A propósito de la Ruta del patrimonio gastronómico de Pasto, un encuentro mensual que organiza el Museo del Oro Nariño y que busca rescatar las tradiciones y saberes culinarios del departamento, compartimos está crónica sobre la preparación del "helado de paila", uno de los postres más representativos de la ciudad.  

 

La mejor heladería de Pasto



Benjamín e Isabel decidieron emprender esta labor hace 63 años en compañía de su familia. Su heladería está ubicada en el barrio Santiago, en Pasto.

gz-heladodepaila-300x400.jpgEdgar Rosero, el hijo de don Benjamín, continuó con este legado familiar, que trajeron sus padres desde Ibarra, Ecuador. Benjamín e Isabel consiguieron una paila de cobre, una espátula de madera, una batea de madera redonda y honda para colocar el hielo que lo traían del volcán Cumbal. Este hielo lo trasladaban en costales de paja a lomo de mula hacia Pasto.

Edgar aprendió de su padre esta labor, que realiza junto a su esposa, sus hijos, su cuñado y sus tres hermanos. En la temporada de diciembre y de carnavales, es cuando más necesita apoyo, pues los turistas son grandes consumidores de estos postres típicos. Vainilla y mora, son los sabores preferidos por propios y turistas, aunque el gusto por los helados de lulo y maracuyá está en aumento.

“Recuerdo un día que llegó al Club del Comercio el presidente Turbay Ayala e invitaron a mi papá a preparar el helado. Parece que alguien tenía mal ojo, porque mi papá le daba muchas vueltas y nada que pegaba (congelaba), cuando se retiró la gente empezó a pegar. ¡No sé quién sería el que tenía mal ojo, allí estaba mirando Turbay Ayala y creo que fue él!”, relata Edgar. 



Texto: Carlos Guillermo López, coordinador del Museo del Oro Nariño. 

Fotografías: Jhon Rosero.

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Helado de paila