En el Centro Cultural de Armenia, el pasado 24 y 25 de abril, se dieron cita 48 mediadores culturales, gestores sociales, bibliotecarios, sociólogos, antropólogos y docentes que trabajan o interactúan en sus contextos con poblaciones en condición de vulnerabilidad y primera infancia. La actividad orientada por Olga Parra, vocera de la Fundación Tactus, se denominó: “Taller de memoria creada y recreada. Técnicas y herramientas para crear resiliencia”.
La dinámica del taller se planteó sobre tres ejes: Memoria individual, Memoria colectiva y memoria recreada. A medida que los asistentes avanzaban en las actividades de los ejes, se establecía una línea que revelaba cómo “resolver, mediar, acompañar y recrear” aquellas situaciones y procesos que se presentan en las comunidades que atienden cada uno de los participantes.
Primer eje
El primer eje se entretejió con la dinámica de creación, diseño y manufactura de una mola (pieza de arte textil relacionada con la comunidad indígena Guna, ubicada entre los países de Colombia y Panamá). Con base en el diseño y la técnica que usan las mujeres indígenas para crear piezas únicas, se planteó una analogía con la memoria, pues de esta forma funciona: con una serie de capas de acontecimientos, que se entretejen con el tiempo, se cortan a destiempo y se usan como un referente de resiliencia.
En ese momento, los participantes compartieron una historia con los demás, que se trató de un relato relacionado con un suceso o un proceso de su vida, que necesitan recordar de forma diferente. Esta técnica de creación y autoevaluación los llevó a un ejercicio de introspección personal, que les permitió entender y “ponerse en los zapatos” del otro.
Segundo y tercer eje
En el segundo eje se trabajó el concepto de memoria colectiva. A través de una actividad relacionada con la cartografía social, se habló del concepto del territorio hablado e imaginado. Posteriormente, se invitó a los participantes a que usaran diferentes elementos, texturas, olores y sabores, para construir sobre un papel el territorio que habitan con el otro, tanto su territorio físico, como el imaginado y el vivido. En este espacio se reflexionó sobre los procesos que se viven como comunidad.
El tiempo para la catarsis llegó con la tercera fase del taller, donde a través de la lectura, se estableció cómo los participantes pueden contribuir con sus comunidades en la dinámica de recordar los acontecimientos difíciles de una forma diferente.
La construcción de una memoria colectiva e individual permite a las comunidades, construir un buen proceso de resiliencia y reconciliación. El ejercicio de involucrar a los participantes en el proceso de compartir sus memorias individuales y colectivas, establecer herramientas y estrategias para el trabajo con primera infancia y en comunidades vulnerables.
Texto y fotografías: Victoria E. Buitrago Salinas. Fotografías y Corresponsal en Armenia
A propósito te invitamos a ver en el canal de Youtube de Banrepcultural:
-
Boris Cyrulnik: Resiliencia y arte, los relatos del trauma>>
- Paz y Justicia: Lecciones por aprender de Sudáfrica, los Balcanes y Ruanda>>