Del 14 de septiembre al 4 de noviembre de 2019 se llevará a cabo en Bogotá la versión 45 del Salón Nacional de Artistas. Este evento, creado en 1940 para difundir lo mejor del arte de nuestro país, en 2019 tendrá como idea central “el revés de la trama”, una manera de preguntarse por el otro lado de las cosas, por los contrastes entre la superficie acabada, la imagen que se quiere mostrar y la parte de atrás que da cuenta de las costuras, del proceso, de lo que ha sido escondido. En El Parqueadero, la sala de proyectos del Museo de Arte Miguel Urrutia del Banco de la República, se presentará Llamitas al viento, una curaduría de Manuel Kalmanovitz, que presentará artistas contemporáneos que exploran tres formatos editoriales: cuadernos de fotografía, cuadernos de cómic y dibujo, y libros de artista.

 “No es nada una llamita al viento”, decía Porfirio Barba Jacob en su poema “Futuro”, un lamento celebratorio, al mismo tiempo funerario y festivo, por lo efímero y perecedero, por los entendimientos y gozos que los humanos cargan a cuestas y que un día están y al siguiente no.

“Es posible sintonizarse con algo de eso que, al ser tan discreto y cotidiano, resulta fácil de perder de vista. A veces da la sensación de que hubiera una especie de llamado escondido por ahí, entre las tazas desportilladas, los tenedores torcidos y las plantas mudas. Es como si ahí se ocultaran las pistas que refuerzan esa intuición que a veces nos embiste para asegurarnos que el mundo es más de lo que parece, con riquezas y consonancias insospechadas que esperan ser descubiertas”, explica el curador.

Los artistas

Nobara Hayakawa (Bogotá, 1973). Profesora de artes plásticas, cantante y compositora, ilustradora de libros infantiles, posteadora habitual de Flickr e Instagram desde hace años, para esta publicación hizo una revisión profunda de sus archivos usando como eje central la actividad de caminar que, como lo demuestran estas imágenes, cuando se hace de manera lúcida y alerta, permite encontrar grandes cantidades de pequeños tesoros. (+)

Andrea Triana (Caracas, 1980). Creadora de Jardín Publicaciones, socia de Salvaje libros y co-curadora de las secciones de Libro de artista de ARTBO. Como parte de esta exposición presentará la serie Buenos días, tristeza en la que retrata individuos perdidos en su entorno, rastros de convivencias, momentos fugaces y cotidianos que resuenan misteriosamente. 

Stephanie Montes (Cali, 1991). En su trabajo fotográfico regresa obsesivamente a las ideas de lo inestable, lo perecedero, al dolor y la liberación que viene de entender el carácter cíclico e impermanente de la realidad. Son palabras que pueden sonar grandilocuentes si se tiene en cuenta que Día del sol, su serie fotográfica incluida en esta curaduría, está dedicada a sillas de plástico y metal de distintos modelos, parqueadas solitariamente en calles del centro de Cali.

Jorge Acero Liaschevski (Medellín, 1968). Acero lleva más de 20 años de trabajo —esculturas, poesía, ready mades, dibujo y fotografías— con una obra muy rara que raya en lo compulsivo y que se ha vuelto un referente fundamental del arte de Cali. Sobre su acercamiento a las fotografías de su publicación, Acero habla del “misterio que se ha convertido en realidad cotidiana”.

Cristina Figueroa (Bogotá, 1983). Esta colección de imágenes es una primera cristalización del registro que Cristina empezó en 2011 sobre el peso físico y sicológico que tiene la Cordillera de los Andes, y la forma como condiciona y moldea a quienes han nacido allí. La montaña adentro reúne imágenes tomadas en viajes por Bolivia, Ecuador y Colombia, y propone juegos de sentido en los que coinciden lo íntimo y lo social, y la mirada sobre el paisaje.

Yorely Valero (Bogotá, 1992). A partir del encuentro fortuito de un tanque de agua esférico, Yorely empezó a desarrollar un juego de escalas revelador sobre cómo el punto de vista cambia el sentido de las cosas. Relacionando estos tanques con las imágenes de astros tomadas por telescopios y satélites, instigó eclipses cotidianos que, al verlos reunidos en este Catálogo astronómico, nos recuerdan la relatividad del espacio y del tiempo, y la manera como nuestra mirada logra hacer coincidir lo inmenso y lo pequeño.

