Entre el 31 de julio y el 5 de agosto de 2019 el Centro Cultural del Banco de la República de Tunja organizó junto a otras instituciones académicas del departamento de Boyacá el Congreso Internacional Bicentenario de la Independencia de Colombia 1819-2019, un evento académico que reunió a más de veinte expertos nacionales e internacionales alrededor de una nutrida programación que incluyó más de ciento cuarenta ponencias, siete conversatorios, el encuentro de las academias regionales de historia, la presentación de varios libros y la socialización del trabajo que se viene realizando en distintos semilleros de investigación. Una programación que convocó a más de 500 asistentes diarios y cuya calidad fue reconocida por el gremio académico del país.
El Congreso tuvo como objetivo principal reflexionar sobre la pregunta: ¿qué somos como nación después de doscientos años? Para esto, se escucharon diversos discursos que, desde la historia, la filosofía, la sociología, la economía y las ciencias políticas, entre otras disciplinas, intentaron mostrar espacios de diálogo entre el pasado, el presente y el futuro de Colombia. Fueron debates en los que se mostraban las contradicciones que ha vivido el país luego de la Independencia, las transformaciones culturales que se han evidenciado en las agendas públicas y privadas —tema siempre presente en el Congreso—, y la construcción de un país que pueda consolidar la paz.
El evento se inauguró con las conferencias de dos grandes intelectuales del país: Javier Ocampo López y José Antonio Ocampo, quienes presentaron los orígenes de Colombia en Boyacá y el impacto económico que tuvo la Independencia, respectivamente. Los días siguientes, el auditorio pudo escuchar al sociólogo francés Daniel Pécaut, al historiador mexicano José Gandarilla, los historiadores colombianos Diana Bonnett y Medófilo Medina; a Brigitte Baptiste, bióloga y nueva rectora de la Universidad EAN; al fotoperiodista Jesús Abad Colorado, quien conmovió a los asistentes con sus experiencias de vida y la presentación del documental El testigo; la exministra de cultura, Paula Marcela Moreno; los constitucionalistas Rodrigo Uprimny y José Gregorio Hernández, y muchos más académicos y líderes sociales, quienes centran su trabajo en los derechos humanos y la construcción de un nuevo país en paz.
El último día del Congreso se desarrolló en dos momentos: en la mañana, tuvo lugar el encuentro de academias regionales de historia, que fueron una voz muy importante en estas conversaciones, en tanto develaron hechos históricos que aportaron en la comprensión de la ruta libertadora y el papel de Boyacá en la Independencia de Colombia; y en la tarde, un cierre con broche de oro: un conversatorio con Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz (1992); Óscar Hugo López Rivas, ministro de Educación de Guatemala; y Juan Mansilla Sepúlveda, decano de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Católica de Temuco, Chile. En este conversatorio, y dando respuesta a la pregunta orientadora, se generaron varias reflexiones, en donde se menciona, que somos una sociedad que desde la comprensión de su propio pasado se reconstruye de manera permanente con el propósito de superar las diferencias y las adversidades que nos han determinado como nación.
Rigoberta Menchú señaló la importancia del pensamiento ancestral, como garantía de la pervivencia de los 522 pueblos indígenas que aún sobreviven en América, y que han demostrado al mundo occidental, empatía con cada uno de los seres que habitan nuestro planeta. Rigoberta apunta la necesidad de una revolución educativa desde el aspecto cultural para posicionar el pensamiento ancestral y garantizar la pervivencia de la humanidad.
Por su parte, Juan Mansilla Sepúlveda compartió reflexiones sobre el caso del pueblo nación Mapuche y su capacidad de resistencia frente al proceso de aculturación por parte de la sociedad occidental, señalando que en 1641 se celebró un acuerdo que garantizaba la autonomía del pueblo Mapuche, un caso particular que ha demarcado la identidad y tenacidad de este pueblo. Así mismo, su disertación generó un espacio de reflexión frente al asesinato sistemático de líderes y lideresas sociales en América Latina, afirmando que: “podrán cortar la flores pero jamás podrán frenar la primavera”; con esta importante preocupación señaló la necesidad de escuchar a los pueblos originarios; más que caracterizar la otredad desde la dimensión del multiculturalismo, es tener la capacidad de encontrarnos, escucharnos y construir unas nuevas sociedades, como anotó Óscar Hugo López Rivas al finalizar su intervención: “que todos se levanten, que nadie se quede atrás”. La conclusión de este panel estableció la necesidad de aunar esfuerzos para construir una educación humana capaz de incorporar el pensamiento ancestral como punto de partida y paradigma de la sociedad global.

Este evento fue posible gracias a la suma de esfuerzos entre la Gobernación de Boyacá, la Alcaldía de Tunja, el Banco de la República, la Academia Boyacense de Historia, el Instituto Colombiano de Antropología e Historia y las instituciones de educación superior aliadas: Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, la Escuela Superior de Administración Pública, la Universidad de Boyacá, la Universidad Santo Tomás, la Fundación Universitaria Juan de Castellanos, la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, la Universidad Antonio Nariño, el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), el Ejército Nacional de Colombia, la Policía Nacional de Colombia, y muchas personas que quisieron apoyar.
Texto: Diana Sandoval