La reciente edición del Boletín Cultural y Bibliográfico (BCB) del Banco de la República presenta un balance sobre la producción editorial y la investigación en Colombia durante la última década en diez áreas del conocimiento: cine, arte, narrativa, poesía, literatura infantil y juvenil, narrativa gráfica, historia, filosofía, antropología y teatro.
El número incluye artículos a cargo de reconocidos autores e investigadores como Sandro Romero Rey, Pedro Adrián Zuluaga, Luz Mery Giraldo y Beatriz Helena Robledo, entre otros, que además de dar cuenta de los cambios y nuevas perspectivas que cada una de estas áreas tomó en los últimos años, nos invitan a reflexionar sobre cómo la pandemia afectó la producción intelectual en el país y cuáles serán los retos de cara al futuro.
El BCB se puede leer en línea gratuitemente a través de la Biblioteca Virtual o adquirir en los centros culturales del Banco de la Republica en el país.
Toma nota:
- Para presentar este BCB habrá dos diálogos con los autores para conocer sus percepciones y hallazgos, por Facebook de la Biblioteca Luis Ángel Arango:
Miércoles 16 de febrero a las 5:00 p. m. conversarán Beatriz Helena Robledo (Literatura Infantil y Juvenil); Laura Garzón y María Camila Núñez (Narrativa gráfica), Luis Germán Sierra (Narrativa), Luz Mary Giraldo (Poesía) y Sandro Romero (Teatro).
- Esta edición del BCB, el número 101, cuenta con un rico trabajo gráfico a cargo de cinco ilustradores colombianos que, además de enriquecer los textos, dan cuenta de la evolución y buen momento de este oficio en el país.
- Este número presenta por primera vez una infografía con indicadores del sector del libro en Colombia, elaborada por Wilson Colmenares con el apoyo del equipo de investigación del proyecto “Bibliotecas personales de lectores habituales”, que integran el Instituto Caro y Cuervo, la Universidad de Antioquia y la Universidad Jorge Tadeo Lozano.
(Cigarra Entinta)
El final de un año es la época propicia para hacer balances, sacar conclusiones y proponerse nuevos retos. El Banco de la República lo sabe bien, por eso el más reciente BCB nos invita a reflexionar sobre la actualidad de la investigación y la producción de libros en Colombia no solo en el último año, sino en la última década. Una edición especial que se publica cada diez años, el último fue en 2011, y que vista en conjunto representa un aporte significativo al estudio y la gestión cultural del país. Este número, como es costumbre, incluye un apartado con reseñas bibliográficas de los últimos libros editados en Colombia, y otras secciones que revisan novedades y procesos de la labor cultural del Banco.
En el primer artículo, la escritora e investigadora Beatriz Helena Robledo analiza las tendencias y la calidad de producción literaria para públicos infantiles y juveniles y destaca, entre otros logros, el fortalecimiento de las editoriales independientes y la creación, en 2017, de la Asociación Colombiana de Literatura Infantil y Juvenil (ACLij).
Al revisar el campo del arte, la periodista Dominique Rodríguez Dalvard lo hace desde dos miradas: la primera, que analiza la internacionalización del arte colombiano cargada de optimismo; y la segunda, sobre las resistencias artísticas que se generaron por hechos políticos como el no al plebiscito por la paz, entre otros.
El historiador Gilberto Loaiza Cano examina la producción historiográfica entre 2010 y 2020, la cual estuvo impulsada por la conmemoración del bicentenario de la Independencia y la voluntad conmemorativa, y cómo en este proceso se evidenció la necesidad de construir las memorias del conflicto armado en Colombia.
Sobre “la década de las filósofas” escribe Gonzalo Serrano Escallón, en su texto da un panorama alentador del posicionamiento de las mujeres en la filosofía del país, al destacar la fundación de la Red Colombiana de Mujeres Filósofas, y el trabajo individual que han venido realizando algunas de ellas.
En el campo de la narrativa gráfica, una de las nuevas temáticas que se incorporaron al balance y quizá unas de las que mayor dinamismo ha presentado en producción editorial en la última década, dos investigadoras, Laura Andrea Garzón y María Camila Núñez, señalan algunos “fenómenos” del cómic en Colombia que han permitido su desarrollo: procesos editoriales, procesos en regiones y las redes sociales como plataformas de divulgación.
En un texto que resalta, en particular, la producción bibliográfica, la antropóloga Lina María Forero Suescún habla de las muchas “antropologías”, que se han hecho en el país en los últimos años, destacando temáticas recurrentes como etnografía y trabajo de campo, antropología de la guerra y la violencia, antropología histórica, antropología de género y feminismos, entre otras.
En el campo de la narrativa, en esta ocasión escribe Luis Germán Sierra, quien en su texto concluye que ha habido un cambio en la narrativa colombiana de la última década. Destaca que, aunque los temas de narcotráfico y violencia, guerrilla y paramilitarismo siguen vigentes, la narrativa ya no se concentra en entender sus causas; asimismo, afirma que “han disminuido los imitadores del realismo mágico”, y presenta un listado de los títulos que a su juicio son los más relevantes de la década.
Sobre poesía, la literata y filósofa Luz Mary Giraldo, destaca la diversidad de publicaciones en editoriales grandes, pequeñas, universitarias e independientes, así como en el mundo virtual que se convirtió en una importante plataforma de publicación para los poetas durante la pandemia.
Pedro Adrián Zuluaga, reconocido periodista y crítico de cine, destaca los últimos años del cine como un periodo prolífico para la realización de películas, pero encuentra al mismo tiempo una fisura en la formación de públicos.
Finalmente, el dramaturgo Sandro Romero Rey hace el balance del teatro en Colombia volviendo a interrogantes básicos como: ¿De qué hablamos cuando hablamos de teatro? En el texto además habla de las múltiples posibilidades, géneros, formatos y tendencias que han ido surgiendo gracias al crecimiento de la oferta de programas de Artes Escénicas en diferentes instituciones educativas del país y a la consolidación de compañías independientes.