Catalina Leal es Licenciada en etnoeducación y desarrollo comunitario y vive en Dosquebradas, Risaralda. Comenzó su carrera como profesora universitaria en Pereira, en dónde tenía a cargo la cátedra de Investigación y diseño de ambientes educativos. Desde hace 6 años, se encuentra en el magisterio de Dosquebradas, como docente de básica primaria para los grados 1ro, 2do y 4to, en dónde ha ocupado diferentes roles cómo directora de grupo y ha impartido la clase de Ciencias Naturales, desde donde ha hecho de su aula un territorio de paz.

El enfoque educativo y de mediación que ha desarrollado Catalina está enfocado a aprender desde la ciencia para la convivencia, a partir del reconocimiento afectivo del entorno. Por medio de cartografías, Catalina impulsa a sus estudiantes del grado 4to de primaria a pensar en el territorio que habitan haciendo que se piensen cómo ciudadanos activos, con preguntas sencillas cómo: ¿A qué huele su barrio? ¿A qué suena? ¿Qué lugar le gusta? ¿Qué dice la gente en el barrio? ¿Haz visto si la nomenclatura del barrio funciona? Las respuestas que obtiene son variadas:

- Mi barrio huele a empanada

- Mi barrio huele a limpio

- Mi barrio huele a pan caliente por la tarde

- Mi barrio suena a música duro, los vecinos no respetan

- Me gusta el parque

- Me gusta la cancha

- En mi barrio la gente dice que hay mucho Covid

- En mi barrio la gente dice que los muchachos son muy bullosos

A partir de estas respuestas es posible abrir la conversación sobre un tema de derechos y deberes, pensando en el barrio como un entorno de convivencia en dónde las acciones propias o las de los vecinos tiene incidencia en la tranquilidad y la calidad de vida de todos.

El plan de estudios que Catalina desarrolló junto a sus compañeros, busca hacer conscientes a sus estudiantes de su entorno local, sin perder de vista que son también habitantes del mundo y que sus aportes tienen una incidencia amplia en lo glocal*. Así, en sus planeaciones de clase es posible evidenciar aportes en favor de la preservación y el cuidado del agua y los recursos hídricos, desde una reflexión territorial de la cuenca del Río Otún, un cuerpo de agua que separa el municipio de Dosquebradas, de la ciudad de Pereira. En Colombia los ríos han estado sujetos a abusos y han sido maltratados con el manejo indiscriminado de las basuras, y Dosquebradas no es la excepción, pues según nos cuenta Catalina, para sus estudiantes la cuenca del río es leída como un territorio baldío y peligroso, asociado con el consumo de estupefacientes.

Con esto en mente y, en medio de la pandemia del Sars-Cov-2 y el aislamiento, Catalina encontró una oportunidad de vincular al río como el canal que los unía. Este hallazgo se potenció a partir de ejercicios de observación y análisis de este cuerpo de agua desde lo afectivo y lo positivo, fomentando en ellos la consciencia y la apreciación de detalles socioculturales para reconocer el río como un ecosistema fértil para la fauna y la flora. El resultado fue el descubrimiento de la belleza de las especies que se encuentran en la cuenca del río, produciendo dibujos que los niños compartían en sus casas, fomentando el cuidado y la preservación de este ecosistema.

Desde hace varios años, Catalina ha estado vinculada en a la Red de Mediadores Culturales y de Paz, y resalta la importancia de las herramientas y los eventos de culturales realizados por Tatiana Madrid, líder de nodo en el Centro Cultural del Banco de la República de Pereira, cómo espacios para refrescar la mirada como docente y encontrar alternativas para enriquecer su curriculum. En estos recursos ha encontrado la posibilidad de alimentarse de cosas bellas para llevarle a sus estudiantes, pues afirma que los docentes necesitan de belleza para educar. 

¿Cuál es tu herramienta favorita del Baúl de “La paz se toma la palabra”?

Durante las clases presenciales era la maleta viajera y ahora en la virtualidad es Los libros de la naturaleza, pues les permite a mis estudiantes ser artistas, apreciar sus dibujos y los de sus compañeros y, lo más importante, compartirlos en casa. Ha sido una herramienta que les ha ayudado a tejer otros puentes con sus familias.

¿Qué es ser mediadora?

La posibilidad de utilizar herramientas para dinamizar temas. La mediación es algo muy dinámico, es ante todo una posibilidad de mejorar cosas en los otros, en uno, y en el entorno que habitamos.

¿Cuál sería el plan de estudios ideal?

¡Integrar los contenidos! Las disciplinas no tienen que estar fragmentadas, la primaria no debería tener 10 u 11 materias y debería ser obligatorio ver música y danza. En la escuela ideal, un niño no debe comenzar a estudiar antes de las 8 a.m. debería existir una jornada única de 8:00 a 3:00 p.m. y después de ver lo académico debería haber el espacio para jugar y participar en clubes según los intereses de los estudiantes. Así mismo, sería maravilloso integrar a la comunidad en la labor educativa, pues mi trabajo se ve potenciado cuando, en casa, los padres o familiares se involucran y apoyan a los estudiantes en sus diferentes procesos.

* De acuerdo con el diccionario de Oxford, el anglicismo glocal se define como aquello 'que hace referencia a factores tanto globales como locales o reúne características de ambas realidades

 

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Resultados de taller de La paz se toma la palabra