Traducción a Lengua de Señas Colombiana de las tres series de videos, realizadas junto con los animadores de ¿Se lo explico con plastilina?, en las que se narran los ríos Magdalena, Amazonas y Orinoco, desde los oficios tradicionales y centenarios, mostrando la relación directa de las fuentes hídricas con los territorios, los pobladores, sus costumbres, sus formas de trabajo y los elementos que utilizan para relacionarse con el agua.
Río Magdalena
Recorre en esta lista de reproducción de 12 videos, algunos de los oficios ancestrales que se ha desarrollado a orillas del río Magdalena. Estas animaciones fueron pensadas para acercar a jóvenes y a niños a los saberes ribereños, contaron con el apoyo de German Ferro, Director científico y curador del Museo del Río del Magdalena, y permiten a la vez una reflexión sobre la naturaleza viviente y cambiante de los ríos.
Río Amazonas
Acércate en esta segunda temporada a los oficios centenares y actuales de la cuenca amazónica. La investigación para la elaboración de esta serie es producto del trabajo conjunto entre la antropóloga y socióloga Maria Elvira Molano, el equipo de ¿Se lo explico con plastilina? y el Banco de la República.
Río Orinoco
Conoce los oficios que se gestan en las riberas del Orinoco y que dan cuenta de la cotidianidad de sus pobladores y de las relaciones que tejen con este cuerpo de agua. En la cuenca del Río Orinoco colombiano habitan en la actualidad más de 30 pueblos indígenas que se han visto obligados a adaptarse a distintos modelos productivos que siguen girando en torno al río, habitan además campesinos y representantes de la hoy llamada cultura llanera.
Río Ranchería
El río Ranchería, que nace en la Sierra Nevada de Santa Marta y recorre 248 kilómetros hasta llegar al mar Caribe, es el corazón palpitante de La Guajira. Sus aguas, cargadas de historia, vida e identidad, moldean paisajes, nutren ecosistemas y sostienen las tradiciones culturales de las comunidades que habitan sus riberas. Más que un recurso natural, el Ranchería es un símbolo de conexión espiritual y resiliencia para los pueblos indígenas Kogi, Wiwa y Wayuu.
En su curso alto, el Ranchería atraviesa paisajes de páramos, frailejones y densas nieblas, descendiendo rápidamente por montañas cubiertas de selva andina. Aquí, el río es un torrente impetuoso que transporta nutrientes y sedimentos esenciales para la vida. A medida que desciende, el paisaje cambia drásticamente. En el curso medio, el río se expande en valles aluviales que ofrecen suelos fértiles para la agricultura, mientras que en el curso bajo, su caudal más lento alimenta bosques de galería y manglares que actúan como refugios para una vasta diversidad de flora y fauna.
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