El pasado 20 de junio de 2018 en la Biblioteca Darío Echandía de Ibagué se realizó el taller Tolima, tierra de cafés especiales, una actividad coordinada por la ecóloga Yeny Rodríguez, que contó con una nutrida asistencia —más de 90 personas—, entre quienes se destacaron un grupo de campesinos del Cañón del Combeima, uno de los municipios con mayor cantidad de cultivos de café en el departamento del Tolima.
Según un estudio sobre los hábitos del consumo de café en el país*, el 87% de los colombianos beben café, de ellos el promedio de tazas por día es de 3,4% y su preparación favorita es el “tinto negro”. Por su parte las cifras internacionales arrojan que el café es la segunda bebida que más se consume en el mundo después del agua y que en temas de comercio, el café es la segunda mercancía más vendida en el mundo después del petróleo.
El 87% de los colombianos beben de tres a cuatro tazas de café al día.
Dada la notable popularidad de la que goza el café y teniendo en cuenta que el colombiano es una de las variedades más apetecidas de este grano, durante el taller Tolima, tierra de cafés especiales se abordaron distintas perspectivas sobre las prácticas culturales asociadas a esta bebida, así como algunos detalles técnicos de su cultivo y preparación.
Durante la primera parte del taller se habló de su origen e historia, de cómo fueron sus primeras preparaciones y del sentido místico que se le otorgó en varias sociedades. También se enfatizó en las tradiciones asociadas al cultivo de café en el departamento del Tolima, al legado histórico en la producción nacional, a las características que tienen sus suelos y a los tipos de molienda.
Durante la segunda parte, se enseñó a los asistentes a identificar un café de buena o mala calidad, un proceso para el cual, además del gusto, se debe tener en cuenta información como: el lugar de procedencia del grano, su variedad, los procesos de recolección, los niveles de humedad del cultivo, la forma como se tostó, etc.
“Un espacio de formación donde los participantes no sólo tuvieron la oportunidad de aprender, sino que además escucharon las diversas experiencias de los campesinos tolimenses a la hora de sembrar un buen café. Al tiempo que disfrutaron de toda una experiencia sensitiva alrededor de esta bebida”, comentó Catalina Castillo, analista de la Biblioteca.