Gabriel Rojas (Bogotá, 1979). Don Aníbal es una figura icónica del centro de Bogotá, uno de los habitantes memorables que coinciden en la Plaza Santander, y con quien Gabriel estableció una relación que le permitió ir más allá de la cara pública. Don Aníbal muestra al anciano, sonriente por las calles, con su uniforme colorido, en contraste con su vida cotidiana en un hogar para adultos mayores. Esta es una reflexión sobre el contraste entre lo público y lo privado, y, a otro nivel, sobre los dramas de la vejez.

Kevin Simón Mancera (Bogotá, 1982). A lo largo de su carrera, Mancera se ha propuesto ejercicios un poco absurdos, desarrollados con una disciplina impresionante, demostraciones poderosas de lo que es posible encontrar cuando no se desfallece. En Entre ramas me muevo, el dibujante crea un mundo de parejas extrañas que conviven con inquietud entre encuentros físicos, sombras y secretos que recuerdan cómo las relaciones de pareja son, al mismo tiempo, un bálsamo para la soledad y una fuente constante de preocupaciones. (+)

Manuel Hernández (Cali, 1986). Manuel ha sido poeta, DJ, rapero y dibujante de unas figuras orgánicas y bulbosas que hacen pensar en zanahorias o batatas que han mutado en suelos radioactivos. Obsesionado por los aspectos sentimentales del ser humano, y por el choque entre lo individual y lo colectivo, propone en su publicación una colección de banderas enigmáticas, realizadas con colores vivos, que remiten a grupos humanos —ya sean naciones imaginarias, barrios periféricos, equipos deportivos o sindicatos de trabajadores— congregados alrededor de deidades amorfas y poderosas.

Marco Noreña (Medellín, 1977). Uno de los fanzineros más prolíficos y comprometidos de la escena independiente colombiana. Lleva más de 25 años produciendo publicaciones de todos los tamaños y tirajes, y recorriendo el país llevando lo que se podría llamar el evangelio de la autoedición: un compartir entusiasta y apasionado del gusto por dibujar y editar sus propios trabajos.

Mariana Gil Ríos (Medellín, 1988). Dibujante, guionista y próximamente directora de cine, hace parte del fuerte movimiento de cómic que se viene desarrollando en Medellín desde los años noventa. En sus novelas gráficas, ‘Raquel y el fin del mundo’ y ‘Hola :) Estás? No estás?’, se zambulle en la frontera entre hechos de la vida real buscando, no un realismo literal, sino capturar la esencia de lo sucedido, lo que logra no directamente, sino a través de elementos extraños como plantas que gritan o figuras geométricas que conversan entre sí.

Natalia Castañeda (Manizales, 1982). En su aproximación al dibujo son fundamentales los trazos libres, sueltos, en los que se prioriza lo gestual y la consciencia del momento. En su proyecto editorial, Natalia utiliza imágenes que llegaron a ella en sueños y que, una vez transpuestas vigorosamente en papel, hacen pensar en multitudes humanas que celebran y lamentan el inminente fin del mundo.

Juan Alberto y Camilo Conde (Bogotá, 1973 y Chía, 1976). Este primer capítulo de las andanzas de un personaje apodado Mostrillo está inspirado en una serie de entrevistas con un exguerrillero de las FARC y exparamilitar de las AUC, quien deja ver en su relato la enorme brecha que hay entre la vida en el campo y en la ciudad, y la forma como los comportamientos violentos permean todas las esferas de la vida: desde lo más privado hasta lo colectivo.

Mónica Naranjo Uribe (Berlín, 1980). Tras haber hecho el ejercicio de capturar lugares tan disímiles como la ciudad de Londres, el pueblo de Oaxaca o el campo de Santander, en Caminar entre los otros Mónica se propone hacer lo propio en Bogotá, su ciudad adoptiva, para localizar su carácter y sabor con los dibujos sueltos y expresivos que la caracterizan. Es un intento por revisar una serie de patrones y gestos sutiles para buscar, en sus palabras, “lo que la ciudad puede comunicar desde sus niveles invisibles, que van más allá de su configuración arquitectónica o urbana, y se revela en su dimensión más viva: lo humano”. 

