Desde su creación en 1958, la Biblioteca Luis Ángel Arango (BLAA) ha sido una de las pocas instituciones culturales en el país dedicadas a la labor sistemática de adquisición de patrimonio documental y bibliográfico. Con ello ha contribuido al rescate, preservación, análisis y difusión de colecciones, archivos y piezas documentales —de diversas tipologías, coberturas temporales y geográficas— de carácter histórico, sociológico, ambiental, arquitectónico y antropológico, entre otras temáticas. Acervos que dan cuenta de las circunstancias y hechos nacionales y que se constituyen en parte del patrimonio cultural del país.
Los archivos artísticos no son la excepción, y pese a que en las artes plásticas el interés por los archivos es un fenómeno reciente, instituciones como la Red de Bibliotecas del Banco de la República multiplican sus esfuerzos para adelantar proyectos de gestión de archivos de arte y de artistas, entendiendo con ello no solo la posibilidad de desarrollar sus colecciones, sino de abrirlas a la esfera pública, haciéndolo además de una manera incluyente, que permite acercar nuevos públicos a estos acervos.
Estos proyectos suponen, a su vez, grandes retos y acciones cada vez más profundas con las que, además de establecer políticas de conservación y de digitalización claras, se debe ahondar en reflexiones sobre los nuevos usos de los archivos, como en los mecanismos de producción de conocimiento, mediación y puesta al servicio que los mismos involucran.
En este contexto, el pasado 20 de febrero, con motivo de la celebración de sus 67 años de quehacer, la Biblioteca Luis Ángel Arango abrió la Sala de Arte e Imagen, un espacio diseñado para promover el estudio, la mediación y la generación de conocimiento alrededor de las colecciones visuales de la Red de Bibliotecas del Banco de la República.
En esta sala se gestiona el acceso —físico, remoto o virtual— a una selección de materiales bibliográficos, gráficos y fotográficos patrimoniales, entre otras piezas relacionadas con la imagen, que forman parte de las colecciones documentales de la Red de Bibliotecas del Banco de la República.
Se trata de un punto de conexión con las colecciones visuales de la Red, en una amplia diversidad de formatos y tipologías, tales como: archivos de arte y de artistas[1], diapositivas, fanzines, carteles, fotografías, caricaturas y la colección de arte del Banco de la República en línea, entre otras.
Además del servicio de consulta, los usuarios —investigadores, estudiantes, profesores y público en general— cuentan con el servicio de asesoría especializada para la investigación y con recursos para la creación. También encuentran un espacio destinado a la consulta e investigación del archivo documental de la artista Beatriz González, así como su colección bibliográfica abierta, elementos que estarán dispuestos temporalmente en la BLAA, previo a su traslado a la sucursal de Bucaramanga, ciudad natal de la artista.
El Archivo Beatriz González Aranda, donado al Banco de la República en 2021, no solo contiene material fundamental para conocer la obra artística de González, sino que también incluye documentos que dan cuenta de su trayectoria como educadora, curadora e historiadora. Además de estos temas, es posible estudiar la historia del arte nacional a través de la colección de documentos que reunió como parte de sus investigaciones. Se trata de un ejemplo fascinante de la conformación, a lo largo de seis décadas, de un conjunto documental caracterizado por una pluralidad de tipologías que, sin duda, abre inmensas posibilidades a la reflexión, al análisis y a la investigación.
Proyectos cercanos al de la Sala de Arte e Imagen y a las colecciones que vincula resultan de gran relevancia. Basta hacer un inventario que recoja los distintos centros de arte a nivel nacional e internacional para conocer la variedad de propuestas y apuestas que se inscriben en este ámbito y que, sin duda, sirven como referentes. Cada proyecto responde a las particularidades de su región y a las instituciones a las que están adscritos, muchos de ellos como parte de entidades museales, bibliotecas y fundaciones[2]. Por mencionar tan solo algunos, podemos citar: el Centro Internacional de las Artes de las Américas (ICAA), brazo de investigación del Departamento de Arte Latinoamericano del Museo de Bellas Artes de Houston (MFAH); el Centro de Documentación del Museo Universitario de Arte Contemporáneo de la Universidad Autónoma de México (UNAM), denominado Arkheia; la Fundación Espigas en Argentina y su Centro de Documentación para la Historia de las Artes Visuales; el Centro de Documentación del Museo la Tertulia (CEDOC) en Cali; y el Banco de Archivos Digitales de Artes en Colombia (BADAC) de la Universidad de los Andes.
Al igual que la Sala de Arte e Imagen, estos espacios tienen como objetivo gestionar el acceso a sus colecciones patrimoniales para que estas lleguen a manos de las comunidades. Pero estos proyectos no solo dan acceso, también “conectan” sus espacios, sus colecciones y a sus públicos. En el caso de la Sala de Arte e Imagen, una de las premisas es el “trabajo en clave de red”, con lo que esta sala no solo tiene vínculos con otras salas especializadas de la Biblioteca, como la de Libros Raros y Manuscritos o la Hemeroteca, sino que también vincula nuevos espacios, como el Laboratorio de Cocreación, y extiende sus servicios al resto del país por medio de la Biblioteca Virtual y la consulta remota de sus colecciones.
Tras la apertura de la Sala, seguirá siendo un reto y un compromiso diario generar nuevos nodos que conecten a la Red de Bibliotecas y a sus usuarios alrededor de las colecciones visuales.
*Artículo tomado de El Ratón, revista de la Biblioteca Luis Ángel Arango. N° 299. Junio 2025
Referencias:
[1]Como, por ejemplo, el archivo documental y bibliográfico Beatriz González Aranda, el archivo de contexto Carmen María Jaramillo de recortes de prensa, el de Leonel Estrada, iniciador y director de las Bienales de Arte Coltejer (1968, 1970 y 1972), y el Archivo de Arte de la Biblioteca Luis Ángel Arango.
[2] Natalia Gutiérrez Montes, “Referentes Sala de Arte e Imagen”, Biblioteca Luis Ángel Arango, 2021.