Familiares, amigos, estudiantes y colegas acompañaron al flautista Michael Pérez y al guitarrista David Ocampo, integrantes de Nosso Dúo, al concierto que ofrecieron el pasado jueves 9 de junio en la Sala de Conciertos. Especialistas en música popular colombiana y latinoamericana, Nosso Dúo interpretó un repertorio de ocho obras, entre originales y arreglos, en un orden diferente al propuesto en el programa de mano. En la primera parte escuchamos Introducción y pasillo de Francisco González, Para el alba de David Ocampo, Contracueca No. 3 ‘La trilla’ de Javier Contreras, Naquele tempo de Pixinguinha y Benedito Lacerda, Guaracha pa’ Billy de Edwin Colón, y Danza de los amantes efímeros de Francisco González. En la segunda parte interpretaron Historia del tango de Astor Piazzolla y Navidad negra de José Barros.

Según David Ocampo, el cambio se hizo para darle mayor fluidez al programa, cosa que lograron. Sin embargo, hubiera sido mejor iniciar con la Danza de los amantes efímeros porque tiene un carácter animado que contrasta mejor con el carácter sosegado de Para el alba, que se tocó en segundo lugar. Por consiguiente, haber tenido dos obras iniciales con un carácter similar no fue lo más acertado para captar la atención del público.

El concierto fluyó con bastante presteza y las palabras de ambos intérpretes fueron comedidas, incluyendo aquellas finales de agradecimiento de Michael Pérez que, por cierto, fueron adecuadas. Respecto a la interpretación considero que en este caso hizo falta amplificar la guitarra, con el único objetivo de equilibrar mejor el sonido entre ambos intérpretes. Sé que es un asunto que genera desconfianza en los guitarristas, pero existen hoy día equipos muy adecuados que no afectan tanto el trabajo tímbrico del guitarrista. Esto pondría de relieve el buen trabajo de unísono que tienen, patente en la interpretación de Guaracha pa’ Billy y en Historia del tango.

Encontré en Nosso dúo un conjunto con habilidades interpretativas arriesgadas en sus propios arreglos, pero que sigue con rigor la partitura de las obras originales. Por ejemplo, destacaron los arreglos de Navidad negra, Danza de los amantes efímeros y Guaracha pa’ Billy porque en ellos hay una exploración tímbrica conjunta, incluso de algunos solos de guitarra que podrían mejorarse. Por lo cual, esa misma exploración se echó de menos en Historia del tango y Naquele tempo que se prestan para este tipo de intervenciones, pues Piazzolla y Pixiguinha se destacaron precisamente por variar constantemente los arreglos de sus propias obras.

Se trata pues de salirse de la partitura con un plan interpretativo en mente, dado que demostraron ser capaces de enriquecer su interpretación en los arreglos. Deben arriesgarse a proponer cambios de tiempo mucho más marcados y jugar con silencios que rompan con el continuo temporal para agregar dramatismo a la interpretación. Incluso, darle cada vez más mayor protagonismo al guitarrista para que no asuma prioritariamente el rol de instrumento acompañante. De igual forma, la articulación de las frases del flautista necesitan trabajarse mejor, especialmente en los sonidos de final de frase que no se cortan totalmente antes de iniciar la siguiente frase, dando como resultado que se afecte el carácter de las obras, como sucedió con Contracueca, donde el fraseo se escuchó ‘abambucado’.

Así como hay cosas por mejorar, también hubo aspectos destacables. Por ejemplo, se tomaron el tiempo para corregir la afinación de sus instrumentos, aprovechando estos espacios para interactuar con el público. Fue también una oportunidad para conocer sus habilidades como arreglistas en obras como Introducción y pasillo, Guaracha pa’ Billy, Danza de los amantes efímeros y Navidad negra. Del mismo modo, pudimos escuchar Para el alba obra compuesta por su guitarrista David Ocampo. Mientras que, Michael Pérez mostró ampliamente sus habilidades interpretativas en la flauta con buen dominio de efectos percutidos y de timbre a lo largo del concierto.

Me arriesgo a decir que, Nosso Dúo está en ese momento crítico donde puede cambiar la forma en la que presenta su espectáculo. Noto en ellos compromiso, disciplina y gusto por lo que hacen, amén de las cualidades musicales ya citadas. Si bien es cierto que hay cosas por mejorar, también es verdad que hay una base musical de dónde partir. El hecho de que tengan claro el tipo de repertorio que les gusta tocar facilita la toma de decisiones sobre cómo enriquecer su trabajo desde lo musical y lo escénico, más aún, tendrán ya en su haber arreglos y obras originales que den cuenta de este cambio —y que no se incluyeron en este concierto— dado que el mismo hizo parte de aquellos que por la pandemia necesariamente fueron aplazados. No obstante, este repertorio merece actualizarse a la luz de aquello que son capaces de hacer.

Aunque no podemos prever el futuro, si espero que Nosso Dúo continúe en una línea de trabajo que le permita pensar en una producción que incluya un repertorio original en composiciones y arreglos, una gira de conciertos regional y una producción en medios digitales que les de mayor visibilidad.

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Concierto Nosso Dúo en la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango, 2022.