Antes de que empiece la fiesta en nuestros pueblos y ciudades, llega el viento 🌬️

Un soplo suele despertar las calles, mover el polvo y anunciar que algo está por comenzar. Porque cuando el viento suena, reúne a quienes llegan a celebrar, marca el ritmo de quienes bailan, y convierte un espacio en un lugar para encontrarnos.

En Colombia, ese sonido ha acompañado fiestas, procesiones, desfiles, carnavales y muchas otras formas de celebrar en conjunto. Cada soplo guarda una historia y conecta a quienes lo producen con los territorios y las comunidades que lo mantienen vivo.