas, interesada por su complejidad técnica, su calidad estética, su coherencia estilística y su influencia y aportes a la metalurgia americana, examinó 1 085 piezas, ubicadas en el Museo del Oro y 33 museos más. Estableció 16 categorías, según su forma-función, divididas en tres grupos: utensilios para la masticación de hojas de coca, adornos y otros."

  • El tesoro Quimbaya. Alicia Perea, Ana Verde Casanova, Andrés Gutiérrez Usillos. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas (2016).
  • Zonas arqueológicas de Colombia: 'Tesoro de los Quimbayas' y piezas de orfebrería relacionadas. Clemencia Plazas de Nieto. Boletín Museo del Oro Núm. 2 (1978).

    "Entre las zonas de orfebrería prehispánica, convencionalmente reconocida en Colombia, "Quimbaya" es, sin duda alguna, la más dificil de definir. La falta de investigaciones arqueológicas en el área es notoria y no existen datos que expliquen el contexto cultural del fenómeno orfebre. El saqueo, producto de la "guaquería" que existe en el área de una manera sistemática desde mediados del siglo XIX, declina en intensidad en la década pasada, cuando ya las tumbas no dan tanto oro y los "guaqueros" deciden probar suerte en zonas más promisorias, como la Sierra Nevada de Santa Marta y el Altiplano Nariñense. Este siglo de duración de la "fiebre del oro Quimbaya" ahuyentó a los arqueólogos durante su apogeo y después de su paso arrasador dejó pocos sitios sin remover con posibilidades de llevar a cabo trabajos estratigráficos."

  • Las piezas orfebres del Tesoro Quimbaya y sus accidentados destinos. Roberto Restrepo Ramírez. Academia de Historia del Quindío, marzo 29, (2022).

    "El adjetivo empleado para el título de este artículo —accidental— es aplicable a una situación no deseada. Como en efecto ocurrió con un conjunto arqueológico que, desde hace 132 años, no solo fue ultrajado en sus tumbas, donde se había colocado como ofrenda por las poblaciones prehispánicas. También fue expoliado y trasladado por varios lugares, en su condición de botín del patrimonio cultural. Dos escenarios —uno terrígeno y otro “conquistador”— debieron vivir y sufrir las piezas del denominado Tesoro Quimbaya."

  • Oro Colombiano en Manos Extranjeras. María Elvira Bonilla. Boletín Cultural y BibliográficoVol. 22 Núm. 03 (1985).

    "Yo siempre creí que vuestro país era fabuloso en bienes artísticos, pero veo que lo es aún más en la nobleza e hidalguía de sus gentes" afirmaba, y con razón, la reina María Cristina de Habsburgo , el 11 de noviembre de 1892, en la Biblioteca Nacional de Madrid. Inauguraba la exposición iberoamericana que abría la conmemoración del cuarto centenario del descubrimiento de América. La razón de tanta admiración era encilla: el gobierno de Colombia le acababa de hacer un regalo inesperado y regio, en el sentido estricto del término, consistente en 122 piezas de orfebrería precolombina que acababan de ser descubiertas en el municipio de Filandia, en el hoy departamento del Quindía, conocido poste riormente como "el tesoro de los quimbayas", especie de versión moderna de la leyenda de El dorado."

  • Empieza el traslado más grande de piezas arqueológicas repatriadas al país. ICANH, Noticias (2014).

    "En el año 2014 ""691 piezas arqueológicas iniciaron su viaje desde Madrid para regresar repatriadas a Colombia gracias al ICANH, la Cancillería, la Fiscalía General de la Nación, Mincultura y DHL Express. Para ese mopmento comenzó el operativo de traslado, desde Madrid (España) hacia Bogotá, de las 691 piezas arqueológicas que fueron devueltas por las autoridades españolas el pasado 24 de junio. Se trata de uno de los lotes más grandes no solo por el número de objetos, sino por el valor patrimonial de cada una de estas piezas pertenecientes a diversas culturas precolombinas."

3. ¿Qué fuentes se conocen sobre la donación del tesoro quimbaya?

En la sección de Colecciones especiales y bajo el título de “Tesoro Quimbaya: Documentos”, reposan manuscritos de incalculable valor que dan a conocer el detalle del inventario y catálogo de la colección un conjunto de 433 objetos precolombinos en oro y tumbaga; así como los documentos relativos a las diferentes transacciones de compra venta que se hicieron hasta llegar a las manos del gobierno nacional. “Algunos documentos oficiales señalaban que el señor Domingo Álvarez, propietario original de esta colección que pesaba 21.224 gramos, la había tenido en custodia en el Banco de Bogotá hasta el 19 de agosto de 1891, cuando notificaría a la entidad sobre su venta al señor Fabio Lozano. A su turno, dos días después, Lozano daría aviso al banco de haberla vendido al Gobierno colombiano por la suma de setenta mil pesos ($70.000) de contado.”

