#CápsulasdeValor | En 1852, Colombia abolió la esclavitud. Un hecho que solemos recordar como un avance hacia la libertad, pero que también dejó una pregunta incómoda: ¿quién fue realmente reparado?

Mientras miles de personas salían de un sistema de explotación que había marcado generaciones enteras, el Estado tomó una decisión clara: indemnizar a los esclavistas por la “pérdida” de su propiedad.

Así surgieron las cartas o billetes de manumisión. Documentos que no solo registraban esos pagos, sino que también revelan algo más profundo: el momento en que la vida de una persona fue convertida en un valor económico. Cada billete tenía un monto y cada monto correspondía al valor que se le daba a la persona esclavizada. 

Pero había algo más: en muchos casos, estos documentos ni siquiera registraban el nombre de la persona liberada. El dinero quedaba consignado, pero la historia de la violencia de la esclavitud en Colombia terminó en el olvido. 

En esta cápsula te contamos cómo funcionó este sistema, qué papel jugaron las juntas de manumisión y qué nos dice hoy este archivo sobre la memoria de la esclavitud en Colombia. También conocerás el caso de Juana, una historia que, por un instante, rompe la lógica de todo el sistema.

Si visitas la Casa de la Moneda, podrás ver uno de estos documentos: el billete n.º 2.546, emitido en Bogotá el 1 de junio de 1852 por 1.000 reales. Un papel que habla de cifras, pero también de silencios.

Conoce la historia completa en el canal de YouTube 'Banrepcultural': https://www.youtube.com/watch?v=4OcqTtmmJ3A

Publicado en @museosbanrep el 23 de julio de 2026.

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Abolición de la esclavitud, historia de Colombia en el Museo Casa de Moneda.
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