En los últimos seis episodios de la serie enfocada en “Hacer las paces con la naturaleza” de La paz se cuenta hemos abordado la relación entre el medio ambiente y la paz a través de historias relacionadas con la recuperación de humedales, las huertas comunitarias, la protección de la selva del Amazonas, la relación entre la naturaleza y el arte y la naturaleza y la educación. Para cerrar la conversación de esta serie abordamos un tema que sin duda ha travesado todas esas esferas y es la relación entre empresas, medio ambiente y paz. 

En el episodio número 30 nos preguntamos ¿Cuál es el papel del empresariado en el cuidado del medioambiente y la construcción de paz?  Para entender esto, conversamos con Angelika Rettberg, actual profesora del Departamento de Ciencia Política de la Universidad de los Andes y directora del Programa de Investigación sobre Conflicto Armado y Construcción de Paz, quien ha enfocado sus investigaciones en el papel de la sociedad civil y la justicia transicional, en la relación entre recursos, conflicto armado y criminalidad. A su vez, hace parte del comité de seguimiento de las recomendaciones de la Comisión de la Verdad. 

 

El costo ambiental de la guerra 

Según el Informe Final de la Comisión de la Verdad el conflicto armado interno ha afectado gravemente los ecosistemas y a su vez a los seres vivos, pues ha generado, especialmente, rupturas en los modos de vida de las comunidades étnicas y campesinas. El volumen “Sufrir la guerra y rehacer la vida” narra que “la presencia de los actores armados en los ecosistemas implicó la transformación del paisaje y la destrucción de los elementos bióticos que sustentan su funcionalidad ecosistémica (…) en los campos, selvas, montañas y bosques las guerrillas, grupos paramilitares y otras bandas criminales enterraron minas antipersona para delimitar territorios y resguardar economías ilegales afectando al medioambiente”. 

Por otra parte, la Comisión menciona que uno de los mayores daños ambientales en la guerra es la deforestación por la siembra de coca y la fumigación de los campos, lo que amenaza los medios de vida y la cultura, un ejemplo de ellos es la destrucción de lugares sagrados para las comunidades étnicas y las afectaciones a su cosmovisión y conexión con la naturaleza. La deforestación también afectó la supervivencia de las poblaciones que dependen de los ecosistemas y debilitó las economías locales, resultado de esto durante décadas se han instaurado las luchas por la defensa del territorio lo que ha causado múltiples formas de violencia contra líderes, lideresas y comunidades enteras. 

Si bien todas estas afectaciones se dieron por la confrontación armada, hay que tener presente que la paz implica factores como el disfrute del paisaje, respirar aire limpio, el goce de un ambiente sano y la conservación de las prácticas cotidianas alrededor de la naturaleza. 

 

Toma nota:

 

Empresa y cuidado del medioambiente 

Con el avance de la industrialización y la aceleración de la actividad productiva, la sociedad ha experimentado grandes cambios que han trasformado nuestra forma de relacionarnos con el entorno natural. Aunque las empresas satisfacen nuestras necesidades o placeres, también generan grandes impactos y afectaciones al medio ambiente como la contaminación, destrucción de ecosistemas y el cambio climático. Las prácticas extractivistas de carbón y petróleo de parte de algunas empresas con intereses privados han ocasionado la contaminación del agua, del alimento y del aire, la inestabilidad de los terrenos, la afectación del paisaje, el riesgo de extinción de la flora y la fauna, el cambio en las actividades económicas y la vulneración de derechos humanos en territorios y comunidades que son atravesadas por estas prácticas.  

Aunque en Colombia existe una política pública que busca que las empresas implementen prácticas sostenibles en su actividad productiva, aún queda mucho por hacer para fortalecer un escenario de paz enfocado en la producción y consumo responsable. En este episodio Angelika Rettberg, nos cuenta que existen dos caras de las empresas, las que tienen prácticas ambientalmente insostenibles, han fomentado y se han beneficiado de la guerra, pero también las que han adoptado prácticas para reducir su impacto ambiental y que dedican recursos para la innovación científica y tecnológica en pilotos para contribuir al cuidado del medioambiente.  

 

Razones para la esperanza 

De cara a la paz, algunas empresas colombianas han jugado un rol muy importante, pues han puesto a disposición recursos en diversas negociaciones y han priorizado la contratación de víctimas y excombatientes. Por otro lado, algunas empresas han hecho alianzas con los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR), creados por el gobierno colombiano tras el Acuerdo Final de Paz, para desarrollar habilidades, capacitar y poner los proyectos en el mercado. Estas contribuciones han propiciado escenarios de convivencia y reincorporación a la sociedad civil. 

Este episodio invita a una reflexión sobre la importancia de “Hacer las paces con la naturaleza” desde todos los sectores y desde su diálogo con temas como la promoción de iniciativas que faciliten el desarrollo de la sociedad al tiempo con la conversación y promoción de prácticas ambientalmente sostenibles y la necesidad de la formulación de políticas pública. Si bien las empresas tienen una gran responsabilidad frente el cuidado del medioambiente y construcción de paz, como consumidores también la tenemos pues podemos reducir nuestra huella de carbono al elegir conscientemente los servicios y productos que consumimos por ejemplo adquiriendo productos locales, que en su producción y distribución generan bajas emisiones de gases, y cambiando algunos hábitos.  

Estas acciones contribuyen en la suma de esfuerzos sobre el cuidado del medioambiente para mantener viva la esperanza y tener mejores opciones futuras para todos y todas en el camino hacia la paz.  

Súmate a esta conversación escuchando todos los episodios de la serie “Hacer las paces con la naturaleza”: 

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La paz se cuenta - 30