Andrés Frix (Bogotá, 1979). Una de las figuras claves en la movida independiente y fanzinera de Bogotá desde su proyecto A la postre 101, en esta publicación funge como editor y dibujante. Este Chungo Zine a todo color incluye aportes de Rafael Díaz, Carlos Alfonso, Marco Noreña y el mismo Frix, en una reunión de dibujos que incluyen estilos y aproximaciones muy diferentes y que revelan las posibilidades y la vitalidad de este medio. (+)

Víctor Laignelet (Barranquilla,1955). Hace muchos años, Laignelet vivió una experiencia profundamente extraña: todo lo que conocía, todo a lo que estaba acostumbrado y todas sus certezas racionales sufrieron un revolcón que lo dejó profundamente desubicado. Cuando empezó a salir de su desconcierto, hizo una lista de los 125 momentos claves en todo ese proceso, su Libro invisible reúne sus grabados y bocetos inspirados en la primera decena de momentos. Lo complementa un periódico titulado El noir, que evidencia que esa experiencia es más que individual.

Éricka Flórez (Cali, 1983). Ha sido curadora, profesora de niños, escritora, artista de perfomance e investigadora sobre la articulación entre la música salsa y la historia de Cali, su ciudad natal. En su publicación reúne los textos que ha escrito sobre salsa en los que explora la noción de ritmo como una vía para encarnar nociones de diferencia y antagonismo. A través de este trabajo muestra la manera en que su experiencia como aprendiz de salsa choke se relaciona con la del artista brasilero Helio Oiticica —quien fue bailarín de zamba— en el sentido de encontrar en el baile de ciertos ritmos una dinámica que propicia cambios epistemológicos hacia visiones menos esencialistas de la realidad y del objeto de arte.

Catalina Jaramillo (Medellín, 1981). Uno de los temas recurrentes en la obra de Jaramillo ha sido la educación y, en particular, la enseñanza primaria, que usa como punto de partida para imaginarse una pedagogía distinta con espacio para lo inesperado, lo poético y lo absurdo. En Lecciones de cosas, Catalina parte de una serie de problemas inspirados en preguntas típicas de alguna cartilla de geometría o física, pero dándoles un giro que hace pensar no en la regularidad de las leyes naturales, sino en las posibilidades más disparatadas que se abren a la imaginación. (+)

El cuenco de cera (Bárbara Santos) Proyecto coordinado por la artista Bárbara Santos que busca crear puentes entre el conocimiento tradicional de los habitantes del Pirá Paraná, en el Amazonas, y la ciencia occidental. Tanto su obra en el espacio como su publicación se nutren de dos sesiones de talleres en las que científicos formados en la academia occidental dialogan con indígenas del Pirá sobre el territorio, y sobre cómo la manera de habitarlo y entenderlo está ligada a formas de conocimiento heredadas que trascienden lo individual.

Alma Sarmiento (Bogotá, 1980). Como parte de su tesis de doctorado en la Universidad París 1, Alma propuso este Atlas de los segundos como una forma de yuxtaponer distintas formas de conocimiento, “desfamiliarizando” el tiempo al volverlo una serie de capas superpuestas y “desfuturizándolo” para neutralizar la angustia por lo que vendrá. En la publicación, collages con imágenes de distintos orígenes dialogan con textos poéticos y filosóficos que reflexionan sobre las

Colectivo Circular (Bogotá, 2015). Colectivo compuesto por Vanessa Nieto (Bogotá, 1989), Natalia Mejía (Bogotá, 1990), César Faustino (Tunja, 1981) y David Guarnizo (Bogotá, 1985). Desde 2015 investigan el grabado y la gráfica experimental, y en Atlas del centro de Bogotá el colectivo emprende una búsqueda de personas que, como el titán mitológico condenado a llevar en hombros las esferas celestes, cargan pesos dentro de su labor cotidiana. Las personas-atlas son retratadas mediante dibujos y van acompañados de un testimonio escrito y un mapa dibujado por ellos mismos en el que describen sus recorridos. (+)

Programación

Todas las actividades se realizarán en El Parqueadero. La entrada es gratuita, con previa inscripción a través de la página web del Salón Nacional de Artistas.

 

 

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Día del sol
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