Romper el silencio y llenar el vacío de los auditorios es una de las grandes conquistas de la Temporada Nacional de Conciertos del Banco de la República en el 2022. Tras dos años de programación musical mediada por la virtualidad, la Temporada número 56 trajo de vuelta la música en vivo y logró nuevos hitos para la historia musical de Colombia. Pero, sobre todo, permitió que el público se reconectara con aquel ritual de concierto que se instaló en la memoria y el corazón de los bogotanos en 1966 con la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango, y que se ha ido extendiendo por todo el territorio colombiano.

El carácter de esta Temporada estuvo marcado por la continuación de algunos programas de largo aliento que son el sello distintivo de la labor musical del Banco, todos estos cobijados por la misión de construir un patrimonio musical en el presente mediante la celebración y exaltación de las creaciones y de los nombres prominentes de la música en el país. El programa de encargos de obra —que se materializó en la presentación en vivo de las últimas comisiones del Banco a dos compositores colombianos— y el de conciertos retrospectivos —que celebraron la vida y obra de dos creadores— fueron el foco de la cuarta versión del proyecto Colombia se compone. Asimismo, se realizaron los recitales de la Serie de los Jóvenes Intérpretes y se lanzó una nueva convocatoria para esta franja.

Sala llena, corazón contento

Fue hasta el 20 de abril que la Sala de Conciertos de la BLAA abrió nuevamente sus puertas al público, reactivando así la programación de música en vivo del Banco de la República en la capital del país. El retorno a la presencialidad fue lento pero ansiado por los seguidores de la Sala, que llenaron ese primer concierto a cargo de La Sociedad, un destacado ensamble de música de cámara que dedicó su programa a la música de compositores nacionales contemporáneos.

Aquel fue el preámbulo perfecto para una Temporada de 48 conciertos que se replicaron en algunas de las sucursales del Banco de la República a nivel nacional. En esta, los intérpretes y creadores colombianos tuvieron un lugar especial en la programación y fueron acogidos calurosamente por los espectadores.

Los reencuentros en torno al arte vivo, impermanente, le han dado significado a la Sala y han garantizado, paradójicamente, su permanencia en el tiempo. No en vano, el texto de bienvenida que se incluyó en los programas de mano se tituló El retorno de lo efímero y celebró, justamente, el regreso de las citas inaplazables con la música, a las que se asiste para presenciar un acontecimiento irrepetible, uno que se agota con el silencio y que solo habita en el recuerdo.

Quienes cumplieron los múltiples encuentros de esta temporada saben que la emoción, la gratitud y la complicidad fueron los sentimientos que impregnaron cada concierto, y que la Sala volvió a verse llena pero, sobre todo, plena.

Conciertos en 29 ciudades

Como si la Sala fuera el corazón que bombea a un gran organismo vivo, los conciertos que suceden en su escenario emprenden viaje para llegar a distintos rincones de Colombia. De ahí el carácter nacional de la Temporada, cuya naturaleza es aportar una oferta cultural de primer nivel a las ciudades pequeñas, medianas y grandes.  

En esa itinerancia sonora, durante el 2022 llegaron a las ciudades programas de concierto provenientes del Medio Oriente, Europa, Estados Unidos y Latinoamérica. Tal fue el caso de la música tradicional persa del ensamble iraní Amir Amiri, que partió de Bogotá y llegó a Buenaventura y Quibdó; el Trío Sitkovetsky, de Alemania, ofreció recitales en Manizales y Pereira; el ensamble suizo Concerto di Margherita interpretó música antigua en Valledupar y Riohacha; la soprano colombiana Betty Garcés se presentó en Cúcuta y Medellín; dieciocho jóvenes intérpretes giraron por los centros culturales del país, y varios ensambles y solistas que han hecho parte de temporadas pasadas fueron incluidos en la cartelera musical de distintas sucursales como parte de su agenda propia. Todo esto sumó más de 130 conciertos en 29 ciudades, desde Leticia hasta San Andrés.

Un año memorable

Entre los hitos de 2022 se cuentan dos nuevos conciertos retrospectivos dedicados, en este caso, a celebrar la vida y obra de Moisès Bertran y Amparo Ángel. Con motivo de estos, se presentaron los estrenos absolutos de tres obras: Uri egi’s Lullaby y un ciclo completo de canciones tituladas Sobre fábulas y verdades del creador colombo-catalán, así como el Cuarteto de cuerdas No. 2 de la compositora. Estos conciertos ya suman 23 fechas de la serie Retratos de un compositor, que inició en 1998. Los intérpretes y ensambles participantes, en su mayoría colombianos, son artistas que han crecido con la Sala en estas cinco décadas y media de actividad musical infrenable.

Siguiendo esta misma línea, otros hechos memorables fueron los estrenos de las más recientes obras que el Banco de la República encargó a dos compositores colombianos: Octaedro de Rodolfo Acosta, interpretada por el Ensamble Aventure de Alemania, y La ruta de la mariposa de Damián Ponce de León, estrenada en vivo por el mundialmente aclamado violonchelista Santiago Cañón-Valencia.

El descubrimiento de nuevos jóvenes intérpretes que se presentaron en Bogotá y otros que giraron por Colombia; la presentación de artistas nacionales de talla mundial como la soprano Betty Garcés, la pianista Laura Lambuley, el clarinetista Javier Vinasco o la cantante Urpi Barco; las actuaciones de ensambles y solistas internacionales como las cantantes Sofia Ribeiro y Tierney Sutton, el acordeonista Samuele Telari, el organista Vincent Heitzer que volvió a darle vida al órgano de la Sala, la arpista Margret Köll o el ensamble de música antigua Capella Pratensis reafirmaron la cuidadosa curaduría de la Sección de Música, que buscó el equilibrio de músicas y formatos de acuerdo a las cinco diferentes franjas que integran su programación: Recorridos por la música de cámara, Música antigua para nuestro tiempo, Música y músicos de Latinoamérica y del mundo, Retratos de un compositor y Serie de los Jóvenes Intérpretes.

Otros dos hechos relevantes concluyen este año como uno histórico: las nuevas adquisiciones de la Sala de Conciertos, que no son menores y que siguen enalteciendo este escenario, catalogado como uno de los mejores recintos para la música de cámara en Latinoamérica. Por un lado, la renovación de sus luces, que hacen brillar más que nunca su premiada arquitectura; y, por otro, la adquisición del nuevo piano de cola Steinway & Sons Modelo D, uno de los más apetecidos del mundo, que fue estrenado en mayo por el pianista ruso Sergei Sichkov y en el que tocaron más adelante durante la Temporada Muza Rubackyte, Laura Lambuley, Tierney Sutton y dos jóvenes intérpretes: Juan Pablo Cosme y Pablo Molano.

Así como esta Temporada fue redonda, las mismas palabras de bienvenida son las que mejor la despiden: «Volver a disfrutar de la música en vivo es retomar un ritual y regresar a la Sala de conciertos ha sido, para muchos, retornar al hogar». Un aplauso de pie para la música, los músicos, los gestores y los públicos. ¡Larga vida a la Temporada Nacional de Conciertos!

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Concierto de Sofia Ribeiro (Portugal) - Temporada Nacional de Conciertos 2022