De otra parte y publicado por el portal de la Biblioteca Digital del Patrimonio Iberoamericano el texto impreso “Catálogo general de los objetos enviados por el Gobierno de Colombia a la Exposición Histórico Americana de Madrid - 1892” Impreso en Bogotá por la Imprenta de la Luz en 1892. 88 p. La colección fue dividida para el catálogo en series según la cultura de la que provinieran: “Serie 1. Antigüedades de la nación Chibcha. Serie 2. Antigüedades de la tribu de los Quimbayas. Serie 3. Antigüedades de las tribus que ocupaban el departamento de Antioquki. Serie 4. Antigüedades de las tribus que ocupaban los departamentos del Cauca. Tolima y Panamá. Serie 5. Inscripciones y grabados en piedra. A su vez fueron clasificadas según se trataba de ser piezas de oro y de cobre y en anexos especiales objetos de otro tipo de materiales.

De especial interés en este documento el balance bibliográfico que se hace en la introducción del catálogo y en la que se incluye un balance bibliográfico sobre los documentos publicados hasta ese momento y que se refieren a estudios indígenas y arqueológico, por su interés copiamos aquí los títulos mencionados:

  • “Disertación sobre el Calendario de los Muiscas, por el doctor Ü. José Domingo Duquesne, 1795. Trabajo tan reducido de páginas como lleno de sustancia, resultado de una laboriosa y reflexiva investigación, que hace honor á su autor.
  • Antigüedades peruanas, por D. Mariano E. de Rivero y doctor D. Juan Diego de Tschudi. Yiena, 1851. Trae esta obra la representación poco exacta de ocho de las estatuas de San Agustín (1).
  • Sobre las antigüedades neogranadinas, por Ezequiel Uricoechea. Berlín, 1854. Consta de 78 páginas de texto y cuatro láminas con ocho figuras de oro y diez de cerámica.
  • Geografía física y política de los Estados Unidos de Colombia, por Felipe Pérez. Bogotá, 1862. Contiene la Memoria del General Agustín Codaz/i sobre las ruinas de San Agustín, escrita en 1857 (31 páginas de texto y seis láminas con 3S estatuas ú objetos de piedra.
  • Ensayo etnográfico sobre los aborígenes del Estado de Antioquia, por el doctor Andrés Posada Arango. París, 1871. Opúsculo de 32 páginas, sin láminas.
  • El Dorado. Estudio histórico, etnográfico y arqueológico de los Chibchas, por el doctor Liborio Zerda. Bogotá, 1S63. 1 tomo de 100 páginas. Esta interesante obra es el estudio más extenso que se ha publicado hasta hoy sobre antigüedades chibchas, y la primera que en nuestro país salió á luz con figuras originales grabadas sobre madera, llévela atenta observación y elevado criterio científico. El doctor Zerda no tuvo e) propósito de escribir un trabajo completo, pues él mismo dice en la Introducción:
    • "Procuramos reunir los datos históricos más importantes relativos á las tribus y naciones indígenas que existieron en tiempo de la conquista, en las regiones equinocciales de América. Hemos tratado de ordenar parte de estos datos en armonía con las descripciones de ah/unos objetos arqueológicos que hemos podido estudiar, encontrados en el territorio colombiano, y con las interpretaciones que más naturalmente se pueden deducir de ellos."
    • Las figuras de oro, cerámica, piedra y madera que describe el doctor Zerda, son en número de 46.
  • Estudio sobre las tribus indígenas del Estado del. Magdalena, por Jorge Isaacs. Bogotá, 1884. Con cuatro planchas de inscripciones en piedra, que se verán reproducidas en el álbum correspondiente. Este libro merece la crítica razonada que de él hizo D. Miguel A. Caro en el artículo El darwinismo y las misiones, publicado en los tomos xii y xiii de El Repertorio Colombiano.
  • Geografía general y compendio histórico del Estado de Antioquia, por el doctor Manuel Uribe Ángel. París, 1885. Contiene esta obra 34 láminas con 103 figuras de oro, 48 de loza y 6 de piedra, casi todas de Antioquia, que el autor describe muy someramente. Los objetos de más exquisito gusto de orfebrería y de cerámica que se han sacado de las guacas antioqueñas en el último medio siglo, figuran en este.
  • Kultur und industrie südahmerikanischer vólker. A Stúbel, W. Reiss und B. Koppel. Koppel. Berlín, 1889. Dos grandes tomos ilustrados con muy bellos cromos. Trae figurados y descritos 57 objetos de. oro de Colombia, 104 de cerámica y 57 de piedra. Fuera de las láminas, que reproducen admirablemente las figuras, no hay que buscar en el texto datos arqueológicos ó etnográficos sobre los Chibchas y las tribus que poblaban la Tierra-Firme . No hay en ella nada de disquisiciones históricas.
  • Limite des civilisations dans l´isthme américain. Pétroglyphes et notes anthropologiques, par A. L. Pinart, 1890. Con diez planchas de inscripciones en piedra, del departamento de Panamá, que se verán en el álbum fotográfico de los petvoglifos, y ocho páginas de texto.
  • Les poteries des sépultures indiennes du Chiriquí, par le docteur E. Menard de Saint-Maurice. Opúsculo con once láminas que contienen unas 111 figuras de cerámica y 10 de piedra. de los detalles así como por el buen gusto con que han sido ejecutados. Así habrá un álbum de antigüedades chibchas ; otro álbum está destinado á la provincia de los Quimbayas, cuya arqueología, hasta hoy desconocida, merecía un estudio especial ; un tercero será dedicado á Antioquia ; el cuarto al Cauca, Panamá y Tourna, y el quinto á los petroglifos y á las figuras grabada s en piedra.

Entre estas obras la única que da idea de lo que era la nación chibcha es la del doctor Zerda. De los adelantos de las tribus de Tierra-Firme en orfebrería y cerámica hablan tan poco los autores, que bien podemos decir que este es un ramo que está por estudiar. Diremos algunas palabras sobre el método que hemos seguido al formar el catálogo de los objetos destinados á la Exposición de Madrid. Para facilitar su estudio los hemos dividido por grupos, según la materia de que están fabricados, reuniendo los de cada provincia, estableciendo el orden conveniente en su clasificación y haciéndolos fotografiar en seguida por el señor D.Juli o Racines, cuyos trabajos merecen los mayores elogios por la precisión.” (Págs. i a iii)

Referencias bibliográficas para ampliar la consulta:

  • Tesoro Quimbaya - Documentos (1890-1891). Ubicación: Biblioteca Luis Ángel Arango: Sala de Libros Raros y Manuscritos s.f. 

    "En específico, el público interesado podrá encontrar en este conjunto: 

    El catálogo del Museo Commerciale Italiano in Bogotá, publicado por Carlo Vedovelli-Breguzzo (impreso, 1890). 

    Copia del contrato de compraventa de la colección arqueológica quimbaya de Filandia, de propiedad de Fabio Lozano T., por parte del gobierno colombiano (manuscrito, 20 de agosto de 1891, 2 folios). 

    Documento sobre obsequio de la colección quimbaya de Filandia al gobierno español por su arbitramiento en el conflicto de límites entre Colombia y Venezuela (manuscrito anexo al contrato, 20 de agosto de 1891, 2 copias de 5 folios cada una). 

    Relación de peso neto del oro de 62 figuras de la colección Filandia (copia manuscrita, 20 de agosto de 1891). 

    Copia manuscrita de dos avisos dirigidos al gerente del Banco de Bogotá: el primero de parte de Domingo Álvarez, primer propietario de la colección, y el segundo de parte de Fabio Lozano T., segundo propietario de la colección. Documento manuscrito titulado Proyecto de trabajo complementario de la colección de antigüedades en oro que el gobierno de Colombia destina a S.M. la reina regente de España. (se desconoce fecha y autor, 2 folios)."

  • Catálogo general de los objetos enviados por el Gobierno de Colombia a la Exposición Histórico Americana de Madrid. Inventario Oficila. Bogotá: Imp. de La Luz (1892).

    "Sabios y profundos trabajos se han publicado sobre las antigüedades de México y del Perú; mas de las que dejaron los aborígenes de Colombia apenas tienen escaso conocimiento los americanistas. De esto tenemos la culpa los colombianos que hemos descuidado demasiado los estudios arqueológicos y hemos dejado perder tantos objetos preciosos que debieran enriquecer hoy las reducidas colecciones del Museo Nacional." 

  • Catalogo General de la Exposición Histórico Americana de Madrid. Volumen III - Exposición Histórico-Americana Madrid : Rivadeneira (1893).
Plan de Transparencia y ética pública