Gracias a la labor que el Cuarteto Q-Arte ha realizado durante una década, el público colombiano ha tenido la oportunidad de acceder a varios tesoros musicales. Su interés por la investigación, interpretación, y encargo de piezas a compositores nacionales y latinoamericanos nos ha permitido adentrarnos de forma profunda en un universo musical hasta ahora poco explorado desde la sonoridad del cuarteto de cuerdas. Con Q-Arte, varias piezas archivadas han recobrado vida y se han vuelto parte del repertorio para el formato; otras tantas han visto la luz gracias a su labor interpretativa que ha animado a decenas de compositores a escribir para este ensamble, y algunas de estas han quedado inmortalizadas por las grabaciones que ha hecho el ensamble, construyendo así una memoria y un patrimonio musical para la historia.
El concierto digital del Cuarteto Q-Arte que presentó el Banco de la República el pasado 7 de abril en el marco de su Temporada Digital de Conciertos es una muestra de lo citado hace unas líneas. Más aún, es reflejo de dos caminos que se unen con un mismo propósito: el trabajo y la misión musical del ensamble junto al propósito de la Subgerencia Cultural del Banco de la República por fomentar la composición en Colombia. De esta forma, y sintonizados en un mismo criterio, el cuarteto interpretó tres obras incluidas en tres recientes producciones discográficas del Banco. Estas son: Suite informal, de Pedro Sarmiento; Cygnus, encargada por el Banco a Jorge Humberto Pinzón en 2015; y el Cuarteto en do mayor, de Luis Carlos Figueroa.
Como es natural con el trabajo musical de Q-Arte, el cuarteto nos sorprendió con su interpretación madura y consagrada de las piezas. Dos de las piezas, las de Sarmiento y Figueroa, ya habían sido interpretadas y grabadas por el ensamble anteriormente, lo cual, de acuerdo con las palabras que ellos mismos ofrecieron en el video, les permitió trabajar otros elementos que van encontrando en cada nueva versión.
En la Suite informal, el diálogo compenetrado entre los cuatro músicos nos confirmó que Q-Arte es un solo instrumento musical, uno que seduce a los escuchas con su balance formidable, su sonoridad cálida y vibrante y su performance enérgico. En esta obra de cuatro movimientos contrastantes, pasamos de atmósferas dulces y líricas a otras rítmicas y percusivas en las que el ensamble nos mostró su colorido abanico sonoro, así como el despliegue dinámico. Cada músico brilló en su justa proporción resaltando líneas melódicas, juegos rítmicos o efectos sonoros que configuraron esa masa sonora auténtica que es Q-Arte y que le dio vida los paisajes latinoamericanos que nos invita a recorrer la obra de Sarmiento.
Cygnus, la única obra que era nueva en el repertorio de Q-Arte, fue un instante de fascinación de comienzo a fin. Con un color mucho más oscuro y un carácter misterioso y melancólico, el cuarteto logró envolvernos con su sonido, desplegado en grandes dinámicas y en una mezcla justa de los cuatro integrantes. Igualmente sucedió con la obra de Figueroa, una pieza que ya hace parte de su haber. Es de resaltar el maravilloso trabajo que hace el cuarteto para que la forma de cada pieza sea perfectamente clara y evidente para el oyente. Los inicios y finales de sección, la manera de ejecutar los cambios de tempo y la conexión entre los músicos son algunos de los detalles que sobresalen.
Previo a su interpretación, los intérpretes respondieron en el video por qué interpretar música colombiana. Todos hablan de la responsabilidad que sienten por hacer música creada en nuestro entorno, del amor que eso les genera y de la riqueza que han encontrado en las obras. Q-Arte desarrolló una habilidad para apropiar cada obra como si fuera suya y le ha transmitido al público no solo el mismo amor y respeto por las creaciones de Colombia y Latinoamérica, sino que lo ha cautivado dándole a conocer un universo sonoro deslumbrante.
Programa
P. Sarmiento: Suite informal.
J. Pinzón: Cygnus (obra comisionada por el Banco de la República).
L. C. Figueroa: Cuarteto en do mayor.