La materia prima de Corrientes es todo aquello que sucede, fluye y se mueve en Latinoamérica. Lo que circula entre aire y tierra, las distintas tendencias de pensamiento, los movimientos sociales de línea humanista y los sonidos ancestrales de cada país del continente latino son las fibras esenciales de este tejido musical coloreado por dos voces hermanas. El poder de su narrativa es una mezcla de todas las artes, en donde poesía, danza y teatralidad se vuelven parte natural de la música. Regocijo es el nombre de su primer disco. Regocijo, fue también, haber sido parte de ese instante musical en la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango el pasado 30 de mayo, en donde los cantos y la energía de estas corrientes le dieron luz a la vida, la naturaleza y la diversidad de Colombia y América Latina.

Desde el formato mínimo del trío, Corrientes logra abarcar la inmensidad de géneros y sonoridades existentes desde el sur hasta el centro-norte de América, pues los tres músicos desempeñan funciones melódicas, armónicas y rítmicas. Gabriela Sossa es percusionista, cantante y compositora; Juanita Sossa compone, canta, toca la percusión menor y el cuatro; y, Julián David Nieves toca guitarra y canta. La base estable es el cajón peruano, las voces y la guitarra; sobre ellos juegan con palmas, claves, guacharaca, cucharas y tambora para evocar a diferentes países. La formación musical integral de los tres intérpretes se refleja en su labor de investigación – creación, el dominio de diferentes instrumentos, la integración de las artes y su capacidad para contar historias, cualidades inculcadas por el Grupo de Canciones Populares Nueva Cultura, del cual son hijas Gabriela y Juanita.

De las diez canciones de este concierto, siete son propias de Corrientes, dos hacen parte de las tradiciones musicales de Colombia y otra de Argentina. Con las canciones populares, el grupo demostró su conocimiento y dominio de los estilos, pero también su manera de variar, proponer y refrescar la tradición incluyendo otros ritmos populares para hacerlas auténticas. Oh, hilando, canto de boga del Pacífico colombiano, abrió la noche. Las voces a capella de Juanita y Gabriela Sossa se fundieron para lograr un color cálido y dulce que cautivó a la audiencia desde el primer verso. La variedad entre secciones se dio gracias a los cambios de textura, alternando el uso de la percusión, sumando o restando una voz o añadiendo palmas. Su versión de esta tonada, además, evoca ritmos de la tradición peruana. Por su parte, Cantas de guabina, coplas campesinas de Boyacá y Santander, mostraron otro color en las dos voces femeninas: nasal y brillante, típicas de este estilo con una armonía fantástica y una afinación impecable. Paradas en la orilla del escenario, con guacharaca y cucharas y acompañadas por la guitarra, las dos hermanas cantaron para el público ceñidas a la forma y el estilo propio de estas coplas.

Las canciones de Corrientes aluden a la herencia mestiza y rinden culto a la naturaleza y la existencia con letras poéticas. Las voces son tratadas al tiempo como forma y fondo, como planos sonoros o bases armónicas y como líneas melódicas que juegan con ritmos y armonías perfectamente hiladas. La guitarra tiene el trabajo de resolver a la vez ritmo, armonía y melodía y desenvolverse como base y ornamento del juego de voces y ritmos. Sus solos ágiles se mueven entre las raíces afrocubanas y las cordilleras andinas, su sonido es limpio, pulido y mesurado.

El grupo pasea al oyente desde los ritmos andinos del sur, hasta la rumba flamenca y los aires brasileños. Canciones como Corrientes, un pasaje llanero compuesto por Clara Calderón, habla de la recursividad y el poder interpretativo de este trío musical, en donde Julián Nieves emula el arpa llanera desde su guitarra, Juanita toca el cuatro y Gabriela, las maracas. Asimismo, en Mujer fuerza, los tres intérpretes se lucieron rítmicamente con un solo de chucho, guacharaca y cucharas, mientras que Ranchera, de Juanita Sossa, explotó el poder expresivo de su voz, grave, dulce y con un toque ronco que le queda muy bien al estilo.

Así, en esa diversidad de ritmos, los tres intérpretes han creado un universo musical propio en el que se desenvuelven con total tranquilidad, gusto y excelencia. Los contrapuntos, las amalgamas rítmicas, las armonías de las voces y la variedad de texturas que logran construir, hacen de ellos un espectáculo musical que hay que ver. Cada canción se hiló con la siguiente a través de transiciones acordes al estilo de Corrientes: danza, teatralidad, introducciones y solos, poemas, disposición en el escenario, cambio de vestuario e interacción con el público.

Con ese nivel de dominio musical, el próximo disco de Corrientes tendrá el desafío inmenso de seguir explorando la riqueza musical del continente sin repetir fórmulas, de encontrar nuevas sonoridades del trío y de seguir descubriendo el potencial inmenso de cada uno de los seres que componen esta corriente.

Programa

TRADICIONAL: Oh, hilando; Orerú; Cantas de guabina. G. SOSSA CALDERÓN: Sol, Regocijo; Mujer fuerza; Brisa; La vida es bonita. C. E. CALDERÓN MANRIQUE: Corrientes. J. SOSSA CALDERÓN: Ranchera.

Imagen principal Media
Concierto de Corrientes realizado el jueves 30 de mayo de 2019 en la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango como parte de la Serie de los Jóvenes Intérpretes.