Desde La paz se toma la palabra nos sumamos a la celebración de los 30 años de la Asamblea Nacional Constituyente, para conmemorar la Constitución de 1991 con el Taller de Slam Poético: ¡Vamos a tomarnos la Constitución desde la poesía!, un espacio que le dio vida a dos recurso muy importantes del Baúl de herramientas: Las reglas de juego y la exposición “De toda la gente” que, vinculadas a la poesía, permitieron crear nuevas gramáticas sociales.
Durante los días 29, 30 y 31 julio se dieron cita cerca de 30 participantes de diferentes regiones del país en un taller liderado por Adriana Corredor y Catalina Sierra de la Colectiva Indefinida, que tuvo una amplia acogida entre un público entre los 16 y los 35 años. Como nos cuenta Catalina: “En el taller hubo diversidad de participantes, puesta en escena de voces y reflexiones, y una escucha radical de la Constitución de 1991, que nos convocó hacía su práctica para aportar a la construcción de un país en paz y lo que esto implica”.
¡Un, dos, tres…Slam!, es el conjuro que abre el escenario a los participantes que se atreven a exponer un texto de su autoría, que tiene una duración máxima de tres minutos, haciendo uso únicamente de la gestualidad corporal y la voz con la que interpretan el texto. De esto se trata el Slam, una competencia de poesía performática y una práctica cultural innovadora, que le devuelve a la poesía parte de su naturaleza oral. En Latinoamérica el slam se ha convertido en una expresión artística versátil y de resistencia. Desde su práctica en diversas comunidades y poblaciones mezcla espacios públicos y privados, esferas íntimas y políticas, para retornar al espacio de la reflexión y la escucha. Así, características como posibilitar espacios de puertas abiertas (cualquier persona puede participar), espacios de escucha y de participación (cualquier persona puede escuchar y puede ser jurado), espacios de discurso y diálogo públicos, adaptación a los nuevos medios (la poesía está viva y circula por redes sociales), le permiten al slam ser partícipe de la creación, construcción y deconstrucción de las ciudadanías, a través de la palabra de individuos, que a lo largo de los torneos y eventos van creando una voz y una escucha colectivas.
A lo largo de 10 horas los participantes experimentaron diversos ejercicios de creación de textos, manejo del cuerpo y la oralidad, con el fin de competir al final del taller con un texto de su autoría. A continuación, hacemos un recorrido por cada uno de los diferentes días:
Día 1:
- Creación colectiva: El grupo se dividió en dos salas en torno a una herramienta de escritura colectiva y respondieron a la pregunta ¿Qué sentido para ti la Constitución de 1991? El resultado fueron cadáveres exquisitos, palabras e ideas sueltas que abrieron la jornada al ejercicio literario. Conoce el resultado de este ejercicio, aquí: <link padlet>
- Cuerpo y voz: Leamos desde las emociones: Catalina Sierra lideró la actividad invitando a los participantes a interpretar un texto perteneciente a la exposición “De toda la gente”. Los lectores debían comenzar con una emoción el texto, y terminarlo con otra, por ejemplo: Comenzar a leyendo con alegría y terminar con tristeza.
Día 2
- Radio Arte Colectivo: El grupo se dividió en cinco salas, y a partir de los textos de la exposición “De toda la gente” los participantes re-escribieron en grupo un texto propio, el cual fue interpretado por todos teniendo en cuenta la expresión corporal y vocal. Los resultados fueron fascinantes y pueden verlos en el siguiente clip. <Video insertado>
Día 3
¡El primer Slam Poético: La paz se toma la palabra! Más de 15 participantes se dieron cita con un texto de su autoría relacionado con la Constitución de 1991. La competencia contó con la participación de un jurado conformado por Camilo Abaúnza y Laura Oliveros, de La paz se toma la palabra, junto a un jurado internacional: Laura Contreras, poeta y slamera costarricense. Las intervenciones fueron maravillosas, tanto así que fue imposible seleccionar un único ganador. El jurado determinó que tres participantes debían compartir el premio: Andrea Zapata de Barranquilla, Marlon Cáceres de Bucaramanga y Luciana Rodríguez de Medellín. Los invitamos a ver las intervenciones completas aquí: <Video insertado>
Para concluir, Catalina destaca dentro de los aprendizajes “la posibilidad de sumar el slam a la Red de Mediadores de “La paz se toma la palabra”, como un recurso artístico y artivista, y como una posibilidad de reflexionar sobre nuestra realidad y de transformarla”.
Agradecemos a todos los participantes, los resultados obtenidos fueron sorprendentes y los invitamos a seguir el trabajo de la Colectiva Indefinida y el Festival de Slam Poético; y a hacer uso de las herramientas “Las Reglas de Juego” y la exposición “De toda la gente”.