Un gol olímpico se anotó la Red de Bibliotecas con la adquisición de la biblioteca del famoso periodista y comentarista deportivo Guillermo Ruiz Bonilla, considerado “la biblia” del fútbol colombiano, por ser uno de los más serios historiadores de este deporte en el país, como lo indican sus más de 40 libros escritos en torno al tema y su muy completa biblioteca.

Guillermo Ruiz es psicólogo de profesión y periodista especializado en fútbol por vocación. Inició su colección desde muy pequeño, cuenta que aprendió a leer con las revistas deportivas. Según dice: “todo empezó cuando yo tenía unos 10 años e integraba el equipo de fútbol de mi colegio y el del Ingenio San Carlos en Tuluá, donde vivía con mis padres y hermanos. La primera revista deportiva que tuve en mis manos fue El Gráfico, de Argentina, número 2016 del 2 de mayo de 1958, en la que aparecía en la portada el arquero Negri de Racing; me la regaló un amigo de mi padre que la recibía frecuentemente, por supuesto, me hice muy amigo de don Luis para hablar de fútbol, ya que contaba historias increíbles sobre los grandes jugadores de la época, y para pedirle la revista, la cual empezó a regalarme. A principios de los años sesenta aparecieron varias publicaciones: Afición, Esfera Deportiva y Gol Fijo en Bogotá; Olímpica en Cali y Bucaramanga, un poco más tarde, Golazo, Nuevo Golazo, Vea Deportes, Deporte Gráfico y Totoguía; a principios de los setenta, Nuevo Estadio que tuvo una vigencia de cuarenta años; a finales de aquella década Balón Gráfico Deportivo, y algunos otros esfuerzos de corta vida como Equipo, As Deportes y Marcador en los ochentas y noventas, y después los clubes iniciaron una producción de revistas institucionales: América, Cali, Millonarios, Santa Fe, Nacional, Medellín, Pereira, Tolima y Once Caldas, entre otros, donde solo algunas lograron mantenerse por unos años. Simultáneamente se mantenían en circulación las revistas Goles, El Gráfico, Guerín Sportivo. De manera ocasional aparecían libros de jugadores nacionales y extranjeros, colecciones de los Mundiales de los cuales siempre estuve atento para llevarlas a mi biblioteca. Con toda seguridad muy pocos se me pasaron. Además, en mis viajes con los diferentes equipos, en cumplimiento de torneos internacionales, me dio la oportunidad de traer material de diferentes países. Con los años me convertí en el consultor de los datos y las historias de nuestro fútbol ya que tenía la fuente de información. De las revistas y los medios de comunicación que alguna vez empecé a coleccionar fui llamado para colaborar de manera permanente y por muchos años”.

Entre las historias de los inicios de don Guillermo en su interés por todo lo relacionado con el fútbol, está que, en su niñez, las revistas deportivas locales que llegaban de Bogotá a Tuluá, donde creció, se las regalaban los trabajadores del ingenio azucarero San Carlos, quienes las intercambiaban para leerlas y luego, en lugar de desecharlas se las daban al “niño Guillermo”, quien las recibía maravillado; claramente él no para leerlas y botarlas, sino para aprender y coleccionarlas.
Su pasión se convirtió en su fuente de trabajo. Todo el material futbolístico que llegaba a sus manos no solo empezó a formar su completa biblioteca física, sino que le permitió tener un nutrido banco de datos y estadística futbolística, mediante la elaboración de sus propios escritos, que lo hacen uno de los más destacados historiadores y estadísticos de la historia del fútbol colombiano y latinoamericano, y uno de los precursores del periodismo de datos en Colombia, lo cual lo ha llevado a ejercer varios cargos en el sector deportivo, especialmente relacionados con el fútbol, y ha sido colaborador de los principales diarios y revistas deportivas: El Tiempo, El Espectador, Cronómetro, El Colombiano, El Mundo, Balón Gráfico Deportivo, Revista Millos, Revista América y Revista del Cali, entre otros.

El fútbol es quizás el deporte más popular en la actualidad, sin embargo, lo que gira en torno a este: los fichajes de los jugadores, los innumerables clubes deportivos, los mundiales y los patrocinios de los equipos, entre otros aspectos, “ya no son lo que eran antes” y esta colección da cuenta de esto. Por otra parte, varias de las revistas deportivas que la componen ya no existen, y otras, ahora son solo digitales. Lo que supone que bibliotecas como estas ya no existen.
Esta biblioteca tiene alrededor de 11.000 ítems, entre revistas y libros, que dan cuenta de la historia del fútbol colombiano fundamentalmente, latinoamericano y, en menor medida del fútbol internacional.

Es maravilloso ver como el gusto e interés de una persona por un tema, su entusiasmo por conformar una colección, y su decisión de ofrecerla a una institución como la Biblioteca Luis Ángel Arango, nos permite contar con una colección no solo muy completa en su temática, sino organizada y bien conservada. En ella se ve claramente el interés y respecto que su “curador” tuvo al conformarla. Es claro que a Guillermo Ruiz Bonilla no solo le interesaba ir integrando cada una de las colecciones de las diferentes revistas, sino una vez completas, generalmente por años, las iba encuadernando, prestando también atención en quién y cómo hacía esta labor, con materiales y costuras adecuadas para facilitar su consulta y contribuir a su conservación (Fotografía 1). Asimismo, adecuó en su casa en Bogotá un espacio con estanterías y condiciones apropiadas para su almacenamiento (Fotografías 2 y 3).

Estos dos factores se evidencian en el buen estado de conservación en el que se encuentra la generalidad de la colección, en la que solo en algunos pocos tomos, correspondientes al material más antiguo, se evidenciaron alteraciones y deterioros pero que no comprometen su conservación. A pesar de que en muchos casos las publicaciones seriadas, como las revistas, no se hacen con materiales de gran calidad ni para durar mucho tiempo, cuando se tratan “amablemente” con una cuidadosa manipulación y un almacenamiento adecuado, pueden preservarse muy bien, que es lo que ocurre con esta biblioteca, lo cual, evidencia que su dueño no solo pensaba que este material sirviera para sus fines personales y laborales sino que pudiera ser una fuente de consulta para los interesados en estos temas (Fotografías 4 y 5).

Es por todo lo mencionado que la Biblioteca Luis Ángel Arango cuenta, gracias a esta adquisición, con un material documental muy valioso sobre fútbol, que entra a enriquecer su colección en esta temática y que ya es una fuente de información excepcional que ojalá sea aprovechada por investigadores, periodistas y estadísticos deportivos, historiadores del fútbol y para los hinchas que quieran saber más de sus equipos del alma.
*Por: María Andrea Ochoa Vargas y Viviana Olave
*Artículo tomado de El Ratón, revista de la Biblioteca Luis Ángel Arango. N° 262. Mayo 2022