¿Te resulta difícil hablar sobre tus dolores y fracturas emocionales? En la mayoría de casos es un reto reconocer que estamos rotos, que un evento o alguien ha dejado una marca imborrable sobre la que hay que trabajar quizás meses o años para sanar.
Apoyando la idea de reparación desarrollada en la exposición "¿Esto tiene arreglo?", en más de cinco sesiones, asistentes de diferentes edades narraron historias en las que el elemento central fue el ejercicio de reparación. El resultado es una construcción colectiva en la que hay elementos, detalles, partes de la propia historia de vida.
Este espacio le permitió a los asistentes reflexionar y reconocer sus propios dolores y los procesos de reparación en los que han estado involucrados. En la evolución creativa afloraron muchas sensaciones y sentimientos, cada uno descubrió qué tanto de ellos había quedado plasmado en los relatos.
Todos los participantes debían escribir sus historias a partir de unas preguntas guía y posteriormente plasmar aquellos elementos clave de la historia en una pintura. Al final se socializaron las experiencias y sensaciones.