La lengua es la expresión de un pueblo, imagen de su ser, signo de su temperamento y es a través de ella que refleja la percepción particular que cada quien se hace del mundo que lo rodea. El simbolismo y el lenguaje son componentes esenciales de la realidad de las comunidades indígenas en Colombia, y estos mismos elementos se encuentran plasmados en su rica tradición oral.
Los cantos de cuna son los precursores del lenguaje, donde se entreteje y crea un vínculo de conexión único entre madre e hijo.
Es por esto, que el Museo Etnográfico del Banco de la República en Leticia, en búsqueda del rescate del Patrimonio Cultural Inmaterial de las comunidades de la región, genera espacios abiertos a todo el público para que, por medio de la escritura y la evocación, se le dé vida nuevamente a estas prácticas y así no queden en el olvido. En esta ocasión fueron los cantos de cuna que son, por antonomasia, las primeras canciones que aprenden los infantes y por las que empiezan a gesticular sus primeras palabras. Son los cantos de cuna los precursores del lenguaje y la comunicación, donde se entreteje y crea un vínculo de conexión único entre madre e hijo. Son canciones que se cantan con verdadero y puro amor, condicionando el desarrollo de todo conocimiento.

Las canciones de cuna uitoto son relatos de animales de la selva entonados con rima, traen un mensaje, que enseña a la madre cuales son las formas de cuidado que la naturaleza le da a al niño, entre las que están como alimentarlo, cuando bañarlo y por supuesto, como hacerlo dormir. A los niños les cuenta como los animales se comportan, cantan y juegan, además de contar algunas bromas que se hacen entre ellos.

Texto y fotografías: Nataly Morales, coordinadora del Museo Etnográfico de Leticia