Desde el 2021 los Centros Culturales del Banco de la República en el Caribe: Barranquilla, Santa Marta, Cartagena, Montería, Riohacha, San Andrés, Sincelejo y Valledupar se unen en torno a la exploración de los ritmos, fusiones y las músicas nacidas en el norte de Colombia. El proyecto transversal denominado “El Caribe suena”, busca abordar los diferentes géneros musicales autóctonos de esta región colombiana por medio de diversas actividades que vinculan a hacedores, gestores e investigadores. Conoce más del proyecto y su amplia programación aquí »
Toma nota:
- El proyecto, que busca abordar la gran variedad de géneros y ritmos caribeños, tendrá una duración de aproximadamente 4 años, en los que se hará un acercamiento a temáticas como el origen, la historia, la organología, festivales y festividades, personajes, así como tipologías y variaciones.
- “El Caribe suena”, está conformado por un componente académico que incluye conferencias y talleres, y un componente práctico en el que se revisarán los conceptos en el marco de un concierto, según lo permita la pandemia.
- Las diferentes actividades y eventos se llevarán a cabo por medio de Webex, Google Meet y se retrasmitirán por las redes y canales nacionales de Banrepcultural.
En Colombia coexisten un sin número de manifestaciones culturales que expresan la diversidad étnica, religiosa, social, la riqueza natural y variedad de climas, geografías y paisajes; la música es una de estas manifestaciones que refleja los sentires y tradiciones que se trasmiten de generación en generación.
La Región Caribe es cuna de algunos de los ritmos más destacados del país y del continente. Por ejemplo, una amplia zona alrededor de la Sierra Nevada es el corazón de la música vallenata, género musical que narra al son del acordeón, la caja y la guacharaca, leyendas y mitos populares. A la Sierra se une la sabana en donde prolifera la música de acordeón con ritmos diversos como el son, el paseo, la puya, el merengue y el pasebol.
Magdalena y Atlántico, abanderan la cumbia, la puya, el jalao, el garabato, la guacherna y el chandé, ritmos que dan vida a importantes espacios de circulación de las expresiones artísticas y culturales, al encuentro entre comunidades y a la revitalización de las músicas como un importante factor de sus identidades.
Bolívar, Sucre y Córdoba, por su parte albergan ritmos como el porro, el fandango, el bullerengue, la gaita, el mapalé y la champeta. Este último género musical originario de las zonas afrodescendientes de la ciudad de Cartagena se vincula con la cultura del corregimiento de San Basilio de Palenque.
El territorio insular, San Andrés, Providencia y Santa Catalina, tiene una variedad amplia de formas musicales como el calypso y el mento, que combinadas con canciones y bailes de salón europeos constituyen la base sonora de las islas y junto a sus lenguas: creole, inglés y español, expresan y atesoran el sentir de una comunidad.
Toda esta riqueza rítmica y organológica, producto de la mezcla de la herencia africana, española e indígena, genera una amalgama de sonoridades que con su particular cadencia invitan al baile y la alegría propia de las comunidades que se desarrollaron junto al mar caribe.
El proyecto “El Caribe Suena” que permitirá el reconocimiento de esta diversidad cultural y musical desde otros lugares de Colombia y el mundo, se desarrollará por medio de franjas anuales así:
- 2021: Cumbia
- 2022: Champeta, Calypso y Mento
- 2023: Porro, gaita y fandango
- 2024: Vallenato y música de Acordeón
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