El Golfo de México en la Colección Cartográfica de la BLAA

El golfo de México es el espacio marino, llamado así desde el siglo XVI, época de la exploración y colonización europea del continente americano. Entre los españoles que llegaron a las costas del Imperio habitado por los mexicas (aztecas), se destacan Pánfilo de Narváez y Hernán Cortés que arribaron a esta región en 1519. Fueron los recién llegados quienes le asignaron el nombre “México” que proviene del náhuatl y, al parecer, hace referencia a “el ombligo de la luna” o “en el centro del lago de la luna”. Esto que remite al lugar donde los mexicas fundaron Tenochtitlán, centro religioso y la capital de la civilización azteca.
El golfo mide 1.600 kilómetros de este a oeste y 900 kilómetros de norte a sur, y tiene una superficie de 1,5 millones de kilómetros cuadrados. Además, es una de las formaciones geográficas más importantes del continente americano.
Mayas, olmecas y totonacas habitaban el territorio circundante y dependían del golfo para su alimentación y comercio, e, incluso, los pueblos mesoamericanos eran beneficiarios del golfo, constituyéndose en una región estratégica hasta nuestros días. Siendo la novena mayor masa de agua de la Tierra, alberga una importantes recursos minerales y yacimientos de petróleo. En su parte central se encuentran aguas internacionales abismales, que no están en la soberanía de México, Cuba, ni Estados Unidos.
Existe una cuantiosa cartografía del golfo de México, en la que se observa la línea costera marina desde Cabo Sable (Florida), hasta la punta de la península de Yucatán (5.700 kilómetros), con otros 380 kilómetros de costa en el extremo noroeste de Cuba. A continuación, presentamos una muestra de los mapas que reposan en la Biblioteca y que invitamos a consultar.

El mapa que encabeza este artículo fue elaborado por Theodor de Bry, grabador y editor flamenco, nacido en 1528 en Lieja. Presenta a América del Norte y del Sur, con retratos de cuerpo entero de los importantes exploradores Colón, Vespucio, Magallanes y Pizarro, como se describe en la introducción: “Durante unos doscientos años, un buen número de europeos, especialmente protestantes, vivió la historia y los pueblos del Nuevo Mundo a través de los ojos de un hombre: Teodoro de Bry. La enorme popularidad de sus grandes viajes permite afirmar que la América de los europeos de los siglos XVII y XVIII fue la América de De Bry” (p. 8).
De otra parte, la BLAA conserva el Atlas Maior de Willem Janszoon Blaeu, del cual seleccionamos dos mapas que son un claro ejemplo de su obra. Dicha colección de atlas fue la más cara publicada en el siglo XVII y está conformada por un once volúmenes que contiene 593 mapas coloreados a mano. Los mapas de los continentes de Blaeu representan el apogeo de la cartografía holandesa del siglo XVII. En primer lugar, “Americae nova Tabula”, un extraordinario mapa de América de la edad de oro de la cartografía holandesa, con paneles decorativos de retratos y vistas de las principales ciudades (La Habana, Cartagena, México, etc.), que aporta una buena visión general de los territorios que se descubrieron y colonizaron durante dicho periodo. El segundo es “Nova Totius Terrarum Orbis Geographica ac Hydrographica Tabula” y corresponde a una fecha en la que todavía había mucho por conocer, por lo que los mapas de esta época solo aportaban una visión general de los territorios que se descubrieron y luego colonizaron. Este formaba parte del primer atlas del mundo de Willem Blaeu, sin texto en los reversos de los mapas, del que 37 de estos fueron impresos a partir de planchas adquiridas de Jodocus Hondius II, sustituyendo el nombre de Willem Blaeu como fabricante (nótese el nombre “Sinus Mexicanus” o “golfo mexicano”).

Willem Janszoon Blaeu nació en 1571 en Alkmaar. Su obra más famosa fue el Theatrum Orbis Terrarum sive Atlas Novus de 1635, que se publicó hasta 1655 en un total de seis volúmenes. Se puede consultar en la sala de Libros Raros y Manuscritos con la signatura topográfica R912 B51a.

Por su parte, Alonso Álvarez de Pineda fue el primer cartógrafo del golfo de México (Nueva España) y explorador de Texas, quien elaboró un mapa en 1519 que a la vista parece simple, no obstante, es un documento de enorme valor científico de la costa del golfo de México. El extremeño estuvo al frente de una expedición conformada por cuatro navíos con 270 soldados, enviada por el gobernador de Jamaica, Francisco de Garay, para comprobar la existencia de un paso hacia China por el norte del continente americano y para frenar las intenciones expansivas de Hernán Cortés. Álvarez de Pineda le pone nombre al territorio de La Florida y concluye que no es una isla como se pensaba, sino que formaba parte de una región mucho más grande. En la BLAA reposa Historia verdadera de la conquista de la Nueva España de Bernal Díaz del Castillo, 3 vols., México, Editorial Pedro Robredo, 1939, 972.02 D41h3.

Humboldt estuvo entre 1803 y 1804 en Ciudad de México como invitado por la Corona española, y tuvo acceso a los archivos en los que pudo descubrir los primeros mapas de México. Sobresale la “Carta de México” que realizó durante su estancia en el Virreinato de la Nueva España. Este mapa forma parte del Ensayo político de la Nueva España de 1811, que sirvió al ejército de Estados Unidos en los preliminares de la guerra contra México. Un ejemplar de este texto se puede consultar en la sala de Libros Raros y Manuscritos (4 vols., París, Casa de Rosa, Gran Patio del Palacio Real y calle de Montpensier, 1822, 917.2 H85e1). Recomendamos también la consulta del Atlas geográfico y físico del Reino de la Nueva España de Alexander von Humboldt (México, Siglo Veintiuno Editores - Universidad Nacional Autónoma de México, 2003, 912.72 H85a1).

De otra parte, la “Carta general de la República Mexicana” es la pieza central del Atlas geográfico, estadístico e histórico de la República Mexicana de 1867, creado por Antonio García Cubas. Fue publicado por primera vez en 1858 y se elaboró mediante la compilación de las mediciones y los mapas regionales más respetados de la época. Fue el primer atlas del territorio nacional mexicano hecho después de la independencia de España. El atlas de García Cubas jugó un importante papel y definió la representación gráfica del territorio de la República Mexicana en los siglos XIX y XX. Además, al incluir las coordenadas de México con respecto al meridiano de Greenwich, el atlas ubicó por primera vez al país con respecto a un sistema de medición internacional que trascendía sus puntos de referencia locales. Recomendamos consultar El libro de mis recuerdos de Antonio García Cubas (México, Secretaría de Educación Pública, 1946, 972 G17l).

De otra parte, seleccionamos tres mapas de Pierre Lapie que se pueden consultar en la BLAA. Lapie fue un cartógrafo, grabador y militar francés, conocido por su trabajo Atlas clásico universal de 1812 y Atlas universal de la geografía antigua y moderna en 1842, este último realizado en colaboración con su hijo Alexandre Lapie. Su trabajo influyó en los fabricantes de mapas comerciales del siglo XIX en Alemania. El primer mapa es de 1816 y corresponde a los Estados Unidos de Norte América. Está impreso en tinta negra sobre papel y coloreado a mano, resaltando algunos estados en color azul y presentando divisiones político-administrativas en líneas verdes y amarillas. No se presenta todo el territorio, solo la parte este, incluyendo una zona de la “Nueva Bretaña” y del Virreinato de México. Se observa también la ubicación del océano Atlántico, del golfo de México y el golfo de Laurent, así como de las islas Lucayes, hoy conocidas como las Bahamas, y las Bermudas. Adicionalmente se menciona la ubicación de algunas ciudades y accidentes geográficos.

El segundo es el mapa del golfo de México y el archipiélago de las Antillas, elaborado en el momento de la crisis política que sufría España, por lo que las colonias latinoamericanas se levantaron contra el poder de la Corona y dieron paso a los procesos de independencia. El mapa contiene información hidrográfica y de relieve, así como los principales puertos y ciudades. Y el tercero es el mapa de las Antillas, que presenta la división política administrativa de la zona e incluye información de relieve e hidrografía de Colombia y las Guayanas. Forma parte del Altas universele de geographie ancienne et moderne, precede d’un abrege de geographie physique et historique, publicado por primera vez en 1831.

En la “Carta náutica del Caribe, América Central y las Antillas”, que señala la división territorial para el siglo XVIII trazada por el cartógrafo Holandés Hendrick Doncker en 1642, se reconocen los antiguos territorios de Nueva Venezuela, Honduras, Florida y Virginia, e indica las islas caribes desde las Barbadas hasta el golfo de México, así como todas las costas de tierra firme. Hace parte de una recopilación de mapas reunidos por el historiador Manuel María Peralta y Alfaro para servir de apoyo en un litigo por la defensa del territorio costarricense frente a Colombia, disputado a finales del siglo XIX. Los mapas fueron publicados en el Atlas histórico y geográfico de la República de Costa Rica (1890) tras la firma del tratado Castro-Quijano, el cual dictaminó el sometimiento de ambas naciones al arbitraje internacional y designó un tiempo para que las partes presentaran sus respectivos argumentos y documentación que sustentara la defensa de sus territorios.

Detalle del “Mapa marítimo del golfo de México e islas de la América, para el uso de los navegantes en esta parte del mundo, construido sobre las mexores memorias, y observaciones astronómicas de longitudes, y latitudes” de Juan de la Cruz Cano y Tomás López de Vargas (1755), traza los límites entre Nicaragua, Costa Rica y Veragua durante el siglo XVIII, e incluye información sobre los puertos principales y relieve costero. Esta copia forma parte de una recopilación de mapas reunidos por el historiador Manuel María Peralta y Alfaro.

También se encuentra la carta náutica del Caribe y la costa de tierra firme trazado por el cartógrafo holandés Jacob Aertsz Colom a mitades del siglo XVII. Señalas las Antillas, tierra firme, Cartagena, Santa Marta, Veragua, Yucatán y Florida, y contiene una rosa de los vientos y dirección de las corrientes. En la parte inferior izquierda incluye un recuadro con detalle del golfo de México. Hace parte de una recopilación de mapas reunidos por el historiador Manuel María Peralta y Alfaro para servir de apoyo al litigo descrito.

Además, está el mapa de América con color añadido realizado por el geógrafo Conrad Malte-Brum, miembro de la Sociedad de Geografía de París. Conrad trabajó en un tratado de geografía titulado Géographie mathématique, physique et politique de toutes les partes du monde y publicado en 1803 y 1812. El mapa contiene división política, puertos, poblaciones y ríos principales; presenta a California como una isla y al río Mississippi fluyendo hacia el golfo de México. Incluye la mítica Terra Esonis, un puente de tierra entre América del Norte y Asia, probablemente alguna conexión con el conocimiento temprano del archipiélago de las Aleutianas. Asimismo, señala algunos nombres tribales de las indias occidentales tempranas. Contiene grabado que enmarcando el título con dos indígenas y un colonizador fumando la pipa de la paz.

Incluimos también, el “Mapa marítimo del golfo de México e islas de la América, para el uso de los navegantes en esta parte del mundo, construido sobre las mexores memorias, y observaciones astronómicas de longitudes y latitudes. Dedicado a la Catholica Magestad de Don Fernando VI Rey de España, y de las Yndias, por sus más rendidos, y fieles vasallos”, de Tomás López de Vargas Machuca y Juan de la Cruz Cano y Olmedilla (Madrid, 1755). El mapa muestra los asentamientos y detalles de la costa a lo largo del golfo de México desde Florida y México hasta la parte norte de América del Sur, para una parte de la costa del Pacífico de Nueva España y para las Indias Occidentales.

Por último, recomendamos consultar el Atlas de línea base ambiental del golfo de México de varios autores del Consorcio de Investigación del Golfo de México y el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (México, 2021), que, aunque aún no lo ha adquirido la BLAA, el primer tomo se puede consultar en https://atlascigom.cicese.mx/map_data/T000/ATLAS-TOMO-0.pdf.
*Artículo tomado de El Ratón, revista de la Biblioteca Luis Ángel Arango. N° 297. Abril 2025