El sábado 27 de septiembre se vivió un encuentro profundamente transformador: el conversatorio “Hablar del duelo también sana: una conversación
para reconocer lo que sentimos”. Fue una jornada cargada de emociones, aprendizajes y conexiones, que reunió a más de 100 personas en la sala de audiovisuales para hablar de algo que nos toca a todos: el duelo, las pérdidas y las ausencias.
¿Por que hablar de duelo?
El duelo es una experiencia universal, pero muchas veces silenciada. A través de este conversatorio se quiso abrir un espacio seguro para compartir, comprender y acompañar el duelo en sus múltiples dimensiones. El evento fue guiado por tres profesionales con gran trayectoria profesional y humana en el acompañamiento de procesos de duelo y pérdida: Ana María Rodríguez Barreto, psicóloga y magíster en Musicoterapia, y Ana Milena Olmos Vásquez, médico familiar y magíster en Cuidados Paliativos, y la moderadora fue María Andrea Barajas Lamprea, psicóloga y magíster en Intervención Social.
Estas profesionales ofrecieron una mirada sensible sobre cómo transitar el duelo sin juicios, reconociendo que cada proceso es único. Se creó un espacio seguro en el cual se hicieron preguntas, se escucharon experiencias y se reconocieron las propias emociones, con la certeza de que hablar del dolor es también una manera de cuidarse.
Una apertura desde el corazón
El evento inició con la lectura del libro El corazón y la botella de Oliver Jeffers. Esta historia, con hermosas ilustraciones, es profundamente simbólica y permitió reflexionar sobre cómo muchas veces, ante el dolor, decidimos guardar nuestro corazón para protegerlo. A partir de esta lectura, se expuso la pregunta guía que acompañó todo el encuentro: “¿En qué momentos has guardado tu corazón?”. Esta pregunta abrió un espacio íntimo y reflexivo, invitando a los asistentes a conectar con sus propias experiencias de pérdida y silencio, poniendo en palabras sentimientos muchas veces callados.
Temas que se abordaron
Durante el conversatorio, se tocaron tres grandes temas:
- ¿Qué es el duelo? Se explicó que el duelo no solo ocurre ante la muerte, sino también frente a rupturas afectivas, cambios de vida, migraciones o pérdidas simbólicas que marcan transformaciones en nuestra vida. También se habló acerca de que es un proceso natural, cargado de silencios, en el que cada persona lo vive a su ritmo y lo experimenta de forma diferente.
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Las etapas del duelo. Se presentó el modelo de Kübler-Ross y Kessler, aclarando que cada etapa no es lineal ni obligatoria, cada persona las puede transitar de forma diferente. Imagen tomada de la presentación realizada por Tatihana Martínez.
etapas-del-duelo.jpgFotografías: Diana Ramírez y Tatihana Martínez.
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Botiquín emocional. Uno de los momentos más especiales fue la presentación del “botiquín emocional”, una colección de recursos para acompañar en momentos difíciles. Incluyó herramientas como:
- Respiración
- Necesidades básicas
- Movimiento
- Red de apoyo
- Creación de memorias y rituales
- Espiritualidad
- Arte
- Lectura y escritura
- Acompañamiento terapéutico
botiquin-emocional.jpgFotografías: Diana Ramírez y Tatihana Martínez.
Las panelistas explicaron cada una de estas herramientas con ejemplos y ejercicios, indicando que cada persona puede usar los elementos que más le resuenen para su proceso.
En el siguiente QR pueden descargar estos materiales de apoyo:
Recursos compartidos
Durante el evento se entregaron materiales prácticos como:
- Folleto de botiquín emocional.
- Recomendaciones de libros, películas y series.
- Contactos de profesionales para acompañamiento psicológico.
Un encuentro que deja huella
El evento fue un recordatorio de que el dolor compartido se vuelve más liviano. Gracias a las profesionales que lo guiaron, a quienes asistieron con el corazón abierto y a todos los que creen que sanar es posible cuando lo hacemos en colectivo.
Este conversatorio abre la puerta para seguir charlando sobre un tema que, aunque doloroso, resulta imprescindible para la vida y del que poco se menciona. Hablar de lo que sentimos nos conecta, nos alivia y nos permite transformar la ausencia en memoria y el dolor en una oportunidad de transformación.
Quiero dar un agradecimiento especial a las personas detrás de la logística del evento: Diana Ramírez y Jesús Benavides.
Fotografías: Diana Ramírez y Tatihana Martínez.
*Artículo tomado de El Ratón, revista de la Biblioteca Luis Ángel Arango. N° 304. Noviembre 2025



