El compositor, director de orquesta y pianista santandereano Jesús Pinzón Urrea (Bucaramanga, 28 agosto de 1928 – Bogotá, 1° de febrero de 2016) vivió la mayor parte de su vida en Bogotá, ciudad a la que llegó en 1949 después de haber realizado sus primeros estudios musicales con Luis María Carvajal y Martín Alberto Rueda en la Academia Departamental de Música de Santander. Su padre José María Pinzón y su hermana Cecilia fueron también reconocidos compositores santandereanos, habiendo sido él músico de iglesia y ella profesora e intérprete del piano. Jesús Pinzón tuvo dos matrimonios, el primero con la teóloga y psicóloga chilena Lilian Antonieta Gruter, y el segundo con Linda Lucía Muñoz contraído unos años después del fallecimiento de su primera esposa.
Pinzón Urrea reflejó su religiosidad en obras como Pasión y resurrección de Cristo, Cantata por la paz del mundo, Tres momentos en la vida de Cristo, Te Deum por la paz, Todo está cumplido o La muerte de Cristo con el sonido la; asimismo, se acercó a través de sus pasillos de concierto al nacionalismo; cultivó el indigenismo y el africanismo basado en la investigación musicológica en obras como Bico Anamo (1979), Ñeé Iñati (1981), Rítmica 3 (1982), Rito cubeo (1983), Goé Payari (1983), Mitología negra (1989) y Rítmica 5 (1995); y también exploró con nuevas grafías musicales para la composición de su música endógena y sonóptica.
Estudió composición con Fabio González Zuleta, dirección con Olav Roots y piano con Tatiana Gonscharova; además estudió morfología e historia con Andrés Pardo Tovar, armonía con Roberto Pineda Duque, e instrumentación para banda sinfónica con José Rozo Contreras en el Conservatorio Nacional de Música, institución de la cual egresó en 1965 con el título de Maestro en Composición Musical y Dirección de Orquesta, que obtuvo con su monografía Algunos aspectos técnicos e interpretativos sobre la dirección del primer movimiento de la ‘Sinfonía en do menor’ de Brahms. Siendo estudiante ingresó al Centro de Estudios Folclóricos y Musicales —CEDEFIM donde desarrolló algunos trabajos de etnomusicología bajo la tutela de Andrés Pardo Tovar. Participó entonces en la Expedición Folclórica al Chocó (organizada en 1959 por el CEDEFIM, el Instituto Colombiano de Antropología y la Radiodifusora Nacional de Colombia), de la que salieron dos trabajos monográficos Rítmica y melódica del folclore chocoano (1961) y La heterofonía en la música de los indios cuna del Darién (1965) donde hizo la transcripción y análisis de las músicas grabadas por Pardo Tovar y Luis Carlos Espinosa. Con este último trabajo participó como ponente en la Primera Conferencia de Etnomusicología en Cartagena (1963).
Pinzón Urrea se desempeñó igualmente como director del departamento de música de la Universidad de América (1968-1971) y del departamento de Bellas Artes de la Universidad Pedagógica Nacional (1972-1982). Además, fue profesor de composición del Conservatorio de la Universidad Nacional de Colombia (1983-1991) y miembro del CEDEFIM hasta 1970. Asimismo, fue director de la Banda Sinfónica de la Policía Nacional, director invitado de la Orquesta Sinfónica de Colombia (1967-1972); y fue fundador y primer director de la Orquesta Filarmónica de Bogotá (1967-1970). Fue ganador en las categorías de música sinfónica, coral y de cámara en los Premios Nacionales de Música de Colcultura por sus obras Estructuras (1971), Bico Anamo (1976), Cantata por la paz (categoría sinfónica, 1981), Ñeé Iñati (categoría coral, 1981), Variaciones sin tema (modalidad música de cámara, 1993), y mención especial en la modalidad de música sinfónica por su obra Variantes sinfónicas (1993); también fue ganador del premio de composición del Instituto Goethe de Múnich por su obra Ensamble 1 (1976), del Premio Fundación Arte de la Música por Exposición (1978), del primer premio en el Concurso Pegaso por Tripartita (1979), y del Concurso Internacional de Composición Musical Bicentenario del Libertador Simón Bolívar por Goé Payari (1983).
A la par con otros colegas latinoamericanos, Pinzón Urrea participó en varias actividades organizadas por la Organización de los Estados Americanos (OEA). En 1971 participó en el Festival Interamericano de Música con su obra Estudio para orquesta con la Orquesta de Louisville, su biografía y catálogo de obras fueron publicados en el número 17 de la serie Compositores de las Américas y participó en la Primera Conferencia Interamericana de Etnomusicología en Washington con su ponencia La música vernácula del altiplano de Bogotá (1970). En 1972 participó en el Simposio internacional sobre la problemática de la grafía musical actual en Roma, donde hizo el estreno de su obra Liberación, que obtuvo una gran aceptación por parte de la crítica. Sus piezas sonópticas (Inmerso, Sonata, Ajedrez, Espacial y Dicotomía) fueron expuestas en el Centro Venezolano de Cultura (1983) y en el Festival de Música Contemporánea de la Habana (1984). Además, Pinzón se destacó por la presentación de sus obras en Japón, Inglaterra, Suecia, Estados Unidos, España y Rusia.
En 1993, con motivo de la celebración de sus treinta años de vida artística, Colcultura le comisionó su Concierto para violín y orquesta que fue incluido en la producción discográfica Desde Rusia: notas sinfónicas de Colombia. Tres años después, la Orquesta Filarmónica de Bogotá le comisionó Las voces silenciosas de los muertos con motivo del centenario de la muerte de José Asunción Silva. Asimismo, el Banco de la República le comisionó en 2005 la obra Visiones la cual fue estrenada en 2006 por el cuarteto de percusiones mexicano Tambuco, con la participación del pianista ruso radicado en Colombia, Sergei Sychkov y la soprano colombiana Beatriz Elena Martínez. Dos años después el Ensamble CG le hizo en la Sala de Conciertos un concierto-homenaje por sus ochenta años de vida.
Pinzón Urrea fue un compositor comprometido con el medio musical colombiano; de ahí que la mayor parte de sus obras fueron escritas para este. La Orquesta Sinfónica de Colombia (OSC) hizo el estreno de sus obras Contrastes para orquesta de cuerdas, Concertante para trompeta y orquesta, Estructuras, Estudio para orquesta, Exploración para clarinete y cinco cuartetos de cuerdas, y Sinfonía No. 1; del mismo modo, la Orquesta Filarmónica de Bogotá (OFB) hizo el estreno de Estilos (dedicada a Blanca Uribe), Gráfico 1, La revolución de los comuneros, Disertación filarmónica, Concierto para cinco timbales y orquesta, Movimiento, Tripartita, Relato de Sergio Stepansky y Rito cubeo, entre otras piezas. Escribió también obras de carácter pedagógico como Tres creaciones endógenas, Ocaso espacial, Juego de rondó para percusión e Instrumental 1, algunas transmitidas en el programa ‘Música para todos’ de la OFB.
La música de Pinzón tiene un carácter intuitivo que le permite a cualquier persona hacerla y disfrutarla. Su música contemporánea está circunscrita a la indeterminación y la no repetición, de tal forma que la obra musical siempre es diferente a consecuencia de la libre interpretación que permite su grafía. Sumado a esto, está la abstracción del mundo sonoro indígena que lo ubica en un punto intermedio entre la tradición indigenista de los años treinta y el paisaje sonoro. Finalmente, mantuvo una conexión con la tradición nacionalista que reinterpretó según las tendencias estéticas del momento, evidente en sus Pasillos de concierto.
Murió en Bogotá el 1º de febrero de 2016. Sus obras están actualmente en custodia del Centro de Documentación e Investigación Musical ‘Alejandro Villalobos Arenas’ de la Universidad Autónoma de Bucaramanga.
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