HiscaBrass es un conjunto de metales conformado por Andrés David Quiñónez (trompeta), Andrés Felipe Estrada (trompeta), Jair Sebastián Virgüez (corno), Juan Sebastián Carreño (trombón) y David Steven Cristancho (tuba); egresados del Conservatorio de Música de la Universidad Nacional de Colombia en años recientes. HiscaBrass fue recibido con un copioso aplauso brindado por un público que llenó en buena parte la Sala de Conciertos.

El vestuario es parte importante de la imagen porque ayuda a identificar a una agrupación, detalle que cuidó HiscaBrass tanto en su puesta en escena como en las fotos artísticas. Tomaron del afamado quinteto Canadian Brass el uso de tenis blancos que combinaron con buzo y pantalón gris azulado. Aunque este detalle parece trivial, tiene igual relevancia que el imagotipo, la página web y el EPK (Electronic Press Kit). Elementos que serán importantes para el crecimiento de esta agrupación que quiere ofrecer conciertos con un componente escénico diferente, cercanos —pienso yo— a la propuesta del septeto de metales austriaco Mnozil Brass. Hago esta afirmación por la manera en que manejaron la distribución del quinteto en Killer Tango, la primera obra del concierto y también, por la breve improvisación que antecedió a la Suite americana No.1. A pesar de esto, noté un cierto conflicto en la resolución de toda la puesta en escena. Por ejemplo, ideal hubiera sido que la improvisación nos hubiera llevado directamente a la suite, en vez de interrumpirla con las palabras de bienvenida, que por lo demás estuvieron de sobra durante la interpretación de la suite.

Paso entonces a referirme al programa de concierto. Fue un total acierto haber escogido cuatro obras de largo aliento relacionadas, por provenir en alguna medida de la música popular panamericana. En la primera parte se dispusieron Killer Tango y Suite americana No.1 que contaron con una visión geográfica amplia, para dar paso en la segunda parte a las obras An American in Paris y Espíritu de un colombiano bailando un porro en un huracán donde sus compositores usaron la música popular de sus países de origen. Aprovecho aquí para decir que el arreglo de Jean-François Taillard para quinteto de metales sobre la obra orquestal de George Gershwin ha sido uno de los mejores que he escuchado en esta temporada. Primero, porque el arreglo preserva todo el colorido de la orquesta; segundo, porque resalta las cualidades tímbricas del quinteto mismo; y tercero, porque su edición guía perfectamente a los intérpretes en lo estético y lo técnico durante toda la obra.

Como bien lo indicó Sergio Ospina en las notas al programa, Killer Tango es una obra que recuerda que el tango es una derivación de la habanera (o danzón) de finales del siglo XIX. Este inusual carácter estuvo bien logrado por HiscaBrass, que optó por una puesta en escena libre de la formación estándar que vimos en la segunda parte. Más interesante fue la interpretación de la Suite americana No.1 de Enrique Crespo. Los estilos de los movimientos Rag Time, Bossa nova, Vals peruano y Son de México (en realidad un son huasteco), estuvieron muy bien logrados; en cambio, faltó algo de definición en la Zamba gaucha al no ‘arrastrar’ más el segundo tiempo. No obstante, en esta zamba pudimos escuchar la grandiosidad del sonido pleno del quinteto en el mayor momento climático de la obra, que fue una delicia de escuchar. Por su parte, Espíritu de un colombiano bailando un porro en un huracán de Cristian Barreto es un popurrí estructurado sobre el pasillo Espíritu colombiano de Lucho Bermúdez, sobre el cual alternan diversos temas de porros y cumbias del citado compositor. Estos otros temas de canciones como Navidad negra y Colombia tierra querida han estado en el corazón mismo del Programa Nacional de Bandas, que por cuestiones de formación le son familiares a los integrantes de HiscaBrass. La soltura, alegría y flexibilidad que mostraron en su interpretación dieron plena cuenta de ello.

Resalto además que, los trompetistas Andrés David Quiñónez y Andrés Felipe Estrada tuvieron a la mano otros tipos de trompeta que enriquecieron la sonoridad del quinteto a la vez que ampliaron su registro superior. De igual forma, me gustó mucho cómo aprovecharon la arquitectura de la Sala para proyectar los sonidos más fuertes hacia el ápside de la cúpula, como hacia el suelo para ayudar a matizar los pasajes en piano. Además, exhibieron gran precisión en las variaciones de tiempo y de carácter, como los cambios de rol que permitieron resaltar las partes solistas en cada obra.

HiscaBrass es un conjunto que me dejó una buena primera impresión, al punto de desear ser testigo de la evolución de este quinteto, espero que puedan llegar a desarrollar una propuesta de concierto-espectáculo novedosa que los lleve a las más importantes salas de concierto y teatros del país y del continente.

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Foto del concierto de HiscaBrass (Colombia) - Temporada Nacional de Conciertos 2022