Eduardo de Heredia, Pablo Arévalo, Helvia Mendoza, Ruth Marulanda, Amparo Ángel, Andrés Linero, Ligia Lamus y Luz Ángela Posada hacen parte de un destacado y pequeño grupo de insignes pianistas que se formaron bajo la tutela de Lucía Pérez en el Conservatorio de la Universidad Nacional de Colombia. Su nombre aparece sin falta en todas sus reseñas biográficas, incluyendo la de reconocidos compositores como Oriol Rangel, Jaime León, Jacqueline Nova y Jesús Pinzón. Todos ellos coinciden en decir que fue responsable de la creación de la escuela de piano en Colombia en el siglo XX, opinión compartida por Otto de Greiff y David Feferbaum.
Documentos oficiales demuestran que fue representante de los estudiantes ante el Consejo del Conservatorio Nacional de Música en 1937, asumiendo su dirección en 1943, desempeñándose principalmente como profesora de piano en esta institución hasta su muerte en 1974. Recortes de prensa y algunos programas de mano indican que se presentó como solista de la Orquesta Nacional (después llamada de Orquesta Sinfónica de Colombia), y en la Radiodifusora Nacional de Colombia con un trío integrado además por el violinista Alejandro ‘Alex’ Tobar y el violonchelista Miguel Uribe. Se conserva, además, en el archivo Perdomo Escobar la partitura manuscrita de su pasillo El milenario de 1920. Sabemos que fue condecorada por méritos artísticos por el presidente Carlos Lleras Restrepo, y que el maestro Blas Atehortúa le dedicó su Fantasía y toccata, obra que estrenó Helvia Mendoza el 1° de abril de 1974 en el Auditorio León de Greiff.
La pianista y compositora Amparo Ángel la describe como una maestra muy dulce y exigente, con un profundo conocimiento del repertorio romántico. Recuerda que sus enseñanzas giraban en torno a la interpretación de dicho repertorio, que estudió a profundidad con Alfred Cortot e Isidor Philipp en la Escuela Normal de Música de París, institución donde recibió su licenciatura en enseñanza del piano (1924) y de concertista de piano (1926), y que residió en París desde 1921 hasta 1929. En esta institución también se licenciaron después Eduardo de Heredia, Pablo Arévalo y Ligia Lamus.
Lucía Pérez nació en Cúcuta en 1900, siendo la mayor de cuatro hermanos. Su padre, Celso Pérez (1866-1920), fue compositor, profesor y fundador de la escuela de música en Cúcuta amén de ser recordado por componer el pasillo Club de comercio. Pérez mostró sus dotes pianísticas desde los cuatro años. A ella le siguieron su hermana Rosa que se dedicó al canto, Fausto que fue compositor de música nacional, y Rita cuyas hijas —Marina y Leonor— estudiaron también piano con su tía. Tanto Lucía como Rita vivieron en el mismo edificio ubicado en Chapinero, en la calle 56 con carrera séptima, lugar al que llegaban sus estudiantes para recibir clases cuando había disturbios en la Universidad Nacional.
En 2016, el realizador audiovisual Jairo González —sobrino nieto de Pérez—, produjo el documental La maestra (Zulutimes Films), primer documento sobre la vida de esta importante maestra. Aún falta mucho más por saber de Lucía Pérez y de su influencia en la interpretación pianística del repertorio nacional. Pero baste por ahora con este pequeño aporte que contribuye a llenar el vacío en torno a la creación y consolidación de la escuela pianística colombiana.
Agradecemos a las maestras Amparo Ángel y Helvia Mendoza por su testimonio, y por haber allegado valiosa información documental de Lucía Pérez, hoy en manos de su familia.
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