El sábado 10 de marzo se inaugura la segunda etapa de Nuevos Nombres, el programa de promoción de arte emergente del Banco de la República que, desde 1985, resalta la obra de artistas jóvenes colombianos que por su trayectoria se perfilan como los grandes creadores del futuro. Al igual que sucedió en la primera etapa, los artistas han sido invitados a intervenir la Manzana Cultural del Banco de la República en Bogotá y su portal cultural; esta vez, además, se sumará el Museo del Oro y la BLAA como los escenarios que acogerán las ocho obras que harán parte de esta segunda etapa: intervenciones potentes y poéticas, instaladas en lugares inesperados, que trastocan la cotidianidad de los espacios y la de sus transeúntes.
Las obras instaladas en la primera etapa de Nuevos Nombres se tomaron los espacios abiertos del Museo de Arte Miguel Urrutia (MAMU) con propuestas visibles y de gran escala, por ejemplo Incrustación (2017) del artista Alejandro Sánchez Suárez, dos contenedores de carga que dan la apariencia de estar incrustados en una de las fachadas interiores. Ahora, en su segundo ciclo, la idea de intervención cobra un sentido distinto, los artistas proponen otro tipo de experiencia al espectador: un encuentro casual y casi sorpresivo —a veces invisible— de las obras con los espectadores.
Los ocho artistas elegidos para la segunda etapa tienen una característica común: realizan investigaciones a partir de colecciones (documentales, de textos, de archivos sonoros o digitales) o de conjuntos informacionales de bienes, prácticas o tradiciones. Su trabajo apela a las implicaciones materiales, históricas y culturales que estos acervos representan. Las obras proponen nuevas formas de lectura a partir de señalar, presentar, comparar, reproducir o modificar dichas colecciones.
En este sentido los espacios culturales del Banco de la República, al ser repositorio de colecciones de gran importancia para la historia y la cultura nacional, dialogan con las obras y propician reflexiones críticas de doble vía. Por ejemplo, Laura Huertas Millán proyectará dos videos, F(r)icción etnográfica y La libertad (2017), en el Museo del Oro, filmes que cuestionan la objetividad científica a la hora de investigar procesos sociales; y Reyes Santiago Rojas creará a partir de latas recogidas en la calle su propia versión del “balín de oro”, uno de los tesoros de la Colección Numismática.
“En su constitución, escala y disposición, las colecciones demuestran un valor que excede el de los objetos que las componen; además, revelan un contexto de aparición y un valor social asociado a su existencia, al igual que las historias que se tejen al seguir los rastros de los objetos en el lugar y el tiempo de donde estos proceden”, explican los curadores.
Los artistas que realizarán intervenciones físicas en esta segunda etapa son: Juan David Henao, María Leguízamo, Laura Huertas Millán y Reyes Santiago Rojas; los artistas con intervenciones digitales: David Medina, Juan Pablo Pacheco, Viviana Troya y el Colectivo 4-18 (Felipe Rodríguez, Santiago Rodríguez, Nicolás Rodríguez Melo, Pablo Gómez, Fernando Barrera y Tomás Silva).
En la página web de la exposición se puede consultar más información sobre el programa y la curaduría, también se puede acceder a video-entrevistas con los artistas participantes, tanto de la primera como de la segunda etapa.