Es indiscutible que los museos privilegian la mirada, sobre todo si se trata de museos arqueológicos donde las colecciones que conservan deben mantenerse en espacios en los que se controla la luz, la humedad y las impurezas, para así detener el paso del tiempo y preservar su existencia para las generaciones futuras. En estos museos, la expresión “mirar, pero no tocar” es un lema.

En 2022, el International Council of Museums (ICOM) publicó un texto con la nueva definición de museo, que busca delimitar el alcance de una institución museal y su papel en la sociedad. He aquí la nueva descripción:

Un museo es una institución sin ánimo de lucro, permanente y al servicio de la sociedad, que investiga, colecciona, conserva, interpreta y exhibe el patrimonio material e inmaterial. Abiertos al público, accesibles e inclusivos, los museos fomentan la diversidad y la sostenibilidad. Con la participación de las comunidades, los museos operan y comunican ética y profesionalmente, ofreciendo experiencias variadas para la educación, el disfrute, la reflexión y el intercambio de conocimientos.

Con esta nueva definición se hace evidente la importancia de ser espacios para la accesibilidad y la inclusión, además de darle espacio a los públicos como productores de contenidos.

Con esto en mente, el Museo del Oro puso en marcha el proyecto que denominamos Carrito Multisensorial, y que vincula estos tres ejes: la accesibilidad, la inclusión y la participación con el propósito de ofrecer “experiencias variadas para la educación, el disfrute, la reflexión y el intercambio de conocimientos”.

El Carrito Multisensorial es, en pocas palabras, una estantería con ruedas que exhibe piezas arqueológicas, algunas originales de tiempos prehispánicos otras réplicas actuales. Su novedad radica en que estos objetos no están dentro de vitrinas y sí se pueden tocar. Su principal función es permitirle al visitante, invidente o vidente, tener contacto directo con los objetos, construir diálogos y aprender del pasado de Colombia no solo desde la mirada sino desde el tacto, el olfato y los sonidos.

Los objetos que pasean por las salas en este carrito están directamente relacionados con los que se encuentran en vitrinas, logrando así hacer una visita con personas invidentes con el apoyo del tacto y enriqueciendo la visita para las personas videntes que, a partir del uso de otros sentidos, logran trascender los recorridos tradicionales de los museos.

El Carrito Multisensorial está disponible de martes a domingo y no tiene ningún costo adicional, cualquier visitante lo puede pedir en el punto de información como parte de su recorrido con un animador pedagógico.


*Por: Ana María González-Galvis, profesional de educación del Museo del Oro

*Artículo tomado de El Ratón, revista de la Biblioteca Luis Ángel Arango. N° 289. Agosto 2024

 

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El carrito multisensorial, una nueva herramienta pedagógica del Museo del Oro.
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