Como resultado del ciclo de talleres de ensamble, percusión y viento, dirigidos por los maestros Ricardo Barrera, Miguel Amaya y Diego Gutiérrez, se realizó una sesión final en la que se vivió una experiencia única de conexión con la música y el arte.
Más de cien personas se deleitaron con la destreza, conocimiento y capacidades de los músicos. En el transcurso del encuentro algunos artistas se animaron a compartir siguiendo las estructuras musicales establecidas previamente.
Una Jam es una reunión de músicos con afinidad por algún género musical, que tocan para su propio disfrute. En esta región del país se conoce muy poco sobre esta forma de hacer música. Muchos rescataron la intimidad y cercanía que se experimentó aquella tarde, además, el público aplaudió el buen nivel de quienes tocaron. En la mente de niños, jóvenes y adultos quedó instaurada la posibilidad y el sueño de una próxima sesión de improvisación.