El Centro Cultural del Banco de la República en Girardot fue el escenario del taller “Mi voz es tu voz, la escucho, la siento y la cuento”, dirigido a los mediadores culturales del proyecto “La paz se toma la palabra”, así  como a docentes que dictan la catedra por la paz y el público en general. Su objetivo fue fortalecer las habilidades de los mediadores culturales o docentes cuando intervienen  en diversos contextos donde tienen contacto con  niños, niñas y adolescentes  víctimas del conflicto armado o de espacios complejos.

Tatiana del Pilar Dueñas, contratista del Centro Nacional de Memoria Histórica, fue la encargada de guiar estas actividades, que buscan desarrollar las habilidades ciudadanas y fortalecer la paz en las regiones:

Durante el primer día, se realizó una conferencia donde se sensibilizó a los asistentes sobre la forma en que las victimas viven la guerra. Además, se explicó cómo funciona el Centro Nacional de Memoria Histórica- CNMH. Se evocó la memoria de los niños, niñas y adolescentes girardoteños, por medio de la aplicación de la «Herramienta Metodológica del Monumento Sonoro por la Memoria». En la tarde, se socializó este elemento con un grupo de jóvenes y mediadores culturales.  

En la mañana del segundo día, se expuso el trabajo del Colegio La Presentación. Los estudiantes de bachillerato, transformaron los textos del CNMH en fábulas, con el propósito de llevar estas lecturas al público infantil, Tatiana, líder del Centro de Memoria Histórica, brindó herramientas a los jóvenes para que continúen con esta labor y la extiendan a más niños y niñas de la región.  

En la tarde,  se implementó la primera fase llamada “Generación de confianza, yo soy las historias que cuento” y se realizó un encuentro de experiencias familiares, donde niños, niñas y adolescentes víctimas del conflicto armado y residentes del Valle del Sol, por medio del dibujo de un árbol reflejaron las emociones que les generan las relaciones con sus familias. La conclusión fue clara: es importante escucharnos a nosotros mismos, como base para escuchar a los otros, para comprender lo que viven, sienten y hacen la base de la empatía con el otro.

La experiencia de los asistentes

Los niños, niñas, jóvenes y mediadores que hicieron parte de estos talleres, resaltaron la importancia de la memoria histórica para la construcción de la paz y el fortalecimiento de la identidad colombiana. Así mismo, expresaron la importancia de tejer memoria y permitir que las voces de los más pequeños tengan eco en la región.



Las palabras de la tallerista

Fueron dos enriquecedoras jornadas, donde los niños, niñas, adolescentes, madres, profesores y profesionales se comprometieron a trabajar por la construcción de memoria y la paz, este fue un encuentro que dejó en el recuerdo retratos, olores, sabores y emociones

La labor del Banco de la República

Nayibe Palacio, auxiliar del Centro Cultural de Girardot, ha realizado una labor fundamental en el marco del proyecto “La paz se toma la palabra”, pues ha visitado las viviendas de interés social del Valle del Sol, donde residen niños y adolescentes víctimas del conflicto, allí ha venido construyendo el proyecto “La paz se toma el Valle del Sol”. En este barrio se han implementado herramientas de paz y se adelanta un trabajo con la comunidad que busca aportar a la construcción de memoria y paz en la región.

El resultado de esta experiencia ha sido gratificante, pues los pequeños de Girardot que alguna vez padecieron los efectos de la violencia, han encontrado en estos talleres una forma de resarcir su dolor y con su voz han tejido la memoria histórica del país.

A propósito de esta nota visita:

[Minisitio]  La paz se toma la palabra

[Video] Luces, cámaras y acciones por la paz, un enfoque a los proyectos audiovisuales comunitarios



Texto y fotografías: Nayibe Palacio

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Taller en Girardot