El pianista, compositor, director y docente Luis Carlos Figueroa Sierra nació en Cali el 12 de octubre de 1923, en el seno de la familia integrada por sus padres Juan Nepomuceno Figueroa y Rosa Sierra de Figueroa, y sus hermanos Mila, Néstor, Walter y Hugo. Contrajo matrimonio a sus cincuenta y seis años con Julieta Peña, con quien tuvo dos hijos, Luz Gloria y Luis Carlos. Desde los cuatro años, Luis Carlos demostró una fuerte inclinación por el piano que lo llevó tres años después a iniciar su formación con su tía materna Angélica Sierra Arizabaleta. En 1932 inició clases de música con la pianista Renée Buitrago de Bermúdez, quien preparó su ingreso al recién formado Conservatorio de Música de Cali, al que ingresó becado en 1932. En esta institución estudió piano con Camilo Correa Pinada y luego con Antonio María Valencia —fundador y director del Conservatorio—- Este último lo llevó al Primer Congreso Nacional de Música, celebrado en Ibagué en 1936. Viajó en 1950 a París con una beca, para continuar sus estudios de piano y composición. En el Conservatorio Nacional Superior de Música y Danza de París estudió con Jean Batallà y Toni Aubin, en la Escuela César Frank con Guy de Lioncourt, y en la Escuela Normal de Música con Paul Loyonnet, Germaine Mounier y Alfred Cortôt. Desde 1954 tomó en los veranos cursos de composición con Vito Frazzi en la Academia Musical Chigiana en Siena (Italia).
De su actividad musical en Europa se sabe que compuso varias piezas dentro de las cuales están su Sonata para violín y piano, Melodía y Colombiana; Evocaciones, para guitarra; Cuarteto de cuerda en do mayor y Cuatro canciones para voz y piano (Negrita, Chanson d’automne, Alba, y En la fuente del Rosel), en su mayoría estrenadas en Siena y París. Para la celebración del 12 de octubre de 1954 ofreció, por invitación de la Embajada de Colombia en Francia, un concierto con obras para piano de Antonio María Valencia en el Palacio de Chaillot en París. Asimismo, ofreció en 1959 un concierto en la Escuela Normal de Música con obras propias para piano y su Cuarteto de cuerdas. En esta ciudad grabó su Sonata para violín y piano interpretada por la violinista Marie-Thérèse Raabe junto con la pianista y compositora Andrée Cröes.
Regresó a Colombia en 1959 bajo una alta expectativa, pues Figueroa era recordado por los conciertos y recitales que ofreció en Medellín y Cali al lado de Antonio María Valencia y Mary Valencia en 1944, 1946 y 1947. También era recordado por los conciertos que ofreció en 1949 con la Orquesta Sinfónica de Cali, donde actuó como solista del Concierto para piano en do menor, Op. 37 de Beethoven, y dirigiendo a su maestro en el Concierto para piano No. 1 en sol menor, Op. 25 de Mendelssohn. Así, en de mayo de 1960 ofreció su primer recital como pianista. Ese año asumió la dirección del Conservatorio Antonio María Valencia de Cali donde permaneció hasta 1975. Participó en el Festival de Arte Nacional de Cali (1962-1963) y en el Festival de Música Religiosa de Popayán (1965-1967) como director de orquesta. Fue concertista y compositor invitado de la Orquesta Sinfónica de Colombia en 1964 y 1966 respectivamente.
Luis Carlos Figueroa afirmó en 2006 que cuenta con un catálogo de 128 obras, cifra que sirve de referencia en ausencia de un catálogo oficial. Algunas de sus obras son reelaboraciones de piezas anteriores y otras se han agrupado con el paso de los años por compartir un mismo formato o tener similitudes estilísticas. Antes de su viaje a Europa, había escrito algunas canciones y obras para violín y piano dentro de las cuales se encuentran Remembranza, Marcha, Berceuse, Allegro assai y Canción. A su regreso a Colombia compuso, entre 1975 y 1992, una serie de diez piezas que llevan el nombre de Colombianas, integradas por siete piezas para piano, y tres para guitarra y dos flautas, violín y piano, y viola y piano, respectivamente. Compuso las canciones Promesas para que duermas, Caracol burlado y Canción del viejo marino; Suite para guitarra; Barcarola, Reminiscencias, y Danza para flauta y guitarra; Nocturno y Ronda para oboe y piano; Suite breve para piano; Seis miniaturas para piano; Sonatina para violonchelo y piano. De su obra sinfónica se destacan Preludio y danza colombiana; Concertino para flauta, arpa y orquesta de cuerdas; Suite para orquesta; Concierto para piano y orquesta; y la cantata El boga, boga bogando. Se conoce además una transcripción a piano de un preludio que pertenece a la música incidental de la obra Manuelita Sáenz, sin que hasta el momento se sepan mayores detalles de esta.
Figueroa se alejó de la vida artística por diez años a causa de depresión, que superó —en parte— por el renovado interés sobre su música. Ha sido reconocido en nuestro país con la Cruz de Caballero de la Orden de la Independencia de Santiago de Cali, Doctor Honoris Causa de la Universidad del Valle, Cruz de Caballero de la Orden al Mérito Vallecaucano Benjamín Herrera, Medalla Antonio María Valencia, Premio a la Cultura Santiago de Cali, Concurso de Música Iberoamericana para piano Luis Carlos Figueroa, mención de reconocimiento del Congreso de la República de Colombia, y Medalla Ciudades Confederadas del Valle del Cauca en el grado Cruz de Plata.
Por su parte, el Banco de la República realizó un concierto retrospectivo con una selección de su música de cámara en la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango en 2018.
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