Apoyando la Exposición del Museo del oro "¿Esto tiene arreglo?, se realizó una actividad que profundizó en el concepto de reparación simbólica. El ejercicio inició con el reconocimiento de las experiencias que se convirtieron en fracturas, rotos, fisuras, cicatrices, heridas o llagas para cada uno de los asistentes a partir de la herramienta " Mi línea del Tiempo" del proyecto La Paz se toma la palabra. Cada persona exploró su propia historia de vida para identificar aquellos momentos que alteraron su tranquilidad y causaron dolor, tristeza, ira, pero sobre todo que dividieron su historia en dos. Una vez identificadas dichas vivencias, cada uno utilizó retazos para representar aquellas fracturas.
La reparación entonces se entendió como un proceso que parte del reconocimiento de los daños y perjuicios, que requiere una serie de estrategias para devolver a la persona a una condición similar a la que se encontraba antes del evento. En el ejercicio la aguja e hilo son herramientas que permiten identificar aquello que se rompió interiormente.
Para los asistentes estos espacios son importantes porque invitan a verbalizar las emociones y sentimientos, que de hecho es uno de los pasos más importantes en la reparación. Además, reconocen que todas las personas en algún momento se rompen y poco a poco se remiendan y se cosen las heridas.