Teniendo en cuenta la gran importancia de la oralidad y la memoria oral, el Centro Cultural del Banco de la República en San Andrés y su Centro de Memorias Orales propicia espacios de interacción para todos los habitantes de las islas que permiten el reconocimiento de las oralidades y su papel fundamental en la transmisión de las tradiciones y prácticas culturales, y la visibilización de los servicios que presta el Centro de Memorias Orales inaugurado en el año 2016. Uno de estos espacios es la Semana de la Oralidad que llega a su tercera edición y se llevará a cabo de manera virtual.
Toma nota
- Si aún no conoces nuestro Centro de Memorias Orales, te invitamos a ingresar a nuestro sitio web. Este es un lugar donde caben todas las voces y todas las memorias de las islas.
- La tercera semana de la Oralidad se llevará a cabo del 9 al 14 de noviembre con la realización de diferentes actividades virtuales. Consulta más información aquí »
En la enciclopedia Banrepcultural, se explica que existen dos clases de oralidad:
- La primaria, que se refiere a las culturas que sólo la poseen a ella para comunicarse y que permite una activación de la memoria. Las culturas orales tienen un conjunto de conocimientos, hábitos, tradiciones, representaciones, simbolismos y significaciones que permiten descubrirlas.
- La oralidad secundaria es la que manejan culturas avanzadas que poseen escritura. Ésta se ha convertido en soporte de la memoria.
Para el caso particular de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, la oralidad tiene una especial importancia. Durante más de un siglo han convivido allí tres lenguas; el inglés, el español y el criollo sanandresano.
El inglés llegó a las islas con los primeros colonos que se establecerían en la isla de Providencia a principios del siglo diecisiete, y con ellos, grupos de hombres y mujeres portadores de diversas lenguas africanas. Además, viajeros de muchas nacionalidades e indígenas provenientes de la costa Caribe centroamericana se convirtieron en visitantes constantes o habitantes temporales de las islas. De esta mezcla de gentes y culturas descienden los Raizales[1] quienes desarrollaron la lengua criolla de base inglesa que hoy ellos mismos nominan Kriol.
La convivencia del kriol, con el inglés que fue introducido a las islas oficialmente como lenguaje de instrucción de los raizales a partir de 1834, y con el español que reemplazaría al inglés en las aulas a partir de 1912, ha generado unas dinámicas sociolingüísticas particulares que hasta hace poco posicionaban al kriol como una lengua de menor categoría frente al inglés y el español. Desde hace unas tres décadas, el kriol ha venido tomando mayor fuerza en un proceso de revitalización lingüística impulsado por sus hablantes. Es así como en el presente, los hablantes de kriol gozan de un estatus privilegiado que, en algunos casos, llega a ser elemento legitimador de la pertenencia étnica de los hablantes y los discursos de lo raizal.
[1] Los raizales son el grupo poblacional que ha habitado las islas de forma ininterrumpida durante mayor tiempo en la historia y descienden de los primeros habitantes miskitos, europeos y africanos. Son reconocidos oficialmente como la comunidad nativa de las islas en el Artículo 310 de la Constitución Política de Colombia de 